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Violencia
e ideología. Un dualismo existencial.
Por: Breiner Peña
Universidad Santo Tomás
Facultad de Comunicación Social.
¿Qué
hay detrás del rostro de un adolescente?, ¿Qué hay detrás del
rostro de un Skinhead?, ¿Qué piensan?, ¿Cómo actúan?, si alguien
se preguntara por este tema, tal vez sería pertinente responder
desde la perspectiva de uno de ellos.
Derek es un joven que vive bajo la protección de un símbolo al
lado izquierdo de su pecho, es una gran esvástica nazi, aquella
se muestra tan arraigada que hasta parece bordada en su corazón.
Aquel corazón de adolescente reprimido decide unirse a un
movimiento de Neo Nacional Socialismo en protesta al nuevo orden
mundial y al capitalismo en EE.UU. durante las últimas décadas.
La lucha contra los inmigrantes ilegales y la exclusión de los
negros son el objetivo primordial de Derek y lo mismo el
objetivo de algunos de los integrantes de los grupos Skinhead o
“cabezas rapadas” en Colombia. Así como en la película Historia
Americana X o “American History X”, en donde el otro no es apto
para pertenecer a la prodigiosa raza aria apologizada por Adolfo
Hitler durante el lapso de la segunda guerra mundial, así sucede
con el individuo relegado en el culto de los Neo Nazis en
nuestro país, ya sea por determinantes como género, religión,
ideología, etc.
Es preciso rescatar que la inclusión de estos nuevos grupos no
hace daño a una sociedad establecida mientras que no se
menoscabe la integridad del otro, pero cabe recordar los sucesos
acontecidos el pasado 8 de septiembre en un bar de la zona rosa
al norte de Bogotá en donde un ataque de un grupo de skinheads
cobró la vida de Julián Prieto Herrera, estudiante de sociología
de la universidad Santo Tomás.
Aquel suceso despertó las alarmas sobre el crecimiento de estos
grupos en la ciudad, a tal punto de confirmarse, según
estadísticas del diario El tiempo, que el número de personas de
la congregación skinhead sobrepasa los 150 miembros en Bogotá.
“es preocupante cómo estos grupos toman la ley por su manos y
hacen de ella un organismo para dominar al otro, justificando
con ello sus ideologías políticas...”, afirma el estudiante de
sociología de la universidad de los Andes Alejandro Mendoza,
pero más allá de justificar sus ideologías políticas es notar el
verdadero génesis del problema, la causa principal que incita a
estos jóvenes a delinquir y a marginar a los individuos, que
según ellos, no son dignos de vivir en sociedad.
Por ello el Músico y Sociólogo Andrés Gonzáles se refiere al
respecto: “aquellos jóvenes que viven en ausencia de una figura
materna o paterna que regule sus comportamientos
interpersonales, son proclives a adoptar este tipo de
conductas...”, así pues se llena el vacío que se produce desde
el núcleo familiar que posee falencias en su estructura interna.
Muchos pueden pensar que la violencia generada por los skinheads
no posee ideología alguna, lo que hace pensar que dicha
violencia se tergiversa convirtiéndose en el más sórdido
anarquismo, pero no, ya que estos grupos poseen una ideología
que tiene asidero en principios de nacionalidad y estado, pero
eso nos los hace exentos a promover diversos pensamientos que
terminan en la violencia antes citada.
El sincretismo de los pensamientos e ideologías mal sustentadas
hacen que el joven actué como un autómata social, por ello se
hace necesario entender que la cultura skinhead, en su sentido
puro, no promueve actos de violencia hacia el otro, sino que por
el contrario solo son un culto que mantiene y vocifera las ideas
del Nazismo, así proliferen el racismo y la exclusión del otro,
este no puede ser violentado bajo ninguna justificación.
De cualquier modo se abre en un acto la delación sobre la
incursión de estos grupos en la sociedad, que van
incrementándose rápidamente, que aunque algunos no vulneren al
otro se posee una idea de exclusión, que para el actual siglo
resulta ser tan retrogrado que vale la pena pensar en ello más a
fondo. |
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