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¿Con
qué contamos para...?
Por:
Andrea Carolina González Rojas
Escuela de Finanzas y Comercio Exterior
Hace
un par de años estaba saliendo con un amigo que hace mucho
tiempo no veía, me invitó a tomar un café, cuando al pedir la
cuenta me comenta que no tenía un peso… ¿dónde quedó la
caballerosidad en el que los hombres invitaban y hacían el amago
de conquistarnos? Lo único que recuerdo hoy es que me debe 20
mil pesos. Recientemente me lo encontré en Transmilenio cuando
venía a la universidad y le grité ¡Hey N…. mi plata! Jamás pensé
que la gente del Transmilenio fuera tan chismosa y mi amigo
siguiera tan vaciado (evito decir el nombre para que los
demás no piensen que son los únicos tumbados).
Es sorprendente que la intención de paga es inversamente
proporcional a la cantidad solicitada. No en vano hemos adaptado
frases como: “Présteme para las copias que mañana le pago” más
se tarda en pedir el favor que en desaparecer y a la mañana
siguiente amnesia absoluta.
Me tomo el atrevimiento para clasificar a las estudiantes de
acuerdo a cuatro categorías: la primera, tal vez la más común,
el Levantado, es decir el que no tiene y se las consigue
de donde sea…y nunca paga!
Son como una plaga, ninguno se libra de conocer alguien así,
como tampoco de reconocer a los “Gotereros”, segundos en
nuestra lista, los que siempre se recuestan en los demás, es
decir, a los que siempre toca invitar porque supuestamente no
tienen “Money” en el bolsillo… serán tacaños? Los que si, y bien
llenito, son los famosísimos “Luquiaos”; y si se nos
permite llamarlo así, denominaremos a la cuarta categoría, a
aquellos que tienen siempre para cada cosa pero sólo para sí
mismos.
Tener plata es una debilidad natural de cualquier universitario,
la plática huye y nosotros la perseguimos…solo algunos valientes
logran conseguirla pero es como el algodón de azúcar: se esfuma
cuando está en la “boca”.
Luego de cinco días en que los tenidos se aprietan los
pantalones al máximo, y los que siempre tienen para cada cosa se
habían reservado, de una idea rápida de ir siempre al bar que
queda al lado del lado del lado….cerca a la u…frente a la
central, ¡con tal que la pase bien y este con mis amigos!. El
dolor de cabeza que es para los menores de edad no tener al
menos 18 añitos eso es un gasto más ¡Una contraseña rápido!.
Nunca pasaran de moda las resacas de los sábados, los ojos rojos
y la jaqueca……..y más porque ya no hay ni un centavo y llega el
nuevo día lunes y papá reinicia la cadena (Bueno para los que
aún siguen dependiendo de los papis)
Eso de vivir a cuenta de alguien y no tener libertad si que es
un complique para cada uno, todos conviven con la ilusión de
tener propios ingresos y comparando lo que hacen los
profesionales con la libertad, que más quisiéramos que poder
comprar todo lo que a uno se le viene en gana sin tener que
rendirle cuentas a nadie, pero será que se acabarían los
problemas?
Quien planifica la semana?...pocos lo harían con exactitud pero
siempre es bueno para curarse de los excesos que pueden provocar
las ganas de “farrear” el viernes y las provocaciones que
surgen en la semana cuando el estomago esta “vació” y que tal
para calmar las ansias de los fumadores con la cajetilla nueva o
una cervecita ya para rematar el día…umm no estaría nada mal el
final de la semana nos espera, el ahorro a la basura o al mejor
sitio que caiga en el momento para pasar el rato……
En fin unos quedan debiendo felices de la vida, otros se quedan
cansados de ser el banco central de los demás y decir al final
ME LAS PAGARAS mientras los morosos huyen de la escena del
crimen, igual todos terminan felices o lo mejor, los que
muestran los billeticos de 50 mil nuevecitos como quien dice
aquí el que manda es el que tiene la plata y los jodidos…. ¡pues
aprovechan!
…yo aún tengo esperanzas de que me devuelvan mis 20mil pesitos.
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