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Profesor del Departamento
de matemáticas
“He superado el efímero mundo
del dinero”: Henry Sánchez
Entrevista Con Un Trotamundos De La Vida
Por:
Andrea Gonzalez Finanzas y Comercio Exterior
El pasado lunes dieciséis de abril, tuvimos en la
oficina de ALTUS a un trotamundos de la vida como lo
hemos llamado. Hoy reconocemos la labor de uno de nuestros
profesores del Departamento de Matemáticas, Henry Sánchez un
personaje que tiene muchas carreras por contarnos, muchas
experiencias descalzo y muchos aplausos en medio del cansancio y
la felicidad por haber cumplido una meta. Para quienes no saben,
este profesor ha escrito cuatro libros entre los que se
encuentra el “solucionario de Baldor” que como su nombre
lo indica son todas las soluciones de los ejercicios del
Álgebra. Mas no es solo este logro el que nos lleva a saber más
de su vida, sino el resolver la pregunta de qué hace un profesor
de matemáticas trotando a través del país por ayudar a unos
ancianos y además descalzo. Por este motivo lo tenemos
respondiéndonos nuestras inquietudes. Esto fue lo que nos contó:
ALTUS: Profesor, cuéntenos acerca de su vida académica, de su
formación alrededor del mundo matemático
HENRY SÁNCHEZ: Bueno, llegué a Bogotá a prestar el servicio
militar, haciendo esto me presenté a estudiar inicialmente
economía que era lo que suponía que quería estudiar, pero
estudiando me di cuenta que quería profundizar específicamente
en matemáticas y cambié economía por matemáticas puras. Cuando
estaba más o menos en séptimo, quise ampliar los conceptos
aplicados de la matemática y me dediqué estudiar ingeniería
industrial, por un tiempo estuve alternando las dos carreras.
Hice mi especialización en matemáticas aplicadas en la Sergio
Arboleda, en la pedagógica hice una especialización en geometría
plana. Actualmente estoy haciendo una maestría en docencia e
investigación universitaria en la Universidad de la Salle.
Producto de esa parte académica yo tengo actualmente cuatro
libros, uno que se llama Acrósticos, otro que se llama Momentos
de Reflexión que es con frases celebres, otro que se llama
Solucionario de Baldor y otro es el Solucionario del Cálculo de
Shukowsky, y estoy terminando la segunda parte de los
acrósticos. Un legado de obras que me han servido no solo para
generar polémica como se ha hecho sino para que otras personas
se puedan instruir.
A: ¿En qué se basa para hacer dos libros muy paralelos a las
matemáticas?
H.S: A mi desde muchacho me llamaba la atención enaltecer al ser
más maravilloso sobre el universo que es la mujer entonces en un
momento el profesor de Español nos habló de los acrósticos yo
quedé impregnado de eso realmente desde esa época me dediqué a
ellos pero mi pasión era hacerlos para privilegiar a otros con
esa escritura. Era hacerlo con rima con pulcritud acudir a la
literatura a la erudición leer para que el acróstico no solo
cuadrara con cada letra. Pienso que cuando uno escribe debe
deleitar a los que leen. Después que vine aquí yo indagué en
librerías y busqué muchos recursos para que en la cantidad
infinita de libros encontrar uno de acrósticos pero no había lo
que hice fue escribirlos, era mi pasión, una de las alternativas
que tenía.
A: ¿Cómo cultivó el arte de las letras que es tan diferente a
las matemáticas?
H.S: La mayoría de las personas involucra al matemático por
fuera de la literatura y eso para mí es un mito, una voz popular
que se ha corrido. Nadie, ningún profesional puede apartarse de
la lectura, en mi caso he cultivado al máximo la posibilidad de
leer, me ha abierto muchas posibilidades entre esas intentar ser
un escritor yo sé que estoy muy lejos de eso y pienso que la
lectura es el primer mecanismo para escribir. Quien se prive de
la literatura está cometiendo un agravio contra sí mismo.
A: ¿Cómo resolvió todos los problemas de los libros del
álgebra y del cálculo de shukowsky?
