Petróleo: más allá del corto plazo

Andres Vargas*


El ascenso de los precios del petróleo y otros energéticos, unido a la febril actividad exploratoria que vive Colombia han llevado a pensar que nuestro país podría estar sufriendo un proceso de transformación productiva que la encamina hacia una economía con una mayor intensidad en la explotación de recursos naturales no renovables.

El propósito de esta entrega no es discutir si Colombia es un país minero o no, sino más bien entregar algunas reflexiones sobre los retos que significa la mayor dependencia de recursos, debate relevante dado que la política pública le ha dado una gran preponderancia al tema.

En particular, se pone sobre la mesa la evidencia de que en el largo plazo la abundancia de recursos naturales ha jugado en contra del crecimiento y desarrollo de un grupo amplio de países, lo que se conoce como la maldición de los recursos (Sachs, Warner; 1995).

El debate reciente sobre los precios de los commodities ha girado en torno a sus efectos de corto plazo-inflación, crecimiento impulsado por términos de intercambio, IED y tasa de cambio- (ver reportes 3 y 5), pero ha estado ausente la discusión sobre los efectos a largo plazo. Los innumerables problemas con las regalías y el atraso de las regiones petroleras en Colombia muestran la relevancia de este tema.

¿De qué depende la maldición de los recursos? La literatura identifica los siguientes canales: 1) la estructura productiva, 2) calidad de las instituciones, 3) conflicto armado, 4) excesivo endeudamiento, 5) desigualdad y 6) volatilidad de los términos de intercambio (Collier y Goderis; 2007).

Los canales relacionados con la estructura productiva tienen que ver con la conocida enfermedad holandesa. La desviación de recursos de actividades transables e intensivas en conocimiento y tecnología hacia las extractivas diluye los mecanismos de crecimiento endógeno que propician las primeras.

Los canales 2) a 5) están asociados con la captura de rentas. Una sociedad con estructuras del Estado débiles y baja participación ciudadana en el proceso político es propicia para el surgimiento de cazadores de rentas y, en consecuencia, de una redistribución ineficiente e inequitativa de los ingresos provenientes de la explotación del recurso.

La volatilidad de los términos de intercambio ha recibido más atención en Colombia y tiene que ver con las fluctuaciones macroeconómicas que se derivan de los movimientos de los precios internacionales de las materias primas.

A continuación se presenta un ejercicio estándar en el que se exploran los canales mencionados. Es así como se estimó una ecuación de crecimiento de la forma



Donde el crecimiento del PIB per cápita queda en función de un vector de variables que incluyen la apertura comercial, openk, una dummy que toma el valor de 1 si el país es democrático, el precio del petróleo, lwti, la interacción entre el precio del petróleo y una dummy que identifica países exportadores de petróleo, el desequilibrio de la tasa de cambio, underval, y el precio de materias primas agrícolas, lfmiagriraw. Los datos son los promedios de cinco años no traslapados en el periodo 1975-2002. La información proviene de las Penn World Tables 6.2 y del los indicadores de desarrollo del Banco Mundial, WDI.

La Tabla 1, muestra los resultados de la estimación en panel con GLS. El coeficiente negativo y significativo del PIB per cápita inicial, lpibpc0, está en línea con la evidencia de convergencia condicional. Se observa, además, que los países democráticos tienen un crecimiento más alto al igual que con mayor apertura comercial.

En cuanto a las variables de interés, se aprecia cómo el aumento del precio del petróleo tiene un impacto negativo en el crecimiento, siendo este más significativo para los países exportadores de petróleo, pues para estos últimos el efecto total de un aumento en el precio del petróleo se desprende de la suma de los coeficientes que acompañan a las variables lwti e interoil1.

Si se usa en vez del precio del petróleo el índice de materias primas agrícolas, no se encuentra efecto alguno, lo que confirma la idea de que la maldición es un fenómeno propio de las actividades extractivas y generadoras de renta.

La variable underval,  que mide el desequilibrio de la tasa de cambio (1), señala que la depreciación de la tasa de cambio tiene un efecto positivo en el crecimiento, lo cual da sustento al canal 1). La interacción entre esta variable y el régimen de tasa de cambio (1=flexible, 0 en otro caso), interunder, no resulta significativa, lo que indica que el efecto de largo plazo es indiferente del régimen cambiario predominante en el país. Lo anterior, sin embargo, no excluye la relevancia del arreglo cambiario para la manera como la economía absorbe los choques de términos de intercambio (Edwards, Levy-Yeyati; 2003).

