Uso Forzoso De La
Preposición ‘A’
a2.
Preposición. Se exponen a continuación las cuestiones
dudosas más frecuentes que plantea su uso:
1. a
+ complemento directo. Hay casos en que su
presencia es forzosa, casos en que no debe utilizarse y casos en
que puede aparecer o no. En lo que respecta al uso actual,
pueden establecerse las siguientes reglas generales:
1.1. Uso forzoso:
a) Ante nombres propios de persona o de animal:
Vi a Pedro en el
cine; Dejé a Pluto
en la perrera.
b) Ante nombres colectivos de persona cuyo
referente es determinado o consabido: Dispersaron
a la multitud;
Echaron a la gente del parque; pero Vi
una multitud
avanzando hacia el estadio o Necesito
gente para acabar
el trabajo.
c) Ante nombres comunes de persona cuyo referente
es un individuo concreto, y no uno cualquiera entre varios
posibles: Vi a los
hijos del vecino escalar la tapia; Eligieron
a ambos jugadores para la selección brasileña. (Para el
uso con referentes no específicos o indeterminados,
1.2a,
b y
c).
d) Ante nombres comunes de persona que, aun
siendo inespecíficos o no consabidos, son complemento directo de
verbos que suponen afectación física o psíquica (acompañar,
admirar, afectar, alabar, amar, empujar, engañar, golpear,
maltratar, matar, odiar, perjudicar, saludar, etc.):
Acompañó a una anciana hasta su casa; Admiro
a los políticos que saben defender sus opiniones; Engañar
a un jefe es
imposible.
e) Ante nombres comunes de
persona precedidos de un indefinido, cuando son complemento
directo de verbos de percepción como mirar, observar
y oír: Estaba mirando
a una señora cuando
sentí que me llamaban; Observé
a algunos niños que
jugaban al fútbol; Oí a
una mujer cantar ópera. (Con otros verbos de
percepción como ver y conocer, puede aparecer o no
la preposición;
1.2b).
f) Ante las formas tónicas de los pronombres
personales mí, ti, sí, él, ella, usted, nosotros/as,
vosotros/as, ustedes, ellos/as: ¿Dices que me vio
a mí en el teatro?;
No creo que a ustedes
los escuchen.
g) Ante pronombres demostrativos o posesivos cuyo
referente es una persona: Vi
a ese hablando con
tu jefe; A ella no le gusta mi novio y yo no soporto
al suyo.
h) Ante los pronombres indefinidos cuyo referente
es una persona (alguien, alguno, nadie, ninguno, todos, uno,
etc.), salvo cuando funcionan como complemento directo del
verbo haber (
1.3e):
Llévate a alguien
a la fiesta; No conozco a
nadie; Os necesito
a todos. Con verbos como buscar, encontrar,
hallar, necesitar o tener, la preposición puede
aparecer o no: Busco
(a) alguien que me ayude; No necesito
(a) nadie que me
acompañe.
i) Ante los relativos de persona quien, el
que, la que y sus plurales, cuando ejercen la función de
complemento directo del verbo subordinado: Ese es el hombre
a quien o
al que golpearon.
A diferencia de quien, el relativo que, cuando
tiene antecedente de persona y se usa sin artículo, nunca lleva
preposición en función de complemento directo: Las personas
que amamos...
(no
Las personas
a que amamos...).
j) Ante el pronombre interrogativo de persona
quién: ¿A quién buscas? ¿A
quiénes visteis en la fiesta?; y ante el pronombre
interrogativo cuál referido a persona: ¿A
cuál de los dos encontraste llorando?
k) Ante nombres de cosa, para evitar
ambigüedades, cuando el sujeto y el complemento van pospuestos
al verbo: Venció la dificultad
al optimismo. No obstante, es preferible en estos casos
anteponer el sujeto, lo que permite prescindir de la preposición
ante el complemento directo: La lectura enriquece
la vida.
l) Ante nombres de cosa, cuando son complemento
directo de verbos que significan orden lineal o jerárquico, como
preceder o seguir, y otros como acompañar,
complementar, modificar (en el sentido gramatical de ‘servir
de adjunto o complemento’) o sustituir (en el sentido de
‘ocupar el puesto [de otra cosa]’): El otoño precede
al invierno; La
calma sigue a la tempestad;
El adjetivo modifica al
sustantivo; El aceite sustituye
a la mantequilla en esta receta.
m) Ante nombres de cosa que
designan colectivos formados por personas, del tipo colegio,
empresa, comité, consejo, institución, comunidad, etc.,
cuando el verbo denota una acción que solo puede ejercerse sobre
personas, y no sobre cosas: Multaron
a la empresa por
realizar vertidos tóxicos; Convocaron
a la comunidad de
vecinos para que tomara la decisión definitiva.
(Siguiente entrega: doble uso de la preposición ‘A’)
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