| Aunque el tema de los comics no parezca serio y
muchos crean que es sólo una entretención para niños, el presente
trabajo pretende demostrar lo contrario. Las historietas pueden ser
consideradas como un arte más, así como lo es la pintura, la danza o
el cine. En ocasiones se ha menospreciado el trabajo que realizan
los autores de historietas, sin ofrecer el reconocimiento que se
merecen.
Es bien sabido que las historietas se hicieron para entretener a
la gente. Al principio sus temas eran netamente cómicos, pero con el
pasar del tiempo un campo tan amplio tendría que ser explotado de
diferentes formas. Este cambió no se dio sólo. Se dio a la vez que
la humanidad substituyó su forma de pensar. Cada cambio en la
historia de la humanidad, se vio reflejado en las historietas y se
puede ver claramente cuando comenzaron a publicarse las historietas
de temática bélica, inspirados en las guerras mundiales, o mejor aún
en los sesentas cuando salieron al mercado publicaciones de tipo
intelectual y de corte feminista.
En el presente trabajo se abordarán las épocas más importantes en
la historia de las historietas y se resaltarán los autores más
importantes que han existido. Se mostrará la importancia que estas
han tenido y como fueron en una época parte fundamental de los
principales diarios norteamericanos. Esta historia todavía es muy
reciente si se va a comparar con las de otras artes, pero es una de
las que más cambios ha tenido en tan poco tiempo y puede parecer
raro, pero el comic también fue utilizado por varios autores como
una forma de expresar su pensamiento tanto ideológico como político.
Haciendo de este un medio de opinión que marco cierta época.
En la actualidad son muy pocos los comics que todavía circulan
con los diarios, pero lo que si es cierto, es que estos son un medio
más de difusión que posee la sociedad para expresar sus ideas y así
poder fortalecer cada vez más la libertada de expresión, pues esta
de libre ya no tiene nada.
Lastimosamente en Colombia la historieta no goza de la
importancia ni el apoyo que se le da en otros países. Por eso la
producción de comics es escasa y sin ninguna figuración a escala
internacional. Eso sí, ha habido intentos de hacer historieta y vale
la pena destacar "Mojicon" de Adolfo Samper Bernal, publicada en
1924 y esta no fue una historieta netamente colombiana, sino la
adaptación de una tira americana a nuestro medio. También vale la
pena mencionar a la revista Cromos, pues en 1945 publicó la historia
de Colombia en forma de historieta.
Ernesto Franco uno de los mejores historietistas que tiene el
país creo Copetín. Esta 2
historieta tenía como principal protagonista a un gamín bogotano de
igual nombre al de la historieta y su temática principal era
criticar la sociedad en general. Esta historieta tuvo gran
aceptación entre el público lector bogotano, por la originalidad de
su temática principal.
Más adelante salieron historietas como Ibana de M. Puerta y
McCormick; El Teniente Colombiano de Valverde, publicado en El
Pueblo hace ya unos años; Los Cuidapalos de Jaime López Osorno y
Tukano de Jorge Peña, gozando este último de tener dibujos
descuidados y guiones poco bien elaborados.
El comic colombiano tomó mas seriedad cuando un grupo de
historietistas crearon la revista CLICK en los años ochenta. Esta
presentaba estudios y análisis sobre el comic mundial, además
incluía en sus páginas historietas colombianas con temáticas
diferentes. El equipo de la revista CLICK estaba conformado por:
León Octavio, quien a su vez fue el creador de la historieta llamada
Los Emergentes, donde ridiculizaba de una manera muy cruda a los
nuevos ricos, surgidos de las mafias de la política y la droga;
también se encontraba en este selecto equipo Ricardo Potes, quien a
su vez adaptó a la historieta cuentos y narraciones de autores
colombianos. Lastimosamente esta didáctica publicación también
quebró debido a la difícil situación de Colombia desde finales de
los ochenta.
En los noventa salieron publicaciones como ACME y ZAPEPELELE, dos
revistas que 3 apoyaban a los nuevos historietistas colombianos.
Lastimosamente la primera no se siguió publicando, mientras que la
segunda tomó mucha fuerza en su ciudad natal, Medellín. Ahora
conseguir historietas es más fácil que antes, pues las principales
librerías han hecho el esfuerzo de traer a la venta muchas
publicaciones famosas. La otra cara de la moneda la viven los
historietistas colombianos, pues se les menosprecia su trabajo,
además se ve el desinterés por parte de las revistas y periódicos
que no lo ven como un medio de difundir información.
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