Precios del petróleo: efectos para Colombia

El ascenso de los precios del petróleo desde 2003 y su reciente aceleración deja un sabor agridulce para países como Colombia. Experimentamos un choque de términos de intercambio que impulsa la demanda agregada. Recibimos cuantiosos recursos de IED para explorar y explotar nuevos y viejos campos. Ha evitado que el déficit comercial alcance cifras escandalosas. Pero también tiene a las autoridades pensando en como aliviar el impacto en el bolsillo de los consumidores. Parece estar incidiendo en el alza de algunos grupos de alimentos. Es una restricción para la política monetaria. Presiona la tasa de cambio a la baja y ayuda a que la apreciación real sea persistente.

El choque de términos de intercambio ha sido un elemento importante en los ciclos económicos del país. Tradicionalmente han sido los precios del café los de mayor importancia, pero en la situación actual estamos lejos de tener una bonanza. Al ser los energéticos los que están experimentando incrementos en precios el impacto en la economía colombiana dista de ser el mismo que  con el café, pues una menor proporción de la población percibe el efecto directamente. Las ganancias extraordinarias entran directamente a ECOPETROL, algunas otras firmas y sólo recientemente tienen un efecto riqueza positivo sobre una porción menor de la población.

En esta entrega del Reporte Macroeconómico se analiza el impacto que el alza en los precios del petróleo pueda tener para la economía colombiana, haciendo énfasis en la tasa de cambio y la inflación. 

No importa la métrica que se utilice los precios del petróleo observados a lo largo de este año exceden en términos reales aquellos observados durante el shock petrolero de 1980-1981. Sin embargo, a pesar de esto