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cultura
Reseña
País De Plomo
Andrés Ricardo Cristancho
Comunicación Social y
Periodismo
II Semestre
Lograr
que el lector vea la cotidianidad de la guerra por encima de los
grandes sucesos del conflicto, detallar las vidas de aquellas
personas que bajo múltiples condiciones sobreviven a la cruda
guerra que atraviesa este país, es uno de los grandes logros de
País de Plomo, un libro hecho para quienes quieren
observar la cara de las personas que sin quererlo son victimas
de nuestro conflicto.
No se trata de mostrar los históricos sucesos del conflicto como
la bomba al Club el Nogal, ni tampoco los diálogos de paz del Ex
Presidente Pastrana. Estos son sólo hechos retumbantes que no
definen la realidad de nuestro conflicto, sino la vida cotidiana
de la población: los delatores y sus cambios imprevistos de
bando, los secuestrados y las venganzas de la guerrilla,
paramilitares y ejército, como lo diría Daniel Pécaut:
“En este libro se descubre la verdadera cara de la guerra que
devasta una gran parte de Colombia: no la de grandes batallas
heroicas sino la de los miedos cotidianos de la población; las
redadas de las Fuerzas Armadas o de los paramilitares y las
represalias de la guerrilla; los pequeños delatores y sus
repentinos cambios de bando; los habitantes bloqueados en sus
aldeas y los desplazados. Ésta es la cara de la guerra de la que
nadie habla, la guerra de miles de anónimos dedicados a soportar
en silencio y a encontrar, día a día, la manera de sobrevivir.
En fin, un libro que nos hace sentir realmente la tragedia”.
Para justificar el título de este libro me gustaría agregar a
esta reseña un comentario hecho por Dixon Moya: “Dios hizo al
primer hombre de barro; es probable que a los colombianos nos
haya agregado una pizca de plomo.”. Tal vez ésta sea la mejor
razón por la que este libro se titula País de Plomo. Pues en
nuestra realidad la palabra Plomo nunca se ha referido al
elemento químico sino a una esencia misma de nuestra historia.
El libro consta de un prologo, una introducción y de 11
capítulos que narran diferentes historias que suceden alrededor
de la geografía colombiana, unidos por algo en común: la mayoría
de las personas no las repetirían. En el prólogo, escrito por
Alma Guillermoprieto, expone su opinión acerca de la autora,
Juanita León, destacando:
“Juanita León ha sabido mirar los horrores de su bienamado país
de frente, sin espanto, y sí siempre con asombro. No pretende
volver comprensible lo incomprensible, y sin embargo, ayuda a
entender”.
En la introducción, Juanita León habla acerca de cómo ella
concibió la obra, muestra cómo ve el conflicto colombiano y cómo
llegó a redactar esta obra.
“Cuando empecé a trabajar como periodista me sorprendían las
constantes preguntas de mis amigos por la <<verdadera>> historia
de los sucesos sobre los que escribía. Les contestaba – algo
ofendida – que si supiera algo más lo habría escrito. Pero a
medida que cubría el conflicto armado, era más conciente de la
información que dejaba por fuera de mis textos. No por mala fe,
o porque un editor me lo exigiera, sino porque no basta con
saber algo, toca probarlo. Además, debía calibrar cada palabra
para no poner el peligro a mis fuentes. A veces no la alcanzaba
a entender todo el trasfondo antes de la publicación. Pero con
el tiempo me si cuenta de que precisamente esos detalles que
había omitido en mis crónicas eran los que mejor ilustraban la
guerra. Decir la verdad incluye necesariamente contar toda la
verdad. Este libro busca expiar esa culpa”
A través de los capítulos Juanita cuenta las experiencias que ha
tenido alrededor de la geografía colombiana y sus conflictos.
Cada zona es una máscara distinta del sufrimiento de la
población pero siguen siendo las mismas razones por las que se
da el conflicto, la ambición de poder y la falsa revolución.
