Inicio | Comité Editorial | Página Universidad | Contactos   















 



El Desbarrancadero de Fernando Vallejo *

¿MONOTONÍA O REALIDAD?
Por Daniela Echeverri Fierro

Pobreza, realidad, literatura, deshonra a la madre, “Crítica de la Maldad Pura”, homosexualismo, política y religión, ocho ideas que definen el libro de Fernando Vallejo, libro que linda entre la monotonía de la escritura de realidad/violencia en Colombia y el placer de la buena literatura.


Este artículo no pretende contestar ninguna pregunta, sino por el contrario abrir muchos interrogantes que animen al lector a tomar un punto de vista crítico frente a la oleada de literatura fatalista que está invadiendo a Colombia en la últimas décadas, para ello dividiré mi texto en cuatro partes: En la primera contextualizaré al lector con el libro, en la segunda trazaré una corta descripción desde el punto de vista literario y por último, pero no por eso menos importante, construiré una critica con base en cuestionamientos, sobre la novela de Fernando Vallejo.

El libro narra la historia de un proscrito que regresa a su país, para compartir los últimos días de vida de sus seres queridos. La historia está punteada por la muerte, cada muerte marca un hito en la novela, que entre traumas de infancia, resentimientos, reproches y anécdotas crea un imaginario singular.
El desembarrancadero es una fotografía posiblemente acertada de lo que es Colombia, un país que parece de otro planeta, una Colombia Marciana como lo dice textualmente el autor. Es una novela que contiene fuertes críticas a sus gobernantes, a la iglesia, ideas sacrílegas al Papa, en fin, una realidad desoladora, realidad que ya tantos escritores colombianos han plasmado fielmente en sus novelas, una realidad que en ocasiones se torna monótona para los sobrevivientes de esta violenta odisea que parece no tocar fondo.

La obra está narrada en primera persona, mediante ideas fáciles de digerir, hilvanadas correctamente y con una concatenación coherente. Incluye de cuando en cuando ciertas metáforas que hacen amena la lectura. Mientras juega con el lenguaje y plasma una idea inefable mediante prosa común, este libro alcanza a sumergir un poco al lector en los placeres de la narrativa, placeres que minúsculamente disipan la putrefacción del tema.

Esta mezcla (literatura/realidad) es interesante pero peligrosa, pues a pesar de la buena redacción y de la apropiación de figuras literarias adecuadas, se puede caer en el error garrafal de la monotonía, de no plantear nada nuevo, de no mostrar un punto de vista diferente. El desbarrancadero es acogido por la parte literaria, pero condenado por la eterna temática que satura de desconsuelo al lector.

Pero cómo identificar qué es literatura y qué es realidad. ¿Realmente es necesario separarlos? Más allá de la posición “contra todo y contra todos” del señor Vallejo, de la actitud odiosa e irrespetuosa de su personaje autobiográfico, existe un ser que como Colombia agoniza y que hace parte de una literatura excesivamente dramática que está creando historia.

¿Y qué tal si esto no es más que literatura? Todos estos libros, que no son más que un grito desesperado, son solo el caos en la mente de una víctima.
La Colombia marciana que plantea Vallejo tal vez es sólo una puesta en abismo de la realidad, es tanta la pobreza, la podredumbre, que la realidad se vuelve surrealista y Colombia se traslada a otro planeta en el que todo es surrealismo.

¿En qué punto la pobreza nos puede expulsar de la realidad?, Sólo cuando el hombre ha tocado fondo, cuando se encuentra en el estado mas paupérrimo se da cuenta de lo irreal que puede llegar a ser la miseria del hombre.

La idea de la Colombia Marciana es interesante desde el punto de vista literario pues plantea una idea diferente a la que todos los libros fatalistas plantean, pero el autor no hace más que mencionarla en las primeras páginas sólo como una metáfora sin desarrollarla bien, y sin dilucidar realmente lo que significa esta expresión, lo dicho en los párrafos anteriores es una posible interpretación.

Pero precisamente es esto lo que hace que la novela de Vallejo sea juzgada como un cliché más, pues las novelas no son más que el paso de la mente al papel, el fuero interno del escritor publicado para que el lector se entretenga, una transmisión de angustias para olvidar las propias; pero cuando el escrito no contiene nada nuevo para el lector, nada diferente a lo que lee, escucha y ve a diario en las noticias, la lectura pierde sentido y se cae en el tan temido cliché.
Pero ahora dejemos de hablar de lo que no se hizo, hablemos de lo que se hizo. Empecemos por discutir el ya mencionado “contra todos y contra todos”, el egocentrismo del autor no soporta al resto del universo, sólo se soporta a sí mismo, sus opiniones, sus diagnósticos, y las personas cuyo pensamiento es fiel copia del de él.

El autor está encasillado en una supuesta realidad que no es más que el narcisismo llevado a la máxima expresión mediante una novela.
Para qué seguir saturando el mundo con literatura fatalista, si ya es suficiente con la misma realidad que a diario persigue al colombiano a donde quiera que vaya.

Los personajes del libro representan por antonomasia ciertos grupos sociales de nuestro país, y probablemente es una fiel copia de la realidad, pero una copia que antes de preocuparse por todos los problemas sociales por los que atraviesa la patria, lo que hace es hundirla más es sus problemas que plasma como in-solucionables.

 

 

 

 

su opinión sobre este artículo

Nombre:

E-mail:

Su Comentario:

   

 

 



 

 

Universidad Sergio Arboleda
Bogotá - Colombia

Calle 74 no. 14 - 14  PBX: 3257500/81
Línea gratuita de Servicio: (Toll Free)  01-8000 120026
e- mail: info@usa.edu.co
2000 - 2005
Webmaster: Grupo Internet
Diseño estratégico y visual:



 eXTReMe Tracker

F" bordercolordark="#CCCCCC">