Inicio | Comité Editorial | Página Universidad | Contactos   


 
Canales
  Foros de opinión
  Sergionet
  Clasificados
   
   
   
   















 

> Regresar a la sección deportes

El porqué Montoya aún no es campeón
Enrique Mathieu
Escuela de Comunicación Social

El 1 de abril de 2001, Juan Pablo Montoya superaba en la tercera vuelta al Campeón del Mundo Michael Schumacher, en el circuito de Interlagos en Brasil, tercera prueba del campeonato de Formula 1 de ese año. La maniobra arriesgada pero no menos emocionante, parecía confirmar esa frase que aún retumba en mis oídos “Colombia tendrá un campeón de Formula 1 muy pronto”. En ese momento y durante las 36 vueltas que Montoya lideró ese Gran Premio hasta que el holandés Josh Verstappen lo estrelló por detrás en una maniobra propia de un busetero estilo Bogotá, los seguidores de Juan Pablo (me incluyo) recordaron que el que estaba corriendo allí era el campeón más joven de la CART Series y el ganador de la edición del 2000 de las míticas 500 Millas de Indianápolis en su primer intento.

Esa temporada, el colombiano ganaba su primera carrera. El Gran Premio de Italia, cinco días después del atentado a las Torres Gemelas de Nueva York, por lo cual su victoria se vio opacada por el luto mundial.

Las cosas estaban claras, las afirmaciones que decían que Juan Pablo no podría dominar un carro de Formula 1 se venían abajo. Lo que no se ha caído por su propio peso son las declaraciones de Gherard Berger quien dijo que Montoya sería el eterno numero dos, que nunca podría ser campeón del mundo. Para mí tiene razón, y yo que soy seguidor del bogotano, con mucho dolor tengo que reconocerlo. Montoya, por lo menos por ahora, no será el primer colombiano en ganar un titulo de Formula 1. Su talento es indudable, es uno de los cinco mejores del mundo.

La cosa va más allá del buen desempeño y de lo competitivo que es Montoya. Existen una serie de factores, que van desde aspectos comportamentales hasta situaciones exógenas que se salen de control de cualquier deportista, y que no le van a permitir lograr ese sueño que compartimos muchos colombianos: ver la bandera colombiana en los libros donde están los campeones del mundial de pilotos.

Existe un factor, para mí determinante, y del cual se derivan otros tantos que han afectado a Juan Pablo durante estas seis temporadas de F-1. Es algo que nos cierra puertas en todo el mundo pero algo que nos debe hacer sentir orgullosos. Montoya es colombiano y por eso existe tanta prevención hacia él y su fanaticada. A la Formula 1 como organización, después de la muerte de Ayrton “Magic” Senna, (lo recuerdo y se me agua el ojo) no le interesa un piloto latino como campeón. ¿La razón?, muy sencillo, América Latina no es un mercado fuerte para sus intereses.

En Europa se gestan pilotos y están las casas matrices de los equipos de la categoría. En Asia, existe el dinero y la infraestructura para construir circuitos de altísima tecnología. Los mercados europeo y asiático son más fáciles de complacer, con un piloto y una escudería puede que no todos queden conformes pero si la gran mayoría.

Los latinos por el contrario son ultra nacionalistas, a los argentinos solo les interesa un argentino, a los brasileños, un brasileño, a los colombianos, solo nos interesa nuestro compatriota. Para la organización Formula 1, no es rentable un campeón que sólo le interese a un país.

Cuando hacía referencia a la prevención que hay hacia Montoya, debo hablar de periodistas, pilotos, jefes de escuderías, comisarios de pista, quienes en diferentes y reiteradas ocasiones han expresado de alguna u otra forma su inconformismo con la presencia del piloto colombiano en la categoría.

En el apartado de pilotos están: Ralf Schumacher, Jackes Villenueve, David Coulthard, Michael Schumacher…incluso pilotos retirados como Edie Irvine, quienes lo han tildado de loco e irresponsable. Las cosas han ido incluso hasta los golpes como ocurrió con Villenueve en 2001. Aquí es donde entra el aspecto comportamental. Montoya es un piloto apasionado, temperamental, se maneja igual dentro y fuera de la pista, es sumamente explosivo y para una categoría donde se manejan los egos más grandes del mundo, su actitud y su forma de ser son chocantes y casi insoportables.

Yo me imagino que una presión así para una persona es muy difícil de llevar. Primero esas situaciones lo han puesto en el ojo del huracán. Peor aún bajo la atenta mirada de los comisarios de carrera quienes no le han pasado una sola maniobra que se considere eventualmente peligrosa durante los seis años que ha estado compitiendo.

