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LA
BIOÉTICA Y LOS ALIMENTOS TRANSGÉNICOS
Por
José
Guillermo Del Rió Baena
Camilo Andrés Rodríguez Matiz
Dentro de
las muchas tendencias y megatendencias mundiales actuales, la
biotecnología ocupa uno de los principales campos de estudio, no solo por
las amplias posibilidades de investigación y desarrollo, sino por los
aspectos éticos y las posibles consecuencias futuras que ello conlleva.
Los diferentes aspectos sociales, económicos, culturales, morales y éticos
de la biotecnología se ven afectados por la carencia de legislación sobre
el tema tanto en Colombia, como a nivel mundial. Esto permite a las
grandes empresas, pioneras en esta ciencia (En su totalidad
transnacionales), tener control sobre el sistema en general (Tecnologías y
materias primas).
Los alimentos transgénicos son la manipulación de las propiedades
orgánicas de frutas, verduras y animales (Principalmente), a través de
cambios y combinaciones controladas del ADN de dichos productos. En
otras palabras, es combinar partículas de ADN de dos o más organismos,
virus, bacterias, hongos, etc., para obtener condiciones especificas
(mejoras) en ellos.
La manipulación genética de los alimentos nació como respuesta a las
necesidades sociales de muchos países que ven sufrir a su población por la
desnutrición. Los productos transgénicos, en un principio, eran la
solución a dicho problema, pero bajo una filosofía errónea, los fines se
van aclarando y se conoce la verdadera intención de sus primeros
investigadores.
Ésta filosofía se fundamentó en disminuir la
utilización de insumos químicos, aumentar la productividad, disminuir
costos y preservar el medio ambiente; pero se ha reducido a un negocio muy
rentable para las grandes multinacionales encargadas de la innovación en
este campo.
La manipulación genética de alimentos comenzó hace muchos años cuando el
hombre modificó las semillas de algunas frutas y vegetales. Este proceso
era demorado ya que dependía de una evolución natural. En la actualidad,
la ingeniería genética permite llevar a cabo este proceso de forma rápida
y controlada. La ingeniería genética comenzó modificando compuestos y
propiedades de frutas, verduras y animales para la producción de
sustancias farmacéuticas, pero su gran costo hizo que la investigación
fuera limitada. Más adelante, se dio una aplicación industrial en
productos químicos para la elaboración de algunos productos. Por último,
se extendió a los vegetales, las frutas y los animales, para mejorar sus
propiedades.
Existen algunos mitos sobre los productos transgénicos que son necesarios
aclarar, ya que la producción de transgénicos se ha convertido en el
futuro de la agricultura mundial y es preciso conocer las consecuencias de
la aplicación de la biotecnología en los alimentos.
1.
Mito:
beneficio para los agricultores del mundo. Solo
se beneficia la industria transnacional, ya que solo se busca la
rentabilidad y el dominio de los productos agrícolas que se concentrarán
en unas pocas empresas.
2.
Mito:
beneficiará a pequeños agricultores, pobres y hambrientos.
La verdad es que el mercado de estos productos es un grupo selecto de
personas que pagan por ellos, lo que limita, aun más, el acceso de
alimentos a los países pobres. Por otra parte, la innovación se da en
países desarrollados, lo que les permite sustituir importaciones y
aumentar la brecha comercial.
3.
Mito:
los transgénicos no perjudicarán la biodiversidad mundial.
Actualmente existe piratería de fauna y flora en los países
subdesarrollados, por ser éstos los mas diversos del mundo. Se ha
destruido flora y fauna en muchos lugares del mundo sin que nadie reciba
un solo peso para recuperar el deterioro ambiental. Además, la agricultura
transgénica pretende estandarizar la producción de productos en un
territorio definido, lo que lesiona fuertemente la generación de
biodiversidad por no rotar los cultivos.
4.
Mito:
agricultura sostenible libre de químicos. Los
insectos y bacterias de las plantas se adaptan y logran resistir
fácilmente a todo tipo de modificaciones genéticas, lo que implica el uso
de químicos más fuertes para controlarlas. Esto sin contar los posibles
riesgos de combinar genes sin conocer las posibles consecuencias futuras.
Muchos
de los productos transgénicos han sido incorporados bajo principios
infundados por las grandes compañías que manipulan y monopolizan la
tecnología, y por ende, la producción y el precio. En este momento, en
lugar de obtener beneficios, la comunidad se ve enfrentada a posibles
daños ecológicos, hambruna y pobreza generada por las empresas
multinacionales según el esquema que se esta dando.
Por otra parte, los mitos no son los únicos aspectos a tener en cuenta
cuando se hable de alimentos transgénicos. La filosofía en que se
fundamenta su producción carece de sustento, ya que reluce por su interés
económico y la carencia de beneficio social. Para comenzar, los alimentos
transgénicos se crearon como solución a la hambruna del mundo, pero en la
actualidad, se produce más comida por habitante que en cualquier era de la
humanidad. Esto nos hace pensar que el problema no es de falta de
alimento, sino de concentración y los alimentos transgénicos, en manos de
unos pocas, aumentaran esa concentración y su respectiva mala
distribución.
Otro aspecto importante de la filosofía transgénica es buscar la reducción
de costos, pero en la realidad sucede lo contrario. Esta es costosa y
monopolizada, pero es casi obligatoria en algunos lugares del mundo, ya
que la fumigación y la utilización de algunos químicos para controlar
plagas e insectos, que atacan los cultivos naturales, están siendo
prohibidos. Dicha prohibición esta siendo promovida por las mismas
multinacionales dueñas de las patentes de los productos transgénicos, lo
que obliga al campesino a incorporar cultivos con semillas modificadas que
son más costosos que el cultivo natural.
