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Perdón, ¿Dónde ubico la D de Democracia en “Venezuela”?
Por: Miguel Mejía
Vallejo Comunicación Social y Periodismo Foto Cortesía:http://img.timeinc.net/time/daily/2006/0605/chavez0508.jpg
http://www.apuntesdecocina.com/media/rctv.jpg
Vs.

"Libertad es el derecho que todo
hombre tiene a ser honrado, y a pensar y a hablar sin
hipocresía" - José Martí (1853-1895)
Quizás no exista y jamás existirá indignación tan
cercana, como la de los periodistas en Colombia por
lo ocurrido en Venezuela con la “salida al aire” de
Radio Caracas Televisión (RCTV). Cómo puede ser
posible que en un país supuestamente “democrático”,
ocurran semejantes acontecimientos. No,
no soy ni un
anarquista ni mucho menos comunista, pero ante la
desesperación de la humanidad por
encontrar un
sistema de gobierno ideal, no se le ha ocurrido al
hombre algo, quizás mejor que la Democracia. Es así de
simple: la Democracia es el sistema “menos peor” de los
demás, sin embargo, es lo más cercano a lo “justo” y
“equitativo”.
Ahora bien, si nos guiamos por la definición
etimológica de la palabra
democracia, ésta
resulta irónica en estos tiempos actuales. Si
se
buscó un ideal en el cual todos estarían felices
porque tendrían opinión y libertades más que en un
sistema monárquico o fundamentalista, pues
desafortunadamente no lo lograron. Es difícil
satisfacer a la gran mayoría respecto a las
decisiones de un Estado, siempre habrá alguna parte o
menos favorecida o en desacuerdo.
Pero a la masa participativa le dicen qué hacer aquellos
que tienen un predominio o interés de cualquier índole;
las decisiones supuestamente en pro del beneficio de un
país vienen en un kit de productos que beneficien a unos
cuántos políticos y no al pueblo en general (como si
fuera un kit de belleza… ¡puro maquillaje!); la cosa es
que saquen proyectos o modifiquen constituciones (como
en Venezuela) con la excusa –al estilo cubano –, que es
“del pueblo, para el pueblo y con el pueblo”, cuando
detrás estén buscando otro fin distinto.
La opinión pública es manipulada por un líder de opinión
que influye en ésta, o incluso algunos medios masivos,
“hipnotizan” a la opinión diciéndole qué hacer, por
tanto, el pueblo, la masa participativa o la opinión
pública, como se quiera llamar, no es libre; y así
podemos decir, desafortunadamente, que la Democracia
según Chomsky es “un sistema en el que eres libre de
hacer lo que quieras, siempre y cuando hagas lo que se
te dice”
No, en Venezuela no hay una democracia como lo soñaron
sus idealistas, ni siquiera en su significado
etimológico, pero sí quizás en el contexto de Chomsky.
Simplemente hay una malversación de información,
incitando a la gente “ignorante” a seguir aquellas
propuestas correctas por parte del gobierno de Chávez,
pero a la hora de decir la verdad, no tiene más opción
el presidente venezolano que limitar la libertad de
expresión, a su (permítame la redundancia) mínima
expresión. Sin embargo, sigue usando medios masivos (sí,
aquellos que incitan a la democracia y a la libertad de
expresión –otra vez –) engañando con retóricas confusas
al pueblo venezolano. Es algo contraproducente: cierro
porque es la oposición y los acuso de “golpistas”, pero
uso la misma televisión como herramienta para divulgar
mis ideas… ¡decídete ‘Huguito’!
Si el periodismo es la prueba máxima de la supuesta
existencia de una democracia, dónde queda el cierre de
canales, emisoras, periódicos al viejo estilo de los
golpistas con la excusa de mejorar la democracia.
Quitarle al pueblo la libertad de pensar y expresarse,
es eliminar completamente el alma de cada individuo y
nos convertimos en animales o en máquinas que recibimos
órdenes sin generar alguna queja u opinión del mandato.
Dos días después del cierre de RCTV, Chávez buscó
hacerle la cacería a Globovisión, quizás en definitiva
la última cadena de medios que le propone la lucha. La
herramienta en esta ocasión, es según el ministro de
Comunicación e Información, William Lara, la petición a
la Fiscalía de investigar el medio, por “instigación al
magnicidio”, o mejor dicho, por “incentivar las
revueltas” ocasionadas el día del cierre de RCTV. No, la
gente no puede hacer protestas, la gente, el pueblo o la
masa participativa no puede manifestarse porque eso
sería prestarse para “golpes de estado”, “rebelión”,
etcétera.
Lamentablemente, en pueblos de Latinoamérica que se
proponen sistemas de izquierda, con la excusa de
“trabajar para el pueblo”, hacen totalmente lo
contrario. Cuba y Venezuela son el caso perfecto. El
pueblo a callar, parecer ser el lema para Chávez o
Castro, que coincidencialmente tienen para sí mismos,
una gran fortuna. Presionar a una parte de la sociedad
de un país no es democracia, ¿no se supone que este
sistema es el más aceptado, el más cercano al ideal?
Entonces por qué en Venezuela no dejan a los medios
expresarse debidamente y los “sacan del aire” por el
derecho opinar, por qué la gente se exilia en otros
países con el argumento de que en su país de origen la
estaban pasando de lo peor. Insisto: ¿esto es una
Democracia?, ¿es esto el supuesto desarrollo de los
ideales franceses de la Republica “Igualdad, Libertad y
Fraternidad”?. En el sentido de Chomsky es correcto, es
lamentablemente correcto. En el sentido etimología es
una farsa, y se convierten Chávez y Morales en “déspotas
democráticos”, algo que quizás es la inversa de lo que
sucedió en las antiguas monarquías, donde el rey
beneficiaba a la nobleza y perjudicaba a los campesinos.
Evo I y Hugo I benefician hoy en día a la gente menos
favorecida y perjudican a la otra gente (no
necesariamente la “burguesía moderna”, sino a la gran
mayoría de sus pueblos). ¿Cuándo existirá un gobierno
que beneficie a todo un pueblo? Será muy complicado de
decir, quizás cuando terminemos de evolucionar, o algo
así.
Aún en estos momentos, nos queda el susto que la moda
‘chavista’ de cerrar de vez en cuando y de cuando en vez
medios masivos de información, llegue a toda América
Latina. Ya Evo Morales le sigue los pasos a su padrino
mágico Hugo Chávez. Esperamos que en Colombia no suceda
algo así, y no es que sea ni anarquista, ni comunista,
ni uribista, ni antiuribista, ni “paraco”, ni
guerrillero; soy una persona que busca lo justo y lo
equitativo, pero esta vez sin comillas.
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