Estudios de Derecho Administrativo
Autor: Dr. Jorge Enrique Ibáñez
Najar
La
investigación se adelanta a través de un proceso, entendido como el
conjunto de etapas o fases sucesivas de un proyecto. Todo proceso de
investigación se plasma en un Proyecto concreto y se enmarca en él,
entendiéndose como tal una unidad planificada con definición de
objetivos, recursos y tiempos, con resultados parciales y totales.
El estado actual de la ciencia exige como una condición irremplazable e
inaplazable, la investigación. Por eso, la Universidad debe hacer
ciencia. Debe diagnosticar y proponer tratamientos. Debe hacer avanzar
el Derecho, lo cual no es posible sino mediante la investigación.
Una investigación alejada de todo tipo de obstáculos personales o
sociales a la objetividad, esto es, sin autoritarismos ni dogmatismos.
Una investigación en la cual se empleen a fondo, si no todos, sí la gran
mayoría de los métodos y técnicas de la investigación científica, a
saber: La encuesta por muestreo; los estudios de campo; los experimentos
en contextos de campo; los experimentos de laboratorio; los
procedimientos de muestreo; los métodos de reunión de datos como el uso
de documentos, registros, materiales censales e índices, la reunión de
datos mediante entrevistas, paneles, aplicación de cuestionarios y la
observación de la conducta de grupos; y, las medidas estadísticas de
operaciones descriptivas e inferenciales, la tabulación de los datos
observados, su correlación, la regresión y en general, el análisis de
los datos.
Una investigación en la cual se diseñen y se comprueben las diferentes
hipótesis que se planteen y que al mismo tiempo se publiquen sus
conclusiones y luego se socialicen las conclusiones hasta obtener su
aval por la comunidad científica.
Así mismo, una investigación no meramente descriptiva como suele ocurrir
especialmente en el campo del derecho, sino fundamentalmente una
investigación explicativa y ante todo predictiva que permita avanzar las
conclusiones que deben ser utilizadas para hacer tanto las reformas y
los cambios normativos y jurisprudenciales, como los cambios sociales y
culturales.
Sin investigación científica no podremos siquiera formular problemas,
avanzar hipótesis, probarlas y ante todo obtener conclusiones que nos
permitan proponer reformas como también impedir las que no sean
pertinentes.
Como lo señala Felipe Pardinas, “las ciencias sociales en cualquier
país, pero particularmente en los nuestros, tienen una importancia
fundamental para la solución de nuestros problemas colectivos, pero
nunca alcanzarán ese objetivo si no están manejadas con verdadera
rigidez científica” .
Los resultados y conclusiones de los trabajos de investigación no sólo
deben enriquecer y actualizar los contenidos curriculares sino que deben
servir para adoptar posiciones institucionales ante los diversos
acontecimientos de la vida nacional y presentar, en el campo del Derecho
Público, propuestas y modelos alternativos para la solución de los
distintos problemas, tales como corrupción, tramitomanía, mora y
congestión, atomización del aparato estatal, falta de definición de
competencias, ineficacia, ineficiencia y vulneración o amenaza de los
derechos de los particulares y de la comunidad.
Ese es el propósito de Estudios de Derecho Administrativo, resultado de
las investigaciones que he adelantado como Director del Grupo de
Investigación en Derecho Público y Económico CREAR de la Escuela de
Derecho de la Universidad Sergio Arboleda y del Grupo de Investigación
Justicia y Desarrollo Sostenible del Instituto de Investigaciones
Sociojurídicas para el Desarrollo Sostenible y que ahora publica la
Universidad Sergio Arboleda.
En tal virtud, me permito expresar mis agradecimientos al Rector de la
Universidad Sergio Arboleda Señor Doctor Rodrigo Noguera Calderón; a los
Vicerrectores Académico, Financiero, Administrativo y de Gestión,
Señores Doctores Germán Quintero, Luis Alberto Noguera, Jorge Noguera y
Jorge Pretelt; al Decano y Vicedecano de la Escuela de Derecho, Señores
Doctores Jorge Vélez García y José María del Castillo Abella; al
Director del Centro de Investigaciones Civilizar, Señor Doctor Ignacio
Restrepo Abondano y a mis compañeros investigadores del Grupo de
Investigación en Derecho Público y Económico CREAR Ileana Melo Salcedo y
Andrés Tapias Torres.
Jorge Enrique Ibáñez Najar