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El libro y la informática
Por: Angélica  María Aristizabal Vallejo
Escuela de Derecho
semestre 1


En el pasado, al igual que en el mundo de hoy, los gobernantes se encargaban de poner en conocimiento del pueblo sólo la información indispensable para poder mantener a las personas en el nivel de ignorancia necesario y así ejercer un control total sobre sus vidas; sin embargo, a diferencia del pasado, en donde los recursos para obtener información eran limitados y restringidos, en la
actualidad, nuestros gobernantes se enfrentan cada vez más a una mayor dificultad para ocultar el conocimiento o verdad a las personas; todo gracias a las ayudas existentes para conseguir información y aprender sobre cualquier tema que se desee.

El invento de la imprenta fue uno de los primeros pasos para poder difundir el conocimiento masivamente; para que las personas empezaran a cuestionar todo lo antes recibido, y para que comenzaran a querer saber más sobre muchas cosas hasta ese momento desconocidas. Adicionalmente, gracias a la imprenta, los
grandes autores encontraron un medio para poder expresar sus sentimientos plasmándolos en el papel, y por medio de esto hacerse conocer y difundir sus ideas.

Los libros se han convertido desde entonces, en una herramienta primordial para buscar el conocimiento, pues a diferencia de lo que algunos pensaban, la información recopilada en ellos, ha contribuido enormemente al desarrollo intelectual de personas que buscan en ellos respuestas a interrogantes; se han convertido en fuente de inspiración para otros y solo gracias a ellos se han conocido y difundido grandes obras que habían sido acaparadas por unos pocos.

Cada vez que se desarrolla una nueva tecnología, surgen individuos que se oponen a la misma; tal vez por miedo de perder algo que consideran preciado para ellos, tal vez por desconocimiento, o por la preocupación de que esta nueva tecnología termine reemplazándolos o desechándolos. Por lo general, la ciencia avanza tan rápido que la tecnología llega y cuando nos damos cuenta ya nos dejó rezagados.

Con la aparición de los computadores, el mundo ha cambiado radicalmente; estos avanzan tan rápido que a veces llegamos a pensar que todavía no se han inventado, porque no hemos  terminado de adquirir un nuevo software, cuando este mismo ya ha sido superado por otro. Tenemos a nuestro alcance tantas fuentes de información que a veces parecemos insaciables en nuestro afán de conocer más allá de lo que necesitamos. Es tan sencillo encontrar la información que requerimos, gracias a herramientas como el internet, que nos hemos vuelto totalmente dependientes de las computadoras y en muchos casos se nos está olvidando ejercitar de verdad nuestra mente, pues estamos totalmente
automatizados.

Algunas facultades de las más prestigiosas universidades a nivel mundial, como Harvard, siguen utilizando los textos de consulta por supuesto, pero gracias a que los alumnos llevan computadores portátiles a clases y se conectan en red con la universidad, tienen acceso ilimitado a los escritos de los profesores y en ocasiones hasta desde sus casas pueden asistir virtualmente a clases. Pareciera que los profesores tendieran a desaparecer y esa es una de mis más grandes preocupaciones; me aterra la idea de pensar, que en un futuro cercano, tenga que recibir mis clases a través de una red, o por medio de una maquina (robot) y no de una persona física con la cual uno pueda interactuar en clase.

Se nos olvida que aunque los libros parecen obsoletos para algunos, aún son herramientas que se deben tener en cuenta. Todavía es difícil encontrar una persona que se lea una novela a través del computador; muy pocos leen un manual en el computador, prefieren imprimirlo y leerlo después.

También hay que tener en cuenta que con la única herramienta que podemos cultivar nuestra mente hasta en los lugares más recónditos, es el libro (algunos dicen es el mejor amigo del hombre), pues no demanda ningún tipo de energía y es fácil de cargar; obviamente sin desconocer que de pronto, en un futuro, la información automatizada, pueda adquirirse sin ningún tipo de
restricción. Puede sonar un poco anticuado, pero hasta el momento, los libros siguen y seguirán ofreciendo ventajas que los harán de mucha utilidad por mucho tiempo.

Para terminar, quiero agregar que yo estoy de acuerdo con la tecnología, de hecho me encantan y me sorprenden cada día más todos los nuevos avances, pero me preocupa mucho que en el futuro los seres humanos lleguemos a ser reemplazados por máquinas, o que nuestros cerebros se conviertan como en un disco duro que solo transmite información, pero que perdió la capacidad de crear, pensar, de imaginar cosas; algo así como si estuviéramos ya programados sistemáticamente para realizar una tarea, como para lo que han sido creados los computadores, que con solo introducir en ellos memorias portátiles, pasamos la información de uno a otro, sin ningún esfuerzo.


 

 

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