H.S: Una anécdota le voy a contar, cuando estaba en octavo
estábamos solucionando los ejercicios del algebra de Baldor, al
profesor siempre le daban las respuestas, en mi inquietud
resolvía los ejercicios pero no me daba la solución correcta. Le
pregunte a mi profesor, qué debía a hacer para algún día ser
como él, que al hacer un ejercicio obtener la respuesta acertada
y me dijo que debía actuar con voluntad, con ahínco, con esmero
con un espíritu combativo siempre activo. Si quiere ser maestro,
la práctica es la mejor oportunidad, hice eso, empecé a resolver
esos ejercicios uno por uno haciendo coincidir mi respuesta con
la del libro y termine cuando estaba en once, duré cuatro años
resolviéndolos. No me imagine que pudiera ser un libro, aquí en
Bogotá alguien se interesó por lo que había hecho y los llevo a
la luz mediante un libro no pensé en la parte material, mi
objetivo era otro. Creo que he superado el efímero mundo del
dinero, ahora estoy en otra cuestión más pura, mi vida no está
fundamentada en ese aspecto.
A: ¿Cómo llegó a ayudar a los abuelos y a trotar descalzo por
ellos?
H.S: Cuando yo estudiaba matemáticas, en las carteleras había un
letrero donde decía que necesitaban un estudiante de matemáticas
que estuviera viendo la actuaría. Me presenté y tuve la
oportunidad de trabajar con una entidad financiera. Me enjaulé,
nunca me di cuenta que la puerta estaba abierta, el estar en un
banco cumpliendo un horario, encerrado no era lo mío sin embargo
duré cinco años y saqué adelante mi segunda carrera, a los cinco
años me retiré a pesar de tener buena estabilidad económica, en
medio de que estaba muy bien decidí retirarme para cumplir con
mi legado que me había inculcado como compromiso individual.
Tenía un horizonte, el estar en el banco me negaba esa
oportunidad, asumí las consecuencias y caí en una crisis
económica de vida tremenda donde los que me rodeaban no se
aparecieron eso no me importaba, vivir en la miseria era una
experiencia muy agradable, fue una miseria de falta de dinero no
de falta de conocimiento ni de pan ni nada, no de otros aspectos
y en medio de eso llegue a vivir al ancianato. Un gran amigo mío
me dio la vivienda por un tiempo, ahí descubrí las necesidades
extremas de los ancianos, yo los bañaba, íbamos con el padre a
buscar comida a abastos y compartiendo con ellos, todo lo hacía
con gusto siempre. En todo caso siempre troté y en esa época con
mayor razón lo hacía, después que salí del ancianato dije que si
algún día podía hacer algo por ellos lo iba a hacer. Cuando me
decidí hacer la travesía decidí unirlas a las causas sociales,
la primera era como el ancianato me ayudó tanto a mí en ese
momento tan agradable de mi vida, quise ayudarlos a conseguir
una casa propia y troté muy decidido desde Bogotá a Ipiales en
esa travesía se concretaron muchos benefactores que coincidían
conmigo en ayudarlos, se pudo conseguir la casa para ellos.
Luego troté de Riohacha a Ipiales para conseguir el lote. Ahora
tenemos el objetivo de construir ese lote, un lugar de
rehabilitación, para eso tenemos el proyecto de trotar de la
Patagonia a Canadá, todas las actividades que tenemos es para
conseguir esos recursos. Todo ese altruismo es filantropía pura
no pienso en la medida de mis posibilidades manejar ese dinero,
para eso quiero entregarles a un administrador que tenga la
ética para controlar esos dineros.
A: ¿Cómo ha hecho para prepararse física y mentalmente para
correr esas distancias y hacerlo descalzo?
H.S: Exige un proceso no solo físico sino mental, una
preparación exagerada una disciplina absoluta, si se tiene los
horizontes claros sabe donde llegar cualquier viento es
favorable para quien sabe a que puerto dirigirse. Asumí la
disciplina como una actividad normal. En el alba todos están
durmiendo yo me levanto a trotar, el instinto me dice hacerlo.
El entrenamiento es bastante exigente.
A: ¿Por qué trota descalzo?
H.S: Lo hice de niño porque yo crecí en un hogar de exagerada
cultura religiosa católica, mis padres me impusieron el
catolicismo, a esa edad uno permitía que lo hicieran en medio de
eso sentí que debía hacer una promesa a quien adoraba, en
Ipiales la veneración de nosotros es la Virgen de las Lajas. De
niño quería ser cura, pero era porque estaba manipulado por el
medio y quise rendirle un homenaje a la Virgen, despojarme de mi
calzado e ir trotando hasta allá, cosa que nunca antes había
hecho por un arrebato espiritual. De Ipiales a las lajas eran
8km y no sé que más me motivo y salí a trotar y llegué al altar
de la virgen me santigüé, hice mis oraciones. Sentí un halito
divino como una bendición, una virtud, no la identifiqué a mi
edad pero sentí que algo tenía en mis piernas. Sorprendido me di
cuenta que la palma de mis pies estaban intactas, no tenía ni un
rasguño en mis pies. Regresé descalzo pero caminando a mi casa
lo curioso es que seguí trotando así una virtud que la exploté
más. Sabía que no debía trotar solo en mi beneficio sino también
en el de los demás. Eso que había percibido al lado de la virgen
era un potencial.