De estos hombres encargados de la seguridad en las válidas de F-1 hay bastantes pero paradójicamente siempre que Montoya se ve involucrado en alguna situación complicada (sobrepasos, banderas en carrera), está presente un comisario hindú, -su nombre de por si es enredado-, pero siempre toma medidas drásticas, casi exageradas en contra del colombiano. Aclaro también que cuando estas circunstancias van en contra de Juan Pablo, el hindú está también presente pero las medidas disciplinarias no se las aplican a los demás pilotos de forma equitativa.

Para los que siguen la F-1, estas situaciones les aclararán el porqué afirmo (con ganas de equivocarme) que Montoya no podrá ganar un mundial de pilotos.

  • Brasil 2001, Verstappen lo choca por detrás y lo saca de una carrera que iba ganando. El holandés solo recibió una multa.

  • Indianápolis 2003. Montoya se toca con Barrichello en una situación normal de carrera. Es obligado a hacer un Pase y Siga en los pits. Pierde toda opción de luchar por el podio y de seguir en la lucha por el campeonato de pilotos de ese año. Hasta esa carrera iba de segundo en la tabla.

  • Mónaco 2005. Montoya frena y atrás se estrellan Shumacher, Villenueve y Coulthard. Es obligado a partir último en esa carrera.

  • Canadá 2005. Montoya entra a pits en una neutralización y sale justo antes del pace car. Los comisarios lo castigan (estaba el hindú) con descalificación.

  • Turquía 2005. Tiago Monteiro golpea a Juan Pablo por detrás cuando este le sacó una vuelta. Montoya perdió un lugar luego de que su carro sufriera una seria avería. No hubo sanción para el portugués.

  • Bélgica 2005. Montoya marchaba segundo y acababa de tomarle vuelta a Antonio Pizzonia cuando este “repentinamente” le echo el carro y lo sacó de carrera.

Volviendo al tema comportamental, debo reconocer que Montoya comete demasiados errores. Siendo un piloto apasionado y arriesgado tiende a extralimitarse donde no debe y a exigirse donde los limites son frágiles. En sus dos primeros años era razonable que cometiera errores. Pero para un piloto de 30 años y con su experiencia la tolerancia para fallar es mínima. Las situaciones que se presentaron en el último Gran Premio de Australia, han sido una constante en él y le están costando caro.

Este tema de los errores me lleva ahora a mirar hacia los periodistas. Las personas que más saben de F-1 en Colombia son los Mejía. Germán y Diego, papá e hijo respectivamente. Los demás solo se han dedicado a criticar y desproticar del colombiano pero ninguno de ellos lo apoyó cuando pasó momentos difíciles en su ascenso a la máxima categoría del automovilismo.

En el caso del periodismo internacional, en Europa es un piloto más del montón, un corredor irresponsable que si sigue corriendo de la manera que lo hace algún día va a matar a alguien y es culpa de comentaristas mal intencionados.

“Ahí está el negrito cafetero colombiano haciendo una de las que ya le conocemos... ”. “Ahora unas declaraciones de Montoya en algo parecido al español... ”. Estos apuntes, además de un término que ellos llaman “Montoyadas” son las que también han ido paulatinamente dañando su imagen tanto como persona como piloto.

Finalmente, quiero expresar que son esas “Montoyadas” las que han llevado a Juan Pablo donde está. Son estas las que han hecho que 42 millones de colombianos estén representados y puedan sentirse orgullosos de ver el tricolor colombiano ondeando en las pistas del mundo.

Que solo ha ganado siete carreras muchos dirán, pero en esas siete oportunidades la bandera de nuestro querido país estuvo en lo más alto del podio de los ganadores del máximo evento del automovilismo mundial. Siete veces en que nuestro himno y nuestra bandera estuvieron por encima de la de tantos países del primer mundo.

¡Que viva Montoya y que viva Colombia CARAJO!


 

 

 




 
 
Participe en el Foro sobre Juan Pablo Montoya en Nascar
 
Opiniones a este
artículo
su opinión sobre este artículo

Nombre:

E-mail:

Su Comentario:

   

 

 

Universidad Sergio Arboleda
Bogotá - Colombia

Calle 74 no. 14 - 14  PBX: 3257500/81
Línea gratuita de Servicio: (Toll Free)  01-8000 120026
e- mail: info@usa.edu.co
2000 - 2005
Webmaster: Grupo Internet
Diseño estratégico y visual:

eXTReMe Tracker