| Ningún derecho es una galaxia expansiva, ni
tampoco una forma gaseosa que muda su ámbito, su extensión o su
fuerza configurante al compás del viento. Si la precisión es un
hermano pequeño de la justicia, la precisión y la justicia se hacen
todavía más exigibles cuando se habla de derechos humanos. Entre
otras cosas, porque está en juego esa medida radical de todo lo
justo, que es el hombre, todos los hombres. La primacía del hombre
sobre las cosas es algo radical, fundante de toda justicia. El mayor
ataque a la justicia es convertir al hombre en cosa o convertirlo en
medio.
Los valores -cualidades de carácter estructural que aparecen
dentro del nivel práctico de las acciones humanas, como resultado de
una síntesis entre la realidad objetiva y la realidad subjetiva-
prefiguran en el plano de lo ético y en las exigencias universales
de autonomía y de inviolabilidad hoy conocidas con el nombre de
derechos humanos.
A lo largo de la historia estos derechos han recibido diversos
nombres. Se les ha llamado "derechos naturales", "derechos
esenciales" o "derechos inherentes", entre otros. En Colombia se
denominan Derechos Fundamentales (Ver Anexo A)
Cuando la libertad de información se convierte en pieza clave de
toda sociedad democrática, cuando las diversas funciones sociales de
la prensa son continuamente atacadas por el poder político, cuando
la vida privada de tantas personas está sujeta a la investigación
periodística, cuando los mensajes de los medios de comunicación
bombardean las mentes y los corazones de tantos millones de
personas, no es extraño que las exigencias de responsabilidad moral
a la profesión periodística -en sus múltiples dimensiones- crezcan
considerablemente.
Los medios de comunicación están en todas partes, puesto que sin
ellos no se accede a la información más cotidiana y básica. Poseen
un poder tecnológico extraordinario que les hace posible llegar a lo
más oculto y escondido. No es nada raro que el mayor daño que los
medios pueden hacer consiste en informar de lo que no deben o en
meterse donde no les está permitido hacerlo, ya que nadie los ha
llamado. En otras palabras, en convertir en público lo que es
privado. El derecho a la intimidad y a la propia imagen es, hoy por
hoy, uno de los derechos más amenazados por la libertad de
expresión. En realidad, se trata de un conflicto entre libertades:
la libertad del individuo a ser soberano en su ámbito privado,
contra la libertad del medio a revelar lo que ocurre en ese ámbito
cuando los medios lo juzgan como de interés general.
Nuestra profesión puede contribuir a mejorar esta sociedad, a
construir caminos de tolerancia, a denunciar anomalías, a evitar
atropellos, a fiscalizar la función pública, a ser un servicio para
la comunidad o para alcanzar justicia social; pero el periodismo
practicado por ciertos medios de comunicación de nuestro país no
ejerce una función o posición crítica o constructiva.
Este trabajo de investigación pretende demostrar que existen unos
derechos fundamentales del hombre que están relacionados
estrechamente con la profesión periodística y con la ética de los
profesionales de la misma para ejercerla. Estos derechos, aunque
conocidos por los periodistas, no se cumplen a cabalidad. Para
agravar esta situación, los derechos no solamente no se cumplen,
sino que además existe un total desinterés hacia ellos.
Otro de los aspectos fundamentales que pretende demostrar este
trabajo de investigación es el relacionado con los códigos de ética
periodística. Para algunos profesionales del periodismo este código
no está escrito. Para algunos está implícito. Otros medios
consideran que se debe crear y escribir un código que sea común para
todos y que regule el ejercicio de la profesión.
Para el mejor entendimiento de este trabajo, es básico empezar
por comprender el concepto de dignidad, persona y ética. A partir de
estos conceptos y de sus implicaciones en el campo ético, social y
jurídico, veremos cuáles son los derechos fundamentales del hombre y
cómo deben protegerse, y cómo, tanto el Estado como la sociedad en
general, deben luchar para que estos aspectos de la vida humana se
conserven intactos.
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