Regresar a la sección
Cortinas de humo
xenófobas
Por: Ana María Cuartas
Peña
Comunicación Social y Periodismo
Cada día aumentan los casos de abusos contra los inmigrantes en
Europa, entre tanto, esta semana la Eurocámara aprobó sanciones a
los empresarios que contraten inmigrantes ilegales. Para algunos
analistas, Sarkozy y Berlusconi se han convertido en los abanderados
emblemáticos de una ola de racismo xenófobo que se extiende por
todos los países que integran la Unión Europea.

"Todos los inmigrantes deberían estar muertos". Estas fueron las
palabras que Sergi Xavier Martín pronunció al salir de un tren de
Barcelona, después de propinarle una golpiza a una inmigrante
ecuatoriana de 15 años en octubre del 2007. La grabación difundida
en internet, provocó una generalizada indignación popular en su
momento. Esta semana el joven español de 21 años tuvo su primera
audiencia, y alegó en su defensa haber tenido una infancia difícil,
además de haber tomado más de 16 cervezas y haber consumido éxtasis
aquella noche. Tres años de cárcel, es la pena solicitada por la
Fiscalía Española para Martín. Le acusa de un delito contra la
integridad moral, junto con otro por lesiones con la agravante de
xenofobia, pues la víctima sufrió toda clase de insultos racistas
antes, durante y después de ser golpeada por el agresor en varias
ocasiones.
Casos como el referenciado anteriormente se registran cada día en
España, el país europeo en donde se evidencia con mayor frecuencia
conductas xenófobas; producto de las políticas migratorias
implementadas a lo largo de la Unión Europea (UE). En los últimos
años, la inmigración se ha convertido en un tema fundamental para
los Gobiernos europeos. La crisis económica mundial ha generado
estragos en los mercados laborales internos de Europa, lo cual
comienza a tener terribles consecuencias sobre las comunidades
inmigrantes en esos países.
A los migrantes no solo los aqueja el desempleo, sino además, las
medidas punitivas hacia ellos como respuesta a la crisis, lo cual
los coloca como `chivos expiatorios´ de los problemas sociales y
económicos de sus países.
LA DECISIÓN DE LA EUROCÁMARA
La decisión tomada por el Parlamento Europeo (PE) esta semana,
establece sanciones a los empresarios que contraten a inmigrantes en
situación irregular. Los países tendrán un máximo de dos años para
aplicar la nueva legislación. Ésta fue aprobada en sesión plenaria
del Parlamento en Bruselas, con 552 votos a favor, 105 en contra y
34 abstenciones.
Las empresas tendrán la responsabilidad de comprobar que las
personas que emplean tengan los documentos en regla, y deben
comunicar su contratación a las autoridades. Las sanciones para
quienes contraten a ilegales abarcan desde multas hasta la
imposibilidad de optar a ayudas públicas en un plazo de cinco años.
La disposición busca sumar a las empresas y los particulares a la
lucha contra los flujos migratorios clandestinos.
Aunque para algunos la medida del Parlamento Europeo tiene tintes
`proteccionistas y xenófobos´, sus miembros respaldan la propuesta
afirmando que es una ley en contra de la explotación laboral de los
inmigrantes que llegan a Europa, en búsqueda de una mejor calidad de
vida. Se calcula que en los 27 países miembros de la Unión Europea
hay entre 4 y 8 millones de inmigrantes indocumentados. Según la
Comisión de Libertades Civiles de la Eurocámara, los sectores con
más trabajadores ilegales son la construcción, el servicio
doméstico, la agricultura y la hotelería.
"Se trata de que, desde un punto de vista común, controlemos los
espacios donde se detectan más movimientos migratorios ilegales",
afirmó el ministro español, José Antonio Alonso, en declaraciones a
la prensa española. La medida tomada, forma parte de un conjunto de
disposiciones planteadas recientemente por la Unión Europea para
promover la inmigración legal, como la ya aprobada "tarjeta azul"
para atraer a trabajadores muy cualificados o la propuesta para que
los inmigrantes legales tengan derechos similares en toda la Unión.
OPOSITORES Y DEFENSORES
En una entrevista publicada en el diario El País, la líder opositora
italiana, Anna Finnocchiaro afirmó que las medidas tomadas
últimamente “pasan de regular la inmigración a perseguirla
totalmente”. Para Finnocchiaro, hemos creado una sociedad que en
momento de crisis se arriesga a castigar a los más débiles.
Entre tanto, el socialista italiano Claudio Fava, ponente del
informe ante el Parlamento manifestó que una de las consecuencias
sociales del fenómeno migratorio, es que los trabajadores “sin
papeles” están empleados en condiciones de explotación. “Los
inmigrantes ilegales ayudan a satisfacer las necesidades de algunos
empleadores sin escrúpulos”, aseguró. Así que la medida tomada por
la Eurocámara, obedece según él, a una medida humanitaria con los
inmigrantes que llegan a las playas europeas. Debido a sus relativas
facilidades geográficas de acceso, el archipiélago de Canarias, las
costas de Andalucía, los enclaves españoles de Ceuta y Melilla en
Marruecos, la isla italiana de Lampedusa y también la isla de Malta
son los sitios elegidos por los inmigrantes ilegales. Sin embargo,
para muchos la escapada termina en tragedia.
El Pacto Europeo de Inmigración auspiciado por Nicolás Sarkozy,
presidente de Francia y la Ley de Seguridad de Silvio Berlusconi,
mandatario italiano han generado una gran polémica a lo largo del
viejo continente. La Liga Norte, a la que pertenece Berlusconi, es
considerada por sus opositores como “discriminatoria, racista y
xenófoba” en donde los indocumentados son tratados como
“delincuentes” y como éstos representan un peligro deben ser
maltratados, tal como lo manifiesta su ministro de interior, Roberto
Maroni, a quien las criticas le entran por un oído y le salen por el
otro.
Europa ha votado por la expulsión de sus inmigrantes. Su actitud
confirma que el mundo se cierra cada vez más en sus propias
fronteras. Sería interesante que los diputados de la Eurocámara, que
votaron a favor de estas medidas, analizaran como hace más de medio
milenio los europeos emigraron hacia otras tierras, huyendo de sus
hambrunas y de las guerras internas y le diesen una nueva
oportunidad a ELLOS, a los que quizá llevan un plato de comida a sus
mesas, limpian sus casas y atienden a sus ancianos: los
indocumentados!