En Colombia a través de los años, el acceso
a los cargos públicos ha estado manejado por el partido político
del gobernante de turno, que a su vez ha pertenecido únicamente a
algunos de los dos partidos políticos tradicionales, liberal o
conservador.
Esto ha generado una concentración de poder enorme que ha impedido
tanto a los ciudadanos la participación real en el poder público,
como a la nación el desarrollo sus características de Estado
participativo y pluralista.
El sentido participativo implica que los ciudadanos tienen derecho
a tomar parte, directa e indirectamente, en las decisiones que los
afecten, no solo a través de sistemas clásicos de participación
política como el voto, sino sobre instituciones, instancias y
procedimientos que permiten rescatar la iniciativa de los
ciudadanos en la gestión y formulación de la política pública.
Y en cuanto a que sea una nación pluralista significa que se
reconoce, se respeta y se promueve el derecho a la diversidad y a
la diferencia como elemento central de la democracia moderna.
Estas características logran como objetivo principal un equilibrio
y una igualdad entre todos los ciudadanos, no solo en el nivel
económico o social sino también en el político, y esto se logró
claramente con la inclusión de las minorías en la constitución de
1991.
En Colombia cuando nos referimos políticamente a minorías hablamos
de tres tipos de ellas: las étnicas que comprende tanto los
indígenas como las negritudes, las minorías políticas y los
colombianos residentes en el exterior.
Claramente cuando nos referimos a las minorías políticas, se hace
énfasis en la posibilidad que los partidos que obtengan poca
votación en elecciones puedan adquirir una curul que los
represente en un cargo político, al igual que cuando se habla de
los colombianos residentes en el exterior, se refiere al
reconocimiento de un grupo pequeño al cual se le da la gran
facultad de intervenir en la posibilidad de acceder a un cargo
público.
No es posible negar que aunque Constitucionalmente y especialmente
en el caso de las minorías étnicas se les halla reconocido a
través de los tiempos, , derechos económicos y sociales, nunca se
les había otorgado derechos políticos hasta la constitución de
1991, donde la nación colombiana reconoce su naturaleza
multietnica dando lugar a la facultad de ocupar curules a las
diferentes culturas para que formen parte importante y verdadera
de las decisiones que afectan a todos los ciudadanos de manera
directa.
El reconocimiento de cada una de estas minorías adquiere gran
importancia, ya que los preceptos de la Carta política tienen
eficacia normativa directa y vinculante.