¿Boom de IED en Colombia?

Uno de los hechos significativos en Colombia durante los últimos años ha sido la entrada ingente de recursos por operaciones de inversión extranjera directa, IED. Señal de confianza en la economía, pues este tipo de operaciones tienen un interés de largo plazo.

Ha sido de tal magnitud el efecto que en el primer mes del año, según registros de balanza cambiaria, entraron al país por IED USD1162 millones, de los cuales USD513 correspondieron a petróleo y minería. Con lo cual la apreciación de la moneda se ha dado por este concepto y no por los supuestos capitales golondrinas y mucho menos por el diferencial de tasas de interés.


Gráfico 1 Flujos de IED Modalidad de inversión y M&A



Fuente: Banco de la República y UNCTAD


Así, como se observa en el gráfico 1, el flujo bruto de IED ha sido creciente y la nueva inversión ha sido la más dinámica, pero también con un componente de reinversión de utilidades que ha ido ganando participación y que no se había observado en el pasado. De igual manera, la entrada al país vía fusiones y adquisiones ha sido creciente, no solo en el número de operaciones sino también en el monto de los negocios.

Ahora, por actividad económica lo que se ha observado es un incremento sustancial de los flujos orientados a actividades mineras petróleo y carbón. Las entradas a  estas actividades pasaron de USD123 millones en el 2000 a USD3122 hasta el tercer trimestre de 2007, aumentando su participación en el total de 5% a 47%.

El aumento sostenido del precio del petróleo desde 2001, así como los cambios normativos para facilitar la actividad exploratoria son parte del éxito. De hecho, según el IIF (2008) Colombia ha sido uno de los países intensivos en materias primas con mejor desempeño atrayendo flujos de IED.

Entonces, si bien es cierto que los datos en dólares, así como en relación al PIB, dan lugar para afirmar que Colombia si vive un boom de IED, hay que examinar como estamos en los factores que atraen estos flujos y que no están relacionados al petróleo. Mientras los precios estén altos y el mundo enfrente dificultades para atender la demanda, los incentivos para realizar inversión en este sector serán suficientes así el país no logre avances significativos en otros frentes, como la infraestructura.

De esta manera, para examinar como está Colombia en relación a sus competidores en aquellos factores que se consideran determinantes para atraer IED, se realizó un ejercicio exploratorio. 

Con una muestra de 108 países en desarrollo se estimó la participación de cada país en el stock mundial de IED (fdistock), como una medida de posición relativa, en función de crecimiento económico (gdpvar), el PIB per cápita (lgdppc), el uso de energía percápita (lenergy), el riesgo país (lrp), las exportaciones sobre el PIB (xpib), el grado de calificación de la mano de obra (kh), la participación del país dentro de las importaciones mundiales de partes para electrónicos y automóviles (mparts), la participación del país en las exportaciones mundiales de servicios (xserv), el número de acuerdos de doble tributación (adt)y bilaterales de inversión (bit), así como una dummy para los miembros de la OPEP.

Todos los datos provienen de la UNCTAD y corresponden a los promedios para 2003-2005 y el crecimiento del PIB para el periodo 1995-2005.

Así, aunque el ejercicio es bastante sencillo arroja algunos resultados interesantes. Como se aprecia en la tabla 1 las variables que resultan significativas en las diferentes especificaciones son mparts y xserv, y xnr en la primera especificación.  De acuerdo a esto los países que más importan partes para electrónicos, exportan servicios y tienen una porción importante de sus exportaciones basadas en recursos naturales (xnr), logran una mayor participación dentro del stock total de IED, es decir, obtienen una mayor tajada de los recursos de inversión.

 

 

¿Cómo interpretar los resultados? Resulta paradójico que las medidas de desmpeño económico, de infraestructura y dotación de mano de obra calificada no resulten significativas.

Si tenemos en cuenta que existen por lo menos tres tipos de IED - horizontal, vertical y de plataforma exportadora- entonces los resultados no son necesariamente contra intuitivos, veamos.

Si lo que motiva la IED es evitar as fricciones del comercio, como los aranceles y los costos de transporte,  entonces se habla de IED horizontal. En este caso la multinacional opera en diferentes países con cada planta atendiendo su propio mercado (Feenstra, 2004) y sin importar la relación espacial con los países adyacentes (Blonigen et al., 2004).

En el caso de la IED vertical lo que determina la ubicación son las diferencias realitvas en el precio de los factores, lo que lleva a la firma a realizar diferentes etapas del proceso productivo en diferentes locaciones. En este caso la producción realizada en cada país vuelve a la matriz en forma de exportaciones.

En cambio, si es un fenómeno de plataforma exportadora lo que debe suceder es que el país de destino de la inversión es atractivo porque permite un fácil acceso a los mercados cercanos, en esencia por menores fricciones al comercio.

Entonces, con lo anterior en mente los resultados apuntarían a una IED de tipo vertical como la predominante en los países en desarrollo.  Una alta participación en las importanciones de componentes electrónicos y de partes para automóbiles es una señal de fragmentación del proceso productivo, donde el ensamblaje se realiza en países de bajos salarios (Brainard, 1997). En este caso la relación “norte-sur” es complementaria.

Por su parte, la participación en las exportaciones de servicios darían sustento a la hipótesis si  se tiene en cuenta el creciente fenómeno de outsorcing, a partir del cual las multinacionales contratan en países de bajos salarios, como los asiáticos, servicios que no hacen parte del núcleo productivo de la firma.

Estos resultados son coherentes con lo hallado para los países desarrollados, donde predomina la IED de tipo horizontal debido a las similtudes en las dotaciones factoriales de dichos países.

Para terminar, el gráfico 2 muestra la posición de Colombia para cada uno de los indicadores utilizados en relación a un grupo de países. Allí se observa que Colombia no tiene una posición destacada en ninguna de las variables, con lo que podría catalogarse como un país promedio. Esto ha llevado a que la UNCTAD clasifique a Colombia como un país por encima de su potencial, es decir con un bajo potencial de atracción de IED pero con un buen desempeño en este frente.


Gráfico 2 Posición relativa de Colombia



Fuente: UNCTAD

 

REFERENCIAS

  • Brainard, Riker, 1997, “U.S multinationals and competition from low wage countries”, NBER Working papers 5959
  • Bloningen et al., 2004, “FDI in space: spatial autoregressive relationship in foreign direct investment”, NBER Working papers 10939
  • Feenstra R., 2004, Advance international trade: theory and evidence, Princeton University Press

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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