El otro principio clave en los transgénicos es el incremento de la
productividad, en donde se encontrará el verdadero beneficio. Algunas
investigaciones han demostrado que el rendimiento de los cultivos
modificados genéticamente no es significativamente mayor al de los
cultivos naturales, pero si es más costoso para el campesino. Esto hace
pensar que aunque aumente la producción, se disminuirá la utilidad por el
aumento de los gastos.
Estos aspectos desvirtúan el carácter humano que deberían tener los
alimentos transgénicos, pero abren grandes interrogantes que tiene que ser
analizados y combatidos con una mayor oposición y participación
comunitaria en la vigilancia de las multinacionales dueñas de patentes que
deberían ser libres para beneficio de la humanidad. Peguntas como los
posibles daños futuros del ecosistema, efectos secundarios a la salud
humana y las diferentes implicaciones económicas son algunas preguntas que
se deben ser respondidas antes de que los productos transgénicos invadan
totalmente el mercado mundial.
A pesar de algunos factores que desacreditan la biotecnología, existen
algunos beneficios considerables para la comunidad, que de ser bien
manejados, incrementarían la calidad de vida de muchos países que
realmente necesitan solucionar problemas de alimentación y desnutrición.
Algunos de esos beneficios son:
-
Alargar la vida útil del producto.
-
Resistir condiciones ambientales desfavorables.(sequías, heladas, etc.).
-
Resistencia a plagas y químicos.
-
Mejores cualidades alimenticias.
De
estos beneficios se desprende la aplicación y utilidad actual de los
productos transgénicos, ya que pueden llagar a lugares alejados por ser
más duraderos; pueden ser cultivados en condiciones extremas de frió,
calor, lluvia o sequía lo que posibilitaría su producción en países áridos
y con condiciones climáticas inestables, donde no existen las
características necesarias para que dichos productos florezcan; se evitará
la fumigación con algunos agentes que son extremadamente dañinos para la
salud humana y el medio ambiente, y se mejoran los niveles de nutrición de
las personas, ya que se incrementaran las propiedades nutricionales de los
alimentos técnicamente desarrollados.
CONCLUSIONES
1.
Es importante desarrollar de
manera continuada la ciencia y la tecnología, nadie puede ni debe
interferir en ese proceso natural de creación del hombre; lo que si se
debe hacer es lograr que estas se desarrollen dentro del marco del
servicio al mejoramiento de los seres humanos, su calidad de vida y la
prolongación de las especies en equilibrio con el medio ambiente.
2.
El desarrollo de alimentos
transgénicos es la solución a una parte de la hambruna y la desnutrición
en el mundo; es una herramienta para equilibrar la producción y lograr
mantener un adecuado abastecimiento de los mismos en regiones donde los
climas son difíciles de determinar o donde no se tiene la certeza de cómo
se van a desarrollar.
3.
El esquema económico que sugiere
la producción de alimentos transgénicos en la actualidad no es socialmente
viable ya que no permite redistribuir su producto, elimina a los
agricultores productores y los vuelve intermediarios dependientes de las
empresas que dominan el negocio a nivel mundial, no transfiere tecnología,
no fomenta el trabajo y por ende, tampoco la riqueza, y no representa
ningún beneficio tangible para los países “pobres” y en desarrollo que son
los que “necesitan” esta clase de tecnología.
4.
La concentración de la
dependencia de los países en desarrollo es cada vez mayor debido a la
presión de las multinacionales por concentrar su poder en los aspectos
básicos de la vida con el fin de lucro, en este caso los alimentos que
podrían terminar con patente.
5.
El vacío legal en todos los
países del mundo esta dando el espacio suficiente para que las
multinacionales, apoyadas en algunos gobiernos busque los mercados
necesarios para experimentar los efectos que estos alimentos tienen en el
desarrollo de la sociedad y el medio ambiente.
6.
Los efectos de la no
experimentación y la falta de investigación en el desarrollo de alimentos
transgénicos dan para que la especie humana peligre sin que los
responsables asuman las consecuencias de sus actos.
7.
En Colombia, los organismos de
control no tienen la capacidad técnica ni económica para determinar el
impacto que el desarrollo de estos alimentos tendrían en los ecosistemas
del territorio nacional.
8.
El estado colombiano no esta en
capacidad de determinar si el influjo de importaciones alimenticias que se
realizan a diario a nuestro país son o contienen alimentos o elementos
transgénicos.
9.
El riesgo que corre la
biodiversidad colombiana es alto ya que la propuesta de desarrollar
cultivos transgénicos atentaría contra la preservación de la biodiversidad
en el país ya que se romperían ciclos ecológicos tradicionales y por ende
se rompería el ciclo ecológico global.
10.
Colombia debe tener una postura
clara frente al tema a nivel mundial, ya que estos desarrollos atentan
contra el equilibrio social, económico y político de la nación por varias
razones: la primera es que el país debería cambiar su esquema económico y
la base de su producción; además estaría poniendo en riesgo la fortaleza
más grande que tiene el país que es la riqueza natural de su territorio.
BIBLIOGRAFÍA
1. Universidad
de Zaragoza. España. Área de tecnología y Alimentos.
2. www.ecoportal.com Eduardo Polo
Rodríguez, George Monbiot, Tomás León Sicard,
Miguel A. Altieri
3.
www.ecologistasenaccion.org/transgenicos/alimentos
4. www.colostate.org |