Hay capítulos que se destacan dentro del libro, el primero
relata la historia de Roberto Mira, a quien le tocó afrontar, la
exigencia por parte de las Autodefensas de desalojar de forma
casi inmediata el pueblo, dada la ausencia del alcalde de su
municipio, quien se encontraba en Medellín. Roberto era
personero de Peque, un municipio que se encuentra oculto a 226
kilómetros al norte de la capital de Antioquia. La situación en
la que se encontraba Roberto no era nada fácil, no sólo tenía
que garantizar la salida de todos a salvo sino que además debía
negociar con los paramilitares la vida de los mismos, mientras
espera el auxilio del gobierno que al final no llega por ningún
lado. La historia de Roberto es el típico caso de los
gobernantes que administran un territorio ajeno: o es de la
guerrilla o es de los paramilitares, pero nunca del pueblo.
“
También destaca el capítulo que trata acerca de la “Caquetanía”
(el Estado de las FARC). Describe cómo el gobierno toma las
decisiones más desacertadas y les da a las FARC la legalidad
sobre un territorio que ya dominaban a sus anchas. Las personas
que visitaban este territorio, dos veces el tamaño de El
Salvador, encontraban que la antigua guerrilla campesina había
desaparecido para convertirse en una guerrilla mafiosa. También
observaban que los grandes guerrilleros que eran vistos como
ignorantes y violentos, eran unos doctos sintonizados con los
más grandes pensadores del mundo como Noam Chosmky. Lo que logró
el gobierno con el Caguán fue darle todo el alimento posible
para que las FARC crecieran.
Pero los guerrilleros a quien la mayoría teme, también son
victimas en esta guerra. Oswaldo es el ejemplo perfecto de ello.
Él era una persona que soñaba con convertirse en un líder
carismático de izquierda en los grandes sindicatos de aquel
entonces. Sindicatos que serían aprovechados por guerrilleros
del ELN (Ejercito de Liberación Nacional) para alimentar esa
causa revolucionaria. Oswaldo cae en la trampa y se convierte en
uno de los guerrilleros más importantes en el municipio de
Barranca. Pero es capturado por la Policía y mantenido en la
cárcel por los siguientes 3 años y medio. Sus amigos no le
ayudaron por mucho tiempo y lo abandonaron. Durante ese tiempo,
Barranca cambia de manos y a su regreso vive el mayor infierno
de su vida: el temor a ser asesinado.
Juanita León utiliza una narrativa
despojada de pretensiones e inmersa en la honestidad de lo que se
ve, nos lleva al corazón de quien derrama la lagrima y de quien
dispara el fusil. Nos muestra la cruda realidad sin aterrorizarnos sino para que
observemos que los sucesos que definen nuestro gran conflicto
colombiano son la vida de quienes no quieren participar y no la
de los grandes líderes que ordenan desde sus tronos en una
guerra que afecta a quien no tienen voz.
La Autora
Juanita León fue directora de Semana.com, labor que desarrolló
entre el 2000 y el 2006, y profesora en la especialización de
periodismo de la Universidad de los Andes. Ha trabajado como
editora de la Unidad de Paz del periódico El Tiempo y como
editora de Reportajes de la revista Semana.
Durante su carrera como periodista ha recibido importantes
reconocimientos: fue finalista del premio Fundación Nuevo
Periodismo Iberoamericano-Cemex y obtuvo el Premio Mundial de la
OMS 2002 al mejor reportaje sobre salud, entre otros. En el 2006
fue galardonada con el tercer puesto del prestigioso Ulysess
Award. Acaba de terminar un postgrado en la Universidad de
Harvard, donde ganó la beca Nieman para periodistas que han
cubierto conflicto armado.
Bibliografía
• Virtual
www.colarte.arts.co
www.santillana.com.co/aguilar/detalleAutor
www.letralia.com/134/articulo07
• Texto
País De Plomo. Juanita León. Editorial Aguilar. 2005. 328
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El libro consta de un prologo, una introducción y de 11 capítulos que
narran diferentes historias que suceden alrededor de la geografía
colombiana, unidos por algo en común: la mayoría de las personas no las
repetirían. En el prólogo, escrito por Alma Guillermoprieto, expone su
opinión acerca de la autora, Juanita León |