La Prostitución de la
cultura indígena
por: juanita Eslava
Una corona de plumas viajando en el maletero del avión. Es lo
que se ve ahora con frecuencia, los tures de los chamanes por
toda Colombia para repartir la medicina del alma… Yajé.
La civilización de los indígenas es cada vez más vertiginosa. El
esnobismo, los artefactos electrónicos, el comercio y la misma
cultura occidental han permeado las comunidades ancestrales,
terminando así con los pocos vestigios que quedaron de esta
milenaria y auténtica cultura nativa suramericana, luego de la
abrupta intromisión y violación europea en la época de la
colonia.
Pero para esto los mismos colombianos no hemos contribuido mucho
a la preservación de nuestro origen, pues la prosperidad
occidental nos cautivó; a tal punto que todo lo hemos convertido
en negocio y hasta se ha vuelto un plan de fin de semana viajar
a las afueras de la cuidad a consumir yajé y pegarse un buen
viaje. La bebida medicinal que actúa como purgante y surge de
una planta que crece en el amazonas, usada por los chamanes o
médicos ancestrales para curar las enfermedades del alma.
Hace poco hubo un escándalo por un par de personas que tomaron
del brebaje redentor y murieron posteriormente. Las causas de
las muertes no has sido esclarecidas. Y pese a que los efectos
en el sistema nervioso son importantes, y estudios recientes
demuestran que son altamente inmunodepresores. Y la persona en
el momento del consumo pierde la conciencia, no tiene lucidez,
no controla lo que dice, y no controla tampoco funciones
vitales, como orinar, defecar y respirar; esta medicina debe ser
precisamente usada bajo prescripción médica.
Y es aquí donde radica la diferencia. La preparación para un
ritual como este toma tiempo. Se necesitan ciertas condiciones
mentales, psíquicas, físicas y espirituales que le van a usted
permitir realizar la purga con efectividad.
Pero no se trata de defender al yajé sino de hacer una crítica a
aquellos descontextualizados que pretenden alucinar y viajar a
otra dimensión tomando una de estas bebidas sagradas para
nuestros indígenas. La moda y el consumismo nos está permitiendo
vender nuestras creencias y nuestra identidad.
Los indígenas conocieron este sistema y ahora algunos de ellos
aprovechados buscan lucro de estas actividades que en el ahora
son exóticas. Este medio no pretende volver a los taparrabos mas
es importante recuperar, o al menos conocer algo de nuestras
raíces. Para al menos no pisotearlas y entender un poco el
correr y ser de nuestra historia. Además es importante recuperar
ese sentido de partencia que nos hace falta para trabajar con
amor por nuestra patria.
“Me doy cuenta de que para que exista un diálogo real primero
que todo hay querecuperar la dignidad perdida de los indígenas,
sus territorios, sus derechos, su educación propia, su lengua, y
poner la medicina en el lugar que tenía antes”. Afirma Germán
Zuluaga, investigador y médico de la Universidad del Rosario,
conoció el yajé hace 20 años. Desde entonces ha intentado tender
un puente entre la medicina indígena y la occidental.
Lo que el tango a Argentina, los mariachis a México, las llamas
y los shuyos a Perú, la samba a Brasil y el café y el
narcotráfico a Colombia. Y la imagen internacional, bien sabido
es, que no es la mejor. Y no sólo por recuperar la buena imagen
sino que por recuperar la misma confianza en lo que somos
nosotros los latinoamericanos. Y por evitar accidentes a causa
de la moda y la ignorancia que sólo maltratan la cultura.