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La conquista de los
mercados mundiales
La desconfianza, el pesimismo y las expectativas negativas que
hoy priman entre todos los agentes económicos en términos globales,
están incidiendo en los presupuestos y las proyecciones para las
cifras del comercio exterior colombiano.
Por: Ignacio
Aguilar Zuluaga
Economista. Profesor de la Universidad Sergio Arboleda
Columnista Altus
La
desconfianza, el pesimismo y las expectativas negativas que hoy
priman entre todos los agentes económicos en términos globales,
están incidiendo en los presupuestos y las proyecciones para las
cifras del comercio exterior colombiano.
El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, a través de
Proexport, esperaba que Colombia registrara a finales del año 2010
unas exportaciones totales por valor de US$ 40.000 millones, así
como también en ese mismo año, contabilizar una balanza comercial
favorable de aproximadamente US$ 2.000 millones
Si la crisis financiera no se hubiera presentado en las proporciones
dadas y con las consecuencias internas ya conocidas y estimadas, las
proyecciones de Proexport no solo se hubiera cumplido sino que
probablemente se hubiera superado. Recuérdese que la dinámica del
comercio exterior del país ha revelado crecimiento promedio anual
por encima del 16% en cuanto a su valor se refiere.
La situación actual de la economía mundial conduce, entonces, a
pensar en practicar nuevas ideas que se materialicen en alternativas
inidentificables con políticas y estrategias cuyos resultados
permiten alcanzar las cifras proyectadas y superarlas.
Una de esas opciones puede ser la conquista de nuevos mercados
internacionales. Es bien conocido que Colombia depende de cuatro
mercados principales que conforman prácticamente el 85% del valor de
sus exportaciones: Estados Unidos (40%), Venezuela (17%), CAN (14%)
y Unión Europea (19%)
Existe un consenso generalizado respecto a las desventajas y los
riesgos que acarrean el mantener como socios comerciales permanentes
y mayoristas a unos pocos países. Ya es Obvio deducir que la
recesión de la economía estadounidense va a generar una baja en la
demanda de los productos colombianos que tradicional y anualmente
importa el país que es la primera potencia económica mundial y el
comprador y vendedor mas sobresaliente.
El segundo cliente, Venezuela, además de recibir los efectos de la
crisis financiera global, va a ser victima de la caída del precio
del casi único sostén para su economía, el petróleo.
Un mercado de demandantes con petróleo a más de US $100 el barril,
no puede seguir comprando lo mismo, en las mismas cantidades, cuando
ese mismo producto se cotiza entre los US $65 y los US $70 el
barril. Guardadas las proporciones correspondientes, se puede
esperar una situación similar para Ecuador.
Lo anterior debe conducir a cambios importantes y prontos en la
política comercial colombiana. Sus autoridades tienen que pensar,
entre otras posibilidades, en las siguientes:
- Seleccionar racionalmente los mercados para las exportaciones.
- Fomentar el aumento y la diversificación de los diversos y nuevos
renglones exportables, como tarea de mayor atención y ponderación.
- Analizar métodos y procedimientos de financiación, seguros,
reintegros y sistemas de ventas y mercados en mercados nuevos.
- Elección y conservación de agentes de ventas en el exterior.
- Estrategias de internacionalización de la producción exportable,
en países hasta hoy ignorados como clientes reales, con poder
adquisitivo igual o similar a los tradicionales y casi únicos
Esa conquista de mercados nuevos que reemplazan, así sea
parcialmente a los actuales y consuetudinarios, exige también
analizar regimenes arancelarios, documentación, patentes, protección
demarcas y de diseños y sistemas y costos del transporte a los
nuevos mercados.
Actualmente el país esta mirando con mas atención que hace cinco o
seis años, algunos mercados de la zona Asia-Pacifico.
Ya hoy en día se tienen relaciones comerciales valiosas y
significativas con China, Japón, India y Coreo del su. Pero existen
en esa misma región y en el continente africano, mercados
potenciales que los colombianos deben estudiar y conquistar: Hong-Kong,
Tailandia, Singapur, Malasia, Egipto, Libia, Sudáfrica, Isla
Mauricio, son también posibles mercados, susceptibles de
conquistarse.
Colombia debe hacerlo no solo para subsanar una situación
desfavorable en el presente, sino porque debe mantenerse siempre
atenta a la importancia tan valiosa y definitiva que tiene el
comercio exterior en el proceso de su desarrollo económico.
¿Por que no se le trasmiten estas inquietudes a los organismos
internacionales especializados, para obtener su cooperación y sus
consejos sabios? ¿No será que la UNCTAD, la OCDE y la OMC pueden
ayudar efectivamente?