Tabla 1
Explorando los canales de la maldición



La Tabla 2 divide a los países entre exportadores y no exportadores de petróleo y el arreglo cambiario utilizado. Se consideran exportadores aquellos para los cuales las exportaciones de petróleo dan cuenta de más del 20% del total exportado en el periodo 1970-2002. En la muestra usada esto corresponde al percentil 75 de la distribución.

Como se observa, los países no exportadores, aquellos con tasa de cambio flexible, experimentaron en promedio una sobreapreciación real de 0.5%, mientras que los que usaron regímenes fijos o intermedios tuvieron una sobredepreciación del 1.5%.

Por su parte, los exportadores exhiben un comportamiento contrario. Los que usaron tasas de cambio fijas o intermedias sufrieron una sobreapreciación promedio de 1.6%, mientras que con la flexibilidad la sobredepreciación promedio fue de 5.1%.

Las otras estadísticas señalan, además, que la volatilidad no difiere significativamente entre los grupos de países, mientras que la distribución del desequilibrio tiende a estar hacia la izquierda, es decir, apreciación con tasa de cambio flexible.

 

Tabla 3
Arreglo cambiario y desequilibrio de la tasa de cambio (países exportadores vs. no exportadores)



Fuente: Cálculos propios con datos de WTO y PWT


A la luz de los canales mencionados arriba, estos hechos sugieren que para un país exportador un régimen flexible podría ser más beneficioso, en el sentido que permite acomodar las variaciones de los precios del petróleo más fácilmente. En el boom actual los países del GCC (2) y en general los exportadores, que tienen tasa de cambio fija, están acumulando reservas a una velocidad mayor de la coherente con la demanda de dinero y, en consecuencia, están sufriendo un proceso inflacionario mayor. De esta manera la apreciación real es más profunda y persistente.

Para finalizar, la teoría y la evidencia le dan importancia al papel de las instituciones. En el Gráfico 1 se presenta la relación entre la participación de las exportaciones de petróleo en el total y los “checks and balances”. Valores superiores de esta variable significan menor capacidad de toma de decisiones arbitrarias por parte de alguna de las ramas del poder.

En general, los países exportadores se ubican en el extremo izquierdo de la variable. Los resultados de la regresión y la evidencia gráfica dan pie a los canales que relacionan el menor crecimiento con la captura de rentas y la distribución ineficiente e inequitativa de estas.



Gráfico 1
Instituciones (panel superior países no exportadores, panel inferior países exportadores)



Fuente: Cálculos propios con datos de Polity IV y WTO


En conclusión, el debate sobre la estrategia de promoción de las actividades extractivas no puede ignorar los potenciales efectos negativos a largo plazo. Para que la abundancia de recursos no se constituya en una maldición es necesario el fortalecimiento institucional y los arreglos que promueven el emprendimiento y disuaden la captura de rentas. En este sentido,  aunque la puesta en marcha de fondos de estabilización de precios es necesaria, las propuestas para mitigar y evitar los efectos negativos deben ir más allá.

 

REFERENCIAS

  • Sachs, Warner, 1995, Natural resource abundance and economic growth, NBER Working paper 5398
  • Collier, Goderis, 2007, Commodity prices, growth and the natural resource curse: reconciling a conundrum, Oxfor University
  • Edwards, Levy-Yeyati, 2003, Flexible exchange rates as shock absorbers, nber Working paper 9867
  • Rodrik, 2007, The real exchange rate and economic growth: theory and evidence, Center for International Development Working Paper, Harvard University

*andresm.vargas@usa.edu.co

(1) La variable underval se construyo como la diferencia entre la tasa de cambio real observada y la predicha por la ecuación

Como lo propone Rodrik (2007)

(2) Gulf Council Cooperation

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Universidad Sergio Arboleda
Calle 74 no. 14 - 14 PBX: 3257500 Ext. 2201
e- mail: jclavijo@bloomberg.net
Webmaster: Julie Clavijo.
Copryght Derechos Reservados 2007 /