Sobre recesiones en economías desarrolladas y Europa en recesión

Eduardo Sanchez*

 

En artículos pasados el Observatorio Económico ha manifestado su preocupación por la probabilidad de una recesión de la economía norteamericana mediante la definición de un marco conceptual y un modelo econométrico. El desarrollo reciente de la crisis subprime, originada en agosto del 2007, ha llevado a que los riesgos de una recesión en el G7 se hayan incrementado. Sin embargo, hemos analizado mucho el caso de EE.UU y poco el de Europa, con excepción de un artículo que ahora parece visionario relacionado con las implicaciones de la crisis norteamericana (Ver ¿Podría replicarse la crisis subprime en Europa? ).

Debido a lo anterior, es necesario presentar un rápido repaso con respecto a la historia de las recesiones en los países más desarrollados, con el objetivo de definir las condiciones en las cuales nos encontramos actualmente y que permita enfocarnos en algunas economías clave para la estabilidad económica global. En este informe, nuestro interés se concentra en la Zona Euro y en los riesgos que en el panorama actual se definen para consolidar un escenario de recesión.

Las recesiones en los países desarrollados

Los datos recientes de crecimiento de la Zona Euro, Japón y el Reino Unido han llevado a varios analistas alrededor del mundo a afirmar que los riesgos de una recesión generalizada en el G7 han aumentado de manera considerable. Lo anterior, dejaría abierta la pregunta: de consolidarse este panorama, ¿Qué tan extensa y que tan profunda podría ser?

Desde 1960 ha habido 112 recesiones en los 21 países de la OECD. Se han presentado 112 casos de contracción del crédito, 114 episodios de caídas en los precios de la vivienda y 234 caídas en los principales índices accionarios. El cuadro 1 muestra las características más importantes de una recesión típica en las economías desarrolladas donde se observa que, en promedio, esta dura menos de un año, es decir, cerca de 3.6 trimestres e implica una caída de 1.9% en el PIB. Por su parte, las recesiones más severas, definidas como el peor cuartil de todas las recesiones, duran en promedio 4.7 trimestres y tienen una amplitud cercana al 5.0% del PIB.

 

Tabla 1. Duración y profundidad de las recesiones por tipo en países de la OECD

 

Fuente: Stijn Claessens Ayhan Kose y Marco Terrones. What Happens During Recessions, Crunches and Busts? Mimeo Agosto 2008

Asociados a estos escenarios de recesión, se observan problemas en los mercados de crédito así como caídas en los precios de la vivienda y de las acciones que tienden a ser mas duraderas que las recesiones mismas. La tabla 2 muestra que las caídas fuertes en los precios de vivienda tendieron a durar 18.4 meses en promedio, mientras que el tiempo promedio de duración de las peores crisis de crédito y las peores caídas en los precios de las acciones han sido de 11.8 y 10.3 trimestres, respectivamente.

 

Tabla 2. Escenarios de Crédito, Vivienda y Acciones

Fuente: Stijn Claessens Ayhan Kose y Marco Terrones. What Happens During Recessions, Crunches and Busts? Mimeo Agosto 2008

Las recesiones que coinciden con caídas en los precios de la vivienda y los precios de las acciones, o contracciones en los mercados de crédito, tienden a implicar mayores pérdidas que las recesiones que no los presentan. Por ejemplo, volviendo a la tabla 2, las recesiones acompañadas por una caída severa en los precios de la vivienda tienden a durar, en promedio, 4.6 trimestres y presentan una amplitud de 2.6%, mientras que las recesiones sin estos eventos tienden a durar 3.2 trimestres en promedio con una amplitud de 1.5%.

Lo anterior nos llevaría a concluir que podríamos encontrarnos ante una posible recesión estándar de menos de un año de duración, pero con serias implicaciones en el crecimiento del PIB y en la inversión inmobiliaria.

Europa en recesión

Luego de comenzar la crisis subprime, no se observaron indicios inmediatos que llevaran a pensar que las principales economías, fuera de EE.UU, estuvieran en peligro. En particular, la visión del Banco Central Europeo (BCE) partía de la existencia de presiones inflacionarias en un escenario sólido de crecimiento y empleo.