A: ¿Cómo fue el proceso de seguir corriendo?
H.S: Mi mamá me impedía trotar por obvias razones, pero lo hacía
porque sentían que lo debía hacer y por mi propia cuenta
aumentaba los recorridos. A los dieciséis o diecisiete años, no
es que me volara de la casa, me iba trotando desde Ipiales hasta
pasto, hay 90km, en vacaciones me gustaba irme hasta pasto
trotando con una mochilita atrás y duraba cuatro días en ese
recorrido y me quedaba por ahí en cualquier casa, no sé por qué
extraña razón siempre cultivé eso. Al llegar a Bogotá mis
desplazamientos eran así, trotando.
A: ¿Cómo se forjó su personalidad, qué cambió esto en su
vida?
H.S: A mí personalmente en atletismo no solo fortalece el cuerpo
también la mente, para completar esos recorridos tan enormes hay
que estar muy bien conectado con la mente, y esta permite al
cuerpo dirigirse tanto. Hay múltiples formas donde la mente
controla al cuerpo, para esta actividad debe hacerlo de esta
manera si no está preparado mentalmente para correr los
bastantes kilómetros de distancia no lo logra, el cuerpo es el
instrumento de la mente el cuerpo debe estar exigido en su mayor
condición y eso solo se logra con años de experiencia. Todo lo
que comenzó siendo niño con 8 Km. de recorrido hasta hoy que son
más de 50Km diarios mire que han pasado varios años más de
veinte años casi veinticinco de hacer el primer trote, el
atletismo no es solo salir a trotar, no, es una tarea de
absoluta condición de tener la certeza que se pueden hacer
realidad los sueños.
A: ¿Qué proyectos y metas tiene?
H.S: Mientras dure trotando el próximo año en esa travesía voy a
consumir la mayor cantidad de libros que me sea posible no
abandonar las matemáticas pero dedicarme a la literatura y
escribir mis experiencias durante ese recorrido. Yo calculo que
pueda durar dos años, pienso vivir en Canadá, quedarme un año
dominando el inglés luego llegar a mi tierra y todo lo aprendido
compartirlo con los míos luego tener un proceso político para
intentar llegar a la alcaldía de mi ciudad, esos son mis
proyectos a futuro. Soy muy conectado con mi región así haya
gente que no crea en esto eso no me interesa, yo quiero a mi
tierra enormemente y todo mi legado pienso entregarlo a Ipiales.
A: ¿Qué va a pasar con la docencia? Nos dice que este es el
último semestre enseñando.
H.S: Sí, correcto. Quiero otras alternativas llevo 12 años en la
docencia, me han parecido elegantes maravillosos. Creo que vale
la pena hacer otras cosas. De forma voluntaria he tomado la
decisión y a las generaciones que he formado espero haberles
dejado lo mejor de mi, todo lo que he trasmitido espero que haya
sido para beneficio siempre de los alumnos he actuado con el
principio ético no quiero pisotear a otros por conseguir el
éxito, al contrario quiero ir por una línea correcta.
A: Hablando del éxito, ¿Qué tipo de reconocimientos le ha
dado la gente?
H.S: Mire quienes me rodean han entendido todo este esfuerzo. He
recibido varios reconocimientos pero ninguno monetario, el más
valioso de todos de pronto ha sido de pronto un aplauso, los
reconocimientos que he tenido han sido medallas, diplomas eso es
agradable como a un escritor el mayor reconocimiento es que le
lean los libros pero como le digo pienso que el mejor
reconocimiento es que alguien le brinde una sonrisa sincera, un
aplauso un gesto de admiración de parte de una persona eso me
dejaría más satisfacción.
A: ¿Quién ha influido en estos proyectos?
