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Del Facebook y otros demonios llamados redes sociales
Por: Edison Monroy
Comunicación Social y Periodismo
Ilustración:
www.toonpool.com/cartoons/facebook_13286
¡Renuncio a mi carrera política! Mi decisión,
-que no alegrará a
nadie pero que seguro tampoco entristecerá a alguien-, tiene un
culpable y lo haré público, duélale a quien le duela: FACEBOOK, la
famosa red social.
Ya
me imagino las recriminaciones: “No se meta con Facebook, ¿Qué le ha
hecho? Esta página de Internet solo ha traído cosas buenas a su vida
y ha terminado con sus ratos de aburrimiento. Gracias a Facebook
usted puede saber que han estado haciendo sus amigos últimamente.
Facebook ha propiciado encuentros con sus viejos conocidos, que no
veía en años, incluso en décadas.
De no ser por Facebook lo más seguro es que usted no sabría qué es
de la vida de sus amigos de párvulos. Facebook le ha recordado las
fechas de muchos cumpleaños que antes a usted no se le pasaban por
la mente sino pasada una semana. Es más, ya no tiene que hacer la
otrora llamada de felicitaciones pues con un mensaje en el wall
basta. Gracias a Facebook sus estrategias de conquista se han
facilitado. Ya sabe qué le gusta a ella, cual es su tipo música y
sus películas preferidas, y hasta, tal vez, el tipo de cita que a
ella le gustaría tener.
Si no fuera por Facebook, las fotos de sus viajes, conciertos en los
que ha estado, sus momentos memorables y las que tiene con gente
famosa o mujeres lindas se quedarían en el computador o aún peor, en
el viejo álbum. Ahora con solo un click las puede chicanear
con todo el mundo.
También, gracias a Facebook ha compartido y debatido sus ideas,
opiniones y gustos con miles de personas que están a favor y con
otras miles que están en contra. Facebook ha rotó con las barreras
sociales. Gracias a esta red usted puede comunicarse con personas
con las que nunca se había imaginado tener contacto, como artistas,
políticos, escritores, deportistas, científicos, etc. Además
Facebook también se ha convertido en una herramienta de activismo.
Tenga en cuenta que fue por esta red que se convocó la histórica
marcha del cuatro de febrero de 2008 en la que alrededor de doce
millones de colombianos salieron a las calles de todo el país y de
las principales ciudades del mundo para repudiar el secuestro y a
las FARC.… Éstas son sólo algunas de las infinitas razones por las
que usted lo único que debería tener con Facebook son palabras de
agradecimiento... Si hasta estudios científicos han señalado que los
trabajadores que entran en sus horas laborales a esta red social
mejoran su productividad, ¿Qué tiene de malo Facebook?”
Bueno, es verdad que Facebook sí ha traído cosas buenas para la
gente, pero también ha perjudicado a otras tantas, nada más hay que
contar el número de relaciones sentimentales que se han roto por
culpa de malentendidos suscitados por esta red. Otro ejemplo más
serio de lo que me refiero es el caso de una adolescente británica
que en febrero pasado fue despedida de su empresa por escribir en
Facebook que estaba aburrida con su trabajo.
Hace poco a un joven bogotano lo expulsaron de un colegio de la
capital porque utilizó su derecho de libre expresión en la red. Vía
Facebook dio su opinión de su profesora de química, refiriéndose a
ella con palabras no muy educadas, pero tampoco soeces1. Por otro
lado, varias personas en todo el mundo han reportado robos de su
identidad virtual, es decir, usuarios falsos que se han registrado
con fotos e información que pertenecen a otros. Estos perfiles
falsos se han utilizado en varios delitos. En Estados Unidos, un
hombre fue condenado a dieciséis semanas de prisión luego de que se
le comprobara que creó una cuenta con el nombre de su ex novia y
publicó fotos de ella en las que estaba desnuda y otras con
contenido sexualmente explicito.
Otros usuarios falsos han atacado la inocencia de personas allegadas
a la victima para sacarles información privada como la clave de sus
cuentas bancarias. Otros, más degenerados, han utilizado su falsa
apariencia para hacer propuestas indecorosas a otros usuarios,
dentro de los que se incluyen niños y también para publicar
pornografía infantil. De igual forma, sin pedir los respectivos
permisos varios periódicos y páginas de Internet en distintas
regiones del globo han publicado fotos extraídas de Facebook. La
situación se torna más preocupante, al recalcar que los medios han
utilizado imágenes de otras personas que sacaron de la página, para
hacer alusión a otras. Casos más aterradores están en México, donde
se ha puesto de manifiesto que Facebook ha sido utilizado por la
delincuencia organizada para obtener información sobre sus
potenciales víctimas, que sin saberlo proporcionan una gran cantidad
de datos personales (nada raro que en Colombia también esté
sucediendo lo mismo).
