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DESCUBIERTO EL MAYOR CRÁTER DE IMPACTO EN EL DESIERTO DEL SAHARA
09-03-2006
Investigadores de la Universidad de
Boston han descubierto los remanentes de un gran cráter de impacto
situado en el norte de África, concretamente en la región del Gran
Sahara, el cual se ha formado por la colisión de un meteorito hace
decenas de millones de años. El Dr. Farouk El-Baz, científico que
trabajó en las misiones Apollo, realizó el descubrimiento durante el
estudio de imágenes de la región occidental de Egipto obtenidas por
satélites artificiales. La estructura de impacto ha recibido el nombre
de Kebira, sustantivo que significa "grande" en árabe.
Imagen: fotografía obtenida con él satélite artificial Landsat del
cráter de impacto Kebira en la región occidental de Egipto cercana a su
frontera con Libia. Su borde externo tiene aproximadamente 31 kilómetros
de diámetro.
Se trata de un cráter de impacto con doble anillo, es decir, que
presenta un anillo externo que rodea a otro interno, similar a muchos
otros visibles en la superficie lunar. Antes de este último
descubrimiento, el mayor cráter conocido del Sahara medía poco más de 12
km de diámetro.
Como comparación, el famoso Meteor Cráter de Arizona mide abarca tan
sólo 1.2 Km de diámetro. Los científicos han demostrado su extrañeza por
el hecho de que semejante estructura no haya sido detectada
anteriormente, lo cual probablemente se debe a su gran diámetro. La
búsqueda de cráteres se concentra fundamentalmente en estructuras de
pequeño tamaño, fundamentalmente aquellas que pueden ser identificadas
en los estudios de campo. La ventaja de realizar observaciones desde el
espacio es que permite apreciar formas regionales no tan fácilmente
identificables desde el propio terreno.
Los investigadores también han podido comprobar que el cráter Kebira
sufrió la acción de la erosión por parte del agua y del viento durante
largos períodos de tiempo, lo cual ha contribuido a que su aspecto se
fuese degradando y resultara más difícil de identificar. Se espera que
los estudios de campo y la toma de muestras permitan determinar la edad
exacta tanto del cráter como de los terrenos circundantes. De hecho, es
muy probable también que este cráter sea el responsable de la presencia
de los numerosos fragmentos de vidrio meteóricos de color amarillento o
verdoso que frecuentemente se encuentran en las arenas del Sahara.
Más información:
http://www.bu.edu/phpbin/news/releases/display.php?id=1073 |