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El pequeño
retraso de Bush
Edison Monroy
Polanía
Comunicación Social VII semestre
La visita que el presidente estadounidense George W. Bush
realizó a cinco países latinoamericanos es su mayor esfuerzo por
tratar de mejorar los vínculos con la región. Sin embargo, los
analistas calificaron este viaje como tardío e irrelevante.

Casi siete años después de que George Walker Bush prometió
que América Latina sería clave en su política exterior, el
mandatario estadounidense por fin emprendió una gira continental
que tiene como foco cinco países de esta parte del mundo.
Bush no le prestó mucha atención a la región después de
proclamar durante su campaña del 2000, que convertiría a América
Latina en ''un compromiso fundamental de mi presidencia''. No
obstante, desde el pasado ocho de marzo empezó una gira que
incluye su visita a Brasil, Uruguay, Colombia, Guatemala y
México. El viaje de siete días es el más largo de Bush en la
región.
De esta forma, es como después de prácticamente no voltear a
mirar a Latinoamérica, sorpresivamente el Presidente
estadounidense, con esta excursión, muestra la intención que
tiene de acercarse a los dirigentes democráticamente electos de
la región, tanto de izquierda como de derecha.
“La idea del presidente Bush es acercar a Estados Unidos con
Latinoamérica y venderles una imagen positiva. Además,
fortalecer los lazos de cooperación que tiene tanto con los
países con los que conserva una buena relación, como también con
las naciones con las que las relaciones no son tan cordiales,
como es el caso de Brasil”, afirma el analista político y
periodista Óscar Montes.
Hasta el momento, Bush parece estar realizando bien la tarea
planeada. En su primera escala, el Presidente estadounidense
logró concretar un acuerdo de difusión del uso de etanol con su
colega brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva. Asimismo, en
Uruguay, Bush dialogó con Tabaré Vásquez –primer mandatario de
esa nación- con el propósito de tratar de incrementar el
intercambio comercial, científico, tecnológico y cultural con
ese país. Por su parte, en Colombia, expresó el apoyo que tiene
al gobierno de Álvaro Uribe, su aliado más cercano en
Suramérica.
Posteriormente, en su próximo destino, Guatemala, Bush enfatizo
en su deseo en la lucha contra la pobreza en esta nación.
Además, enfatizó en fortalecer las relaciones bilaterales y
conocer "la rica diversidad cultural de esta nación
centroamericana”. Por último, la gira que culminó en México,
donde lo recibió el presidente Felipe Calderón, quién asumió el
poder el primero de diciembre del año pasado. Allí, el máximo
jefe estadounidense trato el tema relacionado con el control de
la migración ilegal.
No obstante, lo insólito de esta visita es la fecha en que se
realiza: a tan solo un año de que el segundo periodo de mandato
de George Bush se cumpla. Es por esta razón, principalmente, por
la que muchos analistas y políticos consideran este viaje como
tardío e irrelevante.
“Bush visitará la región como un presidente débil. Los
presidentes latinoamericanos que lo recibirán saben que no puede
ser reelecto, gobierna con un Congreso de oposición, y su
vicepresidente no será candidato a la Casa Blanca. De hecho, es
la primera vez en 80 años que la Casa Blanca no tiene a alguien
candidateándose a la presidencia”, opina el analista Andrés
Oppenheimer en el portal de Internet offnews.info.
Así es como en este contexto se puede observar un presidente que
se acordó demasiado tarde de mirar a sus más cercanos colegas,
los que viven en el llamado “patio trasero”. Todo esto a causa
de un solo hecho: la guerra que libra en Irak.
“No es un secreto que Bush ha ignorado a la región y no sé qué
va a hacer ahora en este viaje. A mí me parece que son como sus
vacaciones en momentos que todo le va mal. Además los avances
que logrará son muy poco porque allá también lo condenan por su
actitud en Irak", señaló la congresista demócrata Hilda L. Solís
al portal prensalatina.com.mx.
El trasfondo de la visita
Por otro lado, aunque Bush no lo reconozca, los analistas
concuerdan en decir que una de sus metas principales en su
visita a Latinoamérica es contrarrestar la imagen que tiene uno
de sus más férreos enemigos, el presidente de Venezuela, Hugo
Chávez.
“La visita de Bush tiene como objetivo hacerle contrapeso a Hugo
Chávez porque la imagen de éste en América Latina ha crecido de
una manera gigantesca, algo que Estados Unidos no tenia
previsto”, dice el analista Óscar Montes.
Bush se ha negado a mencionar siquiera por nombre a Chávez, cosa
que se torna cada vez más difícil ahora que el presidente
venezolano ha aumentado la intensidad de sus ataques personales.
El sábado pasado, por segundo día consecutivo, el mandatario
estadounidense se negó a responder una pregunta de la prensa
sobre por qué no habla de su némesis venezolano.
Chávez, aprovechando esta situación realizó la denominada “contragira”,
en la que a la vez crítica las actitudes imperialistas
provenientes del norte de América y también firma acuerdos
económicos con otras naciones suramericanas.
Así es como la noche del viernes 9 de marzo, Chávez encabezó un
acto contra Bush, ante casi 20 mil personas, en un estadio de
fútbol en Buenos Aires, del otro lado del Río de la Plata, la
frontera natural con Uruguay. Luego, viajó a Bolivia mientras el
presidente estadounidense estaba de visita en Colombia. Además,
cuando Bush estaba en Guatemala, su contraparte venezolana se
encontraba en Haití.
A esto se le puede sumar la mala imagen que Bush tiene entre los
ciudadanos de los países que visita. Esto se corrobora con las
marchas y manifestaciones tanto pacíficas como violentas que
tuvieron lugar en Montevideo, Sao Paulo, Bogotá, Guatemala y
Mérida.
"Cesen las deportaciones", "No al TLC", "Fuera Bush de
Latinoamérica", “abajo el imperio Yankee”, “Bush fascista
también es terrorista” y "No queremos ser una colonia
norteamericana", fueron algunos de los mensajes que portaron los
manifestantes en estas ciudades. De igual modo, quemaron
banderas estadounidenses, mascaras y fotos con el retrato de
Bush.
De esta manera, queda evidenciado que la visita del presidente
Bush a Latinoamérica ocurre demasiado tarde, debido a que, por
un lado hay un fuerte influencia del presidente Chávez, que con
sus petrodólares ha dejado en el olvido las otrora buenas ayudas
estadounidenses. Por el otro flanco, se encuentra el creciente
sentimiento antinorteamericano que existe en la región producto
principalmente de la tragedia que sucede en Irak, algo que tal
vez nunca le perdonen a su principal artífice: George Bush.
Fuentes:
http://www.offnews.info/verArticulo.php?contenidoID=7410
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/latin_america/default.stm
http://www.adnmundo.com
http//www.prensalatina.com.mx
http://www.telesurtv.net/secciones/noticias/nota/index.php?ckl=7868
http://www.laopinion.com/latinoamerica
http://latino.msn.com/noticias/articles
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Bush no le prestó mucha atención a la región después de
proclamar durante su campaña del 2000, que convertiría a América Latina
en ''un compromiso fundamental de mi presidencia''. No obstante, desde
el pasado ocho de marzo empezó una gira que incluye su visita a Brasil,
Uruguay, Colombia, Guatemala y México. El viaje de siete días es el más
largo de Bush en la región.
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