A esta respuesta ya me imagino que los pro-facebooko dirán:
“Entonces el problema no es de Facebook, sino de la gente
inescrupulosa que entra y se registra en la página. También debe ser
culpa de los usuarios que no se han preocupado por aprender a
manejar adecuadamente Facebook por lo que no saben controlar lo que
publican y aparte de eso, andan escribiendo y dando a conocer a toda
el mundo aspectos muy confidenciales de su vida. En eso no tiene
nada que ver Facebook, pues la página es tan generosa, que le da a
la persona la posibilidad de escoger lo que publica. Algo así como
un libre albedrío cibernético. Pero además lo que usted cuenta no es
exclusivo de Facebook, sino también de otras redes sociales como Hi5
o MySpace”.
Nuevamente mis contradictores tendrían razón. Sí, los usuarios deben
educarse más en el manejo de esta clase de páginas. También es
cierto que todas estas redes sociales tienen básicamente los mismos
problemas. No obstante, hay razones de peso para echarle la culpa a
Facebook. La primera –pero no tan importante– es que es en esta red
social en la que tengo cuenta activa. La segunda es que Facebook es
la red social más grande del ciberespacio y por lo tanto, la que más
impacto tiene. La novedosa creación del joven estadounidense Mark
Zuckeberg, ya llegó a los doscientos millones de inscritos en todo
el mundo y se calcula que en promedio aproximadamente 250.000 nuevos
usuarios se afilian diariamente (Previendo su magnitud Microsoft
compró el 1,6% de las acciones de Facebook, por la módica suma de
240 millones de dólares). Una tercera razón es que Facebook intentó
introducir nuevas condiciones del servicio en las que otorgaba a la
empresa total control comercial sobre los contenidos que la gente
subía a la página. Esto iría de la mano con la acusación, aún no
confirmada, de que Facebook utiliza la información brindada por sus
usuarios (incluyendo fotos y videos) para venderla luego como base
de datos para multinacionales. No por menos, Facebook ha sido
comparado con el terrorífico, omnipotente y controlador ‘Gran
hermano’ que describió el escritor George Orwell en su novela 1984.
Un poco coléricos con estos argumentos, mis detractores lógicamente
preguntarían “¿Pero todo eso que tiene que ver con su carrera
política?”.
Pues mucho. Tal vez no en este momento, pero sí en el futuro cuando
hipotéticamente estuviera en la arena política. Resulta que nada más
en la actualidad de los 160 terabytes de mensajes que se han escrito
en la red, al menos 100 kilobytes los he escrito yo y pues no han
sido palabras muy santas,ni corresponden a cómo se debe expresar un
político.
Igualmente, del millón setecientos mil fotos que se calcula han
subido al portal, en cerca de 200 aparezco yo y eso sólo contando en
las que estoy etiquetado o tagueado como se dice
popularmente. Seguro que en cerca de la mitad de estas imágenes
aparezco en situaciones no muy dignas y sí muy vergonzosas para un
político. Si han utilizado Facebook para realizar los males antes
mencionados, no sería raro que se utilice para sumar puntos en las
contiendas electorales difamando a los rivales. Teniendo en cuenta
esto, en el caso de convertirme en político sería muy fácil para un
publicista o cualquier otra persona utilizar mi propia información
publicada en Facebook en mi contra.
Por eso reitero que renuncio a mi carrera política. Para las
elecciones del 2030 Uribe tendrá un rival menos (aproveche querido
presidente). Se acabaron mis aspiraciones de ser primer mandatario,
alcalde, senador, concejal, edil o al menos presidente de la junta
de acción comunal. Vocero de cuarto de primaria será mi único logró
en mi meteórica carrera política que desde ya, llega a su fin.
Ante la explicación, de nuevo los ya cansados contradictores harían
otra lógica pregunta: “¿Por qué simplemente no retira su cuenta de
Facebook, de paso sigue con su hipotética carrera política y deja de
molestar con este cuento?”
Así yo ya no tuviera afiliación en Facebook, me imagino que para un
buen hacker no habría muchos obstáculos para poder obtener mi
información publicada y registrada en una cuenta antigua (prefiero
no tener que saber si en verdad el hacker lo lograría). Además,
nunca he dicho que no me gusta Facebook. Es más, entro casi a diario
a esa página. Por eso prefiero renunciar a mi carrera política a la
posibilidad que me brinda Facebook de chismosear sobre mis amigos y
otros beneficios que los pro-Facebook ya han mencionado.
Eso si, querido lector, sea usted político, cualquier otra clase de
figura pública o una persona común y corriente, si tiene una cuenta
en Facebook, sea conciente que la página no es una inofensiva red
social. Además de disfrutar de los aparentes beneficios, siempre
esté alerta ante los males que le puede traer ser un usuario más. No
de papaya con la información que publica. ¡No diga después que no se
le advirtió!
Posdata: Como buena palabra de político, mi renuncia puede
ser anulada en cualquier momento, algo así como el “no me vuelvo a
lanzar” de Serpa.
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1 Según EL TIEMPO sus palabras
textuales fueron "puede ser buena profesora" pero "es una
desgraciada que se la monta a cualquiera por cualquier cosa y vive
re-amargada". Cabe aclarar que a los pocos días el estudiante tuvo
que ser reintegrado al centro de educación gracias a una acción de
tutela que interpuso su madre alegando la violación del derecho a la
educación.