
Responsabilidad Social Empresarial
Punto real: las apariencias vs la injusticia
Por:
Andrea Carolina González
Escuela de Negocios y Ciencias Empresariales
III semestre
“El fin de la tecnología no es confundir a la
mente, sino servir al cuerpo”
William Burroughs

Caricatura cortesía:
http://ultimoreduto.weblog.com.pt/arquivo/cat_cartoons.html
Hablemos bien: ¿Cuándo una corporación que vende
filosofía de vida va a aceptar que sólo es imagen y que por
dentro es una manzana podrida? Claro. Cuando algo se ofrece
bien por verse bien, vale un pepino saber el trasfondo. ¡Es que
eso si es comerciar bien!, bueno, necesariamente ¿vender bien?
No, eso es tener genios como publicistas. Será que, ¿La
moralidad se negocia? Independiente de todo, parece que la
corporación del Swoosh (Símbolo de la marca NIKE) ha sabido
hacerlo perfectamente, tras un dogma poco coherente con sus
prácticas dentro de la organización.
Empecemos por aclarar lo que significa la imagen para NIKE. La
publicidad es la herramienta y vehículo principal para ser una
de las más importantes empresas de calzado deportivo a nivel
mundial, es un símbolo de calidad y prestigio, es lo único que
ha sabido hacer bien. Esta marca se ha expandido al punto de
abarcar ropa, accesorios, incluso a deportistas bajo su logo (“Swoosh”:
Simplemente hazlo), donde lo importante es maximizar su valor y
no propiamente el calzado. Se supone que el significado del
Swoosh es un espíritu que integra temas de trascendencia
personal, logro y autenticidad: Espíritu de motivación,
traspasando valores culturales.
Pero, ¿De donde saca valores culturales? Si ni siquiera
incorpora los valores morales que requieren aquellos que hacen
tenis para esta marca. Es la imagen que vende, el fondo, donde
se crea, es oscuro y desvalorizado, no tiene en cuenta la
integridad humana ni infantil, es abusador de los derechos de
los trabajadores aprovechándose de las necesidades de los
trabajadores de mano de obra barata de países del tercer mundo.
Según la CBS, una cadena de televisión norteamericana, “Nike iba
a Vietnam a encontrar trabajadores que hicieran sus zapatillas
pagándoles una media de 20 céntimos la hora. La CBS también
informó que 15 mujeres trabajadoras fueron golpeadas en la
cabeza por sus supervisores, 45 mujeres tuvieron que
arrodillarse 25 minutos con los brazos en cruz y un supervisor
coreano se fue del país después de ser acusado de acoso sexual a
mujeres trabajadoras” . (1)
Puesto que viven bajo una su política capitalista. “El
capitalismo puede haber prevalecido con toda su gloria como el
motor del comercio, pero también nos ha sumido en el crepúsculo
de una crisis cultural y social”. El montaje capitalista de la
organización no permite una clara visión de lo que hay tras las
imágenes motivadoras, de un abuso de poder y una negligencia
para el trato humano. De ser así, NIKE estaría muerto. NIKE
tiene una moral empobrecida y barata. Que ha hecho campañas para
mejorar la calidad de vida de sus trabajadores en los países del
tercer mundo, sí, pero vuelve y juega el mundo publicitario por
el que vive NIKE, no tiene un fondo sólido, es una simple
mercancía tan normal que vale sólo como un lujo comercial, donde
su producto final son los signos, como un sistema global de
crear prioridades que no precisamente están en la calidad del
calzado, accesorios o ropa deportiva, que fabrica NIKE sino en
una “cara bonita” para lucir, potencializando más su logo.
Dicho de otro modo, hablamos de NIKE como un icono mundial, que
es reconocible y se desea (por lo menos así se cree y de alguna
manera así es), llenará todos los escaparates deportivos y demás
rincones de su preciada marca, creando así un mercado atiborrado
de imágenes con un sentido simplista y estrictamente apto para
seres sin conciencia humana y para quienes viven del lujo y el
“renombre”. De ahí que justifique millonadas en pagar solo por
publicidad . (2)
Del mismo modo, su trato hacía los trabajadores que montan los
zapatos tienen el mismo trato que la publicidad, pero en sentido
completamente inverso. Según un informe, se dice que a los
trabajadores de Indonesia se les paga 2600 rupias, cuando el
salario mínimo es de 4050 rupias (3) y que
les hacen trabajar 110 horas semanales
(4) (esto corresponde a un 15.7 horas
diarias).
Análogamente, NIKE ha salido en su propia defensa argumentando
que tiene proyectos para mejorar, supuestamente los está
implementando pero dejan mucho que desear sobre todo cuando los
mismos trabajadores argumentan que no es así, incluso hay
muestras fidedignas de las prácticas que realizan en las
fabricas de trabajo. Esto no es nada de este año, es un asunto
que lleva aproximadamente once años. Los valores que dice
profetizar el Swoosh de NIKE son una farsa o por lo menos solo
tienen sentido de venta, de resto, en la realidad no se cumple
para nada y muy bien se dice que todo lo de adentro se refleja,
NIKE es una marca para lucir no para sentirse identificada y
quien se sintiere así está mal o muy equivocado con la verdad de
lo que hay detrás.
Para concluir, hay ciertas inquietudes que se generan tanto por
lo que va a acontecer si sigue así esta conducta y lo que se
cree que deber hacerse. NIKE es una transnacional llena de
cinismos y de inquietudes, de farsas y de pocas realidades.
Necesita de una reflexión más extensa y profunda.
“El comportamiento es un espejo en el que cada uno muestra su
imagen”
Johann W. Goethe