H.S: Una de las personas que puedo decir que influyo fue mi
hermano el mayor que pensamos totalmente distinto que tiene
fundamentos materiales, yo encontré la contra de ese proceso de
vida, pienso que hay una gran influencia en el contrario no por
un equivalente de competencias sino por darme a entender que
esta posibilidad también es viable, la influencia del opositor
es importantísima, es difícil encontrar alguien que conciba las
ideas exactamente igual a uno, la influencia es de quienes no
han creído en mi para fortalecerme y darles a entender que es
posible hacerlo. Ahora digamos que el apoyo actual ha sido
gracias a los precedentes, la primera vez que salí a trotar
nadie apostaba solo fue con el aliento del corazón. Las dos
campañas anteriores motivaron a muchas personas para reconocer
que era posible hacerlo eso está bien es un proceso de la vida
uno tiene que demostrarse a sí mismo para que los demás
entiendan el mensaje y arriesgar muchas cosas, lo sentimental,
arriesgar su hogar…bueno, muchas cosas.
A: ¿Quién lo ha apoyado y ha estado con usted todo este
tiempo?
H.S: Hay una persona que me apoyó incondicionalmente durante
mucho tiempo pero después no creo que hay desistido sino que le
fue difícil seguir aceptando que yo seguía en esto, es la mamá
de mi hija. Al principio le apostó el todo por el todo, pero los
momentos de crisis eran duros por esto yo estaba dispuesto a
enfrentar estas crisis pero para muchas personas el dinero es
parte fundamental dentro de lo que significa un hogar, luego de
la travesía de Riohacha a Ipiales ella manifestó que debía darle
todo el tiempo a mi familia, pensé que no debía seguir con eso y
hubo choques. Pienso que ella me sigue apoyando a regañadientes
y eso me provocó una separación de vidas, para hacer realidad
esto hay que aislarse de forma lamentable. Uno se concentra
tanto en esto que no lo entienden, he absorbido esto
perfectamente que el aislamiento para poder hacer los sueños
realidad, sobre todo para este tipo de sueños, como es algo
idealista por eso ahora estoy solo.
A: ¿Y su demás familia?
H.S: Mi mamá siempre me impidió que trotara hasta que entendió
que no podía detenerme, una vez me dijo: “yo ya sé que a usted
no le puedo cortar las alas” a ella “le da un infarto” cada vez
que me ve correr pero ya lo ha asimilado, mi hermano mayor
siempre ha estado distante y no cree en esto, él ha visto los
resultados pero ha estado separado. Sin menospreciar a mi
tierra, ni siquiera en ella me han apoyado, yo quiero que alguno
de mis libros se edite allá pero eso no es viable por
idiosincrasia supongo, por muchos motivos.
A: ¿Cómo se definiría usted?
H.S: Idealista puro. Ahora después de haber leído tantas cosas
creo y percibo los pensamientos del platónicos conócete a ti
mismo, yo considero saber quién soy, los comentarios que hacen
los demás de mí no son importantes lo verdaderamente importante
es que me estoy reconociendo y que estoy tratando, lo que le
comentaba, ir por la vía más correcta posible yo no quiero
pisotear a ninguno en mi paso por alcanzar lo que deseo. En el
caso con la mamá de mi hija ha habido conflictos pero no quiero
tener cargos de conciencia, quiero vivir sin lujos pero cómodo
me defino como un pacifista sin nada de violencia. Bajo ninguna
forma de violencia, no la acepto siempre he querido ser un
erudito conducirme a través del conocimiento al intelecto por
eso a mi me gusta consumir libros quiero tener argumentos en mis
palabras y cuando me exprese tener esa posibilidad.
A: Usted nos hacía una invitación a los de Altus y por medio
de nosotros a quienes deseen hacer parte, cuéntenos de qué se
trata.
H.S: Yo quiero hacer una invitación expresa para congregarnos el
domingo 29 de abril a las 8 a.m. en el Cafam del 20 de julio
ubicado en la Kra 7ª con Av. 1ª de Mayo. Estarán presentes no
solo los estudiantes de la Universidad Sergio Arboleda, va a ir
una comunidad grande de estudiantes de la Universidad Autónoma,
Universidad los Libertadores, Universidad Católica, la UDCA, la
Universidad pedagógica, me van apoyar unos colegios donde
trabajé anteriormente. Espero que la invitación se haga
efectiva, son 13Km. a recorrer y llegamos aquí la universidad
Sergio Arboleda va a haber hidratación durante el recorrido y
una programación, es una mañana recreativa. Esa invitación es
para recoger fondos para hacer viable este proyecto para los
discapacitados.
A: ¿Con qué frase cerraría esta entrevista?
H.S: Ha llegado la hora de una idea que se ha formado hace
muchos años que era trotar todo el continente y voy a hacer
alusión a eso: “Nadie ni todos los ejércitos pueden detener una
idea cuya hora ha llegado su hora”, después de muchos años
labrando esa idea llegó su hora eso con absoluta certeza lo
aseguró convencido de mis ideas.
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