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El fraude de la
parapsicología
Eduardo Andres Granada Becerra
Estudiante de Derecho U Católica
Revisando
el boletín CARTA DE PSICOLOGÍA, que publica esta facultad de la
Universidad Católica, me encontré con artículo de una estudiante
de noveno semestre (Myriam González) donde a grosso modo
reflexiona sobre el escándalo del "parasicólogo" en la fiscalía,
el tristemente célebre Armando Martí. Me acorde de un libro que
leí a principios de este año y que hoy quiero compartir con
ustedes.
Se trata de una obra de divulgación escrita por el profesor
Antonio Vélez llamada "PARASICOLOGÍA: ¿REALIDAD, FICCIÓN O
FRAUDE?, sobre el particular señala el autor que "Es probable
que nunca antes en la historia humana el culto a la seudo
ciencia haya alcanzado un punto mas alto que el que ahora ocupa.
Jamás en la historia del hombre la irracionalidad había
adquirido tanto poder con un agravante: se ha perdido la
vergüenza. Antes, esa clase de cultura se movía en forma
subterránea, a escondidas, eclipsada por el pudor. Hoy, el cine,
la televisión, internet, los libros, las revistas y los
periódicos nos ofrecen a diario un surtido completo de fenómenos
y practicas no avalados por la ciencia ni por la razón. La
potencia irresistible de los medios audiovisuales para crear
realidades ficticias, apenas se compara con la capacidad del ser
humano para asimilarlas. Éste es un demoledor ensayo que
pretende desmontar los argumentos fundamentales del mundo
paranormal."
La seudociencia es una farsa que sus practicantes han pretendido
vender como una irrefutable verdad y como forma alternativa de
explicar los fenómenos que atañen al comportamiento humano y su
entorno. Con suma convicción pretenden estos "sacerdotes de la
nueva era", dar respuestas esotéricas que a todas luces resultan
traídas de los cabellos. Pero lo insólito no son sus atrevidas
aseveraciones, sino que encuentren tanto incauto receptor
dispuesto a perder su dinero. (Sé incluso de psicólogos que
creen en ello).
Pues bien, este mensaje tiene como objetivo formar y alertar al
público en general sobre los engaños de la parasicología y de
los trucos que utilizan estos cómicos personajes que adornados
de toda una parafernalia logran captar seguidores, cuyo vacío
intelectual los convierte en victimas predilectas de estos
artistas del fraude.
Espero que esta información le sea de utilidad para que si
alguna vez a sido timado, no le vuelva a ocurrir jamás y también
para que comparta estos sencillos conocimientos con todos sus
allegados; de esta forma podremos incentivar la creación de un
frente común contra las mentiras y la charlatanería que incluso
los grandes medios de comunicación nos pretenden imponer ( ver
Caracol y RCN en franja matutina).
DECÁLOGO DEL
ADIVINO PERFECTO
1. Hablan con seriedad y convicción, como lo hacen los
buenos mentirosos.
2. Crean un ambiente apropiado (puesta en escena) que invita
al misterio pretendiendo adquirir respetabilidad y
credibilidad en sus palabras.
3. Aprovechan toda la información disponible de los incautos
que van a caer en sus redes: ropa, adornos, modales, gestos
faciales, pupilas dilatadas y cualquier otro signo visible.
4. Hacen hablar al sujeto con el fin de capitalizar todo lo
que éste dice para ser utilizado más tarde en su contra. Se
aprovechan de la mala memoria de los humanos y de su
especial selectividad.
5. Se graban un gran número de verdades universales y de
afirmaciones no verificables, siempre exitosas, y las usan a
manos llenas. Por ejemplo le dicen al sujeto (y este se
emociona con ello) que posee enormes capacidades mentales no
reveladas aún, o que tiene un gran potencial intelectual sin
desarrollar. Salpican su discurso con palabras elásticas
como quizá, tal vez, puede, es probable, de pronto.
6. Memorizan y practican la triada infalible: oscuridad,
vaguedad y ambigüedad. La oscuridad les permite ocultar sus
fallas. Con un poco de vaguedad hacen que el pronóstico se
adapte con docilidad a las necesidades de su victima de
turno. Por este motivo nunca son específicos, en lugar de
dar nombres propios solo enuncian la letra inicial, con lo
que amplían de forma notable el abanico de posibilidades y
observan con atención las reacciones de su victima, a la
menor señal de aprobación, siguen por esa promisoria línea.
Y a todo lo anterior agregan una dosis apropiada de
ambigüedad, verdades de doble filo con las cuales nunca
podrá perder: Con cara gana ÉL y con sello pierde USTED
7. Predicen, predicen y predicen, tal y como aconsejaba
Cicerón. Dado que la memoria humana es frágil, pero
selectiva, predicen con generosidad hasta rebosar la memoria
de sus victimas. Tienen presente los aciertos, pues entre
tantas predicciones algunas resultan, igual sus victimas le
perdonan todos sus desaciertos.
8. Los "adivinos" le predicen a muchas personas. Con unos
pocos aciertos a unos pocos sujetos su prestigio crece de
boca en boca. Y si por azar logran acertar en algo que
presente características notables, las mentes pequeñas del
vecindario quedarán perplejas y lo comentarán en voz alta.
Su prestigio crecerá cual bola de nieve y su éxito también.
Recuerde que nada hay que genere más éxito que el éxito.
9. No entregan nada por escrito, y en caso de caer en alguna
contradicción o falsedad evidente distraen la atención del
interlocutor trayendo a colación algunos de los aciertos.
10. Por último, no olvidan hacerle un gran despliegue
publicitario a las pocas predicciones afortunadas y condenan
al olvido las no acertadas.
En conclusión, en
todas las épocas de las cuales se tiene registro histórico, no
ha faltado la presencia de individuos en apariencia dotados de
poderes síquicos que van más allá de los límites considerados
normales. Mediante esos poderes han podido conquistar seguidores
encargados de alabar y predicar tan extrañas virtudes. En
numerosas oportunidades, lo poderes de esos raros fulanos se han
basado en la realización de actos que no se diferencian en nada
de aquellos ejecutados por los magos en los teatros, o que
pueden explicarse recurriendo a principios naturales, aunque
ignorados por la mayoría de la gente. En otros términos, la
historia está llena de charlatanes de cara seria que han sabido
sacar provecho de la ingenuidad, la ignorancia y otras
debilidades humanas.
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