 

Resultados de encuesta de expectativas ZEW


Fuente: Bloomberg

 

Sin embargo el entorno ha cambiado, la demanda externa se ha debilitado, el desapalancamiento amenaza la inversión, las presiones inflacionarias han impactado de manera directa al consumo y la fuerte caída en el precio de la vivienda amenaza tanto a la inversión como al consumo.

Aunque las exportaciones fueron el motor de crecimiento del último ciclo económico, el cambio en la perspectiva global pone en riesgo el papel del sector externo en los próximos datos de actividad. De acuerdo con algunas estimaciones del FMI, el crecimiento global en el 2009 será de 3.4%, porcentaje inferior al crecimiento promedio de largo plazo (3.5%) y al promedio de esta década (4.0%). Tanto las economías desarrolladas como las economías en vía de desarrollo, encabezadas por China, enfrentan débiles panoramas de crecimiento que, necesariamente, impactarán al sector externo de la Zona Euro.

Adicionalmente, la crisis de crédito ha llevado a que los bancos hayan reducido su nivel de exposición a diferentes tipos de deuda, lo que implica un impacto directo en aquellas áreas sensibles a la oferta de crédito, como la construcción y el consumo. Los desórdenes de los mercados de crédito han impactado la deuda corporativa y la utilización de la capacidad instalada, la cual ha caído por cuarta vez consecutiva y, aunque permanece por encima del promedio histórico, hay señales de que presentará nuevas caídas.

También es importante tener en cuenta que las presiones inflacionarias sustentadas en los precios del petróleo y las materias primas (ver: Inflación global (I)) han afectado el consumo y, aunque se espera que los datos de inflación retrocedan en 4T08, el impacto sobre la demanda permanecerá debido a un mercado de trabajo débil y a un sector corporativo contraído.

Por último, es muy posible que los altos niveles de deterioro de los mercados de España e Irlanda se extiendan a países que hayan experimentado burbujas recientes como Francia. Además de deprimir la actividad constructora, esta caída en los precios de la vivienda es capaz de inducir a altos niveles de ahorro debido a que las familias han experimentado un deterioro en su riqueza y en el acceso al crédito, limitando así el consumo en el corto plazo.

A diferencia de EE.UU, el BCE ha basado su política en dos supuestos. Primero, que la crisis del sector bancario no se materializaría afectando la economía en el largo plazo y, segundo, que los fundamentales de la economía eran sólidos. Lo anterior, ha llevado a una postura de política monetaria preocupada por las presiones inflacionarias, originadas en los precios del petróleo, y no por los riesgos sobre el crecimiento relacionados con el deterioro del mercado de vivienda y con los problemas de acceso al crédito.

Sin embargo, el comportamiento reciente de indicadores de actividad y los resultados de encuestas de expectativas, de algunas de las principales economías de la Zona Euro, podrían cambiar esta postura de política monetaria. Si bien la fuerte postura, durante la crisis, de resistirse a bajar sus tasas de referencia tendría un importante precio para la economía de la Zona Euro asociada con una breve recesión, esto se compensaría con unas expectativas de inflación ancladas que darían el espacio suficiente para importantes recortes en las tasas de referencia a lo largo del próximo año.

 

Conclusiones

Una rápida revisión de la historia de las recesiones en los países desarrollados consolida lo planteado a lo largo del año por El Observatorio Económico en lo referente a las crisis hipotecarias. A diferencia de informes previos, es de nuestro interés enfocarnos en Europa debido a que, con Japón, son las primeras economías desarrolladas de gran importancia que, al parecer, se encuentran en recesión como resultado de los desórdenes generados por la crisis subprime.

Además de mostrar los costos asociados a las crisis que están acompañadas de deterioro en los precios de la vivienda, los cuales representan las caídas más serias y los deterioros del mercado inmobiliario más prolongados, el artículo consolida la posición de la economía de la Zona Euro en riesgo de sufrir una recesión y plantea una nueva línea de política monetaria para el BCE que después de mantener una postura férrea con respecto a la inflación, podría empezar a reducir sus tasas a lo largo del 2009.

 

 

 

Referencias

  • Robert Barro y Jose Ursua. Macroeconomic Crisis Since 1870, NBER Working Paper 13940, Abril 2008.
  • Stijn Claessens Ayhan Kose y Marco Terrones. What Happens During Recessions, Crunches and Busts? Mimeo Agosto 2008.

 

*eduardo.sanchez@usa.edu.co

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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