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Paradigmas
de los Negocios Verdes
Ernesto Duque
Los males del siglo XX avivaron la preocupación por la
naturaleza, pero esta es una inquietud tan antigua como el
hombre. Científicos, sabios, filósofos, campesinos, académicos,
cazadores, personas anónimas o famosas dieron la alarma durante
siglos.
El mundo no hubiera llegado a esta conciencia sin la labor de
quienes advirtieron los estragos producidos por el avance de la
huella humana sobre el planeta.
El hombre no tiene naturaleza, tiene historia, dijo alguna vez
Ortega y Gasset, quien no quiso ver que el hombre es el pivot de
la conciencia situada entre la naturaleza y la historia, entre
la sensatez del instinto y la gracia de la inteligencia
Los conceptos de Desarrollo sostenible, la tierra es una sola,
negocios verdes son ya reconocidos por las diferentes sociedades
de la aldea mayor, todo gracias al documento titulado Nuestro
Futuro común, escrito en 1983 por la ministra de Noruega Gro
Harlem Brundtland. En el se afirma, entre otras importantes
tesis, que las sociedades deben ser capaces de satisfacer sus
necesidades en el presente respetando el entorno natural y sin
comprometer la capacidad de las generaciones futuras para
satisfacer las suyas, es decir se acuñó el concepto Desarrollo
Sostenible. A partir de aquí se inició el camino para sentar las
bases de cómo queremos vivir en un mundo verde sostenible.
La especie humana está en peligro de extinción total o parcial
si no amainan el crecimiento exponencial de la contaminación, de
la degradación y del envilecimiento del aire, el agua, el suelo
y los alimentos, lo que redunda en una pérdida de la calidad de
la vida y amenidad de los paisajes.
“Ser verde” es un imperativo.
Como dice (Stern, 2007: 18) “Podemos ser verdes” y crecer al
mismo tiempo. En realidad, si no somos verdes, acabaremos
minando el crecimiento, se mida como se mida.
Pero, ¿qué significa ser verde?
El profesor Ernesto Duque Gómez ofrece una respuesta a tan
importante interrogante en esta, su nueva obra “Paradigmas de
los Negocios Verdes”. Su titulo sugiere una investigación que se
centra en el análisis de las oportunidades que el sector
empresarial puede aprovechar, derivadas de la creciente
percepción acerca del problema del cambio climático, la
convertibilidad de la tierra, la deforestación y la
contaminación ambiental y en especial, de la mayor propensión de
los consumidores por adquirir productos amistosos con la
naturaleza. Sin embargo, su propósito va más allá: a su autor le
interesa mostrar la necesidad de redefinir y reconstruir los
principios y prioridades en cuanto a valores empresariales,
corporativos, políticos y sociales, propios del modelo socio
económico que la sociedad moderna debe instrumentar pára
alcanzar el desarrollo sostenible. Este Modelo precisa de
cambios en la mentalidad empresarial y, sin duda, exige nuevos
paradigmas en los negocios y, por ende, en la economía.
Afirmaré ahora que al presentar la sostenibilidad como objetivo
fundamental de empresarios y de gobernantes, el profesor Duque
destaca la necesidad de que concurran cuatro vectores: La
reorientación de la tecnología hacia producción limpia, la
reestructuración del sistema económico, la reforestación global
y, por último, la puesta en práctica de sistemas de gestión
ambiental en el marco de una sustentabilidad económico –
ecológico. Como afirma Jorge Riechmann (2006) la economía
ecológica que “todo fenómeno de producción entraña siempre,
necesariamente, también una destrucción” El desarrollo
capitalista de los últimos dos siglos evidencia tal afirmación:
se advierte crecimiento entrópico de la contaminación ambiental,
degradación de los ecosistemas, pérdida de la biodiversidad,
calentamiento global, y la consecuente depredación de los
recursos naturales.
Ernesto Duque define la sostenibilidad como algo que trasciende
lo simplemente optativo no como algo optativo. Expresa que los
gobiernos, el sector empresarial, la sociedad y consumidores
están obligados con el Desarrollo Sostenible. De esta manera se
podrá superar el mero crecimiento económico, que, de continuar
como hasta el presente, no es desarrollo y menos sostenible.
Invito a la lectura de esta obra con la certeza de que dará pie
a interesantes reflexiones acerca de uno de los temas que ocupa
lugar preeminente en la agenda nacional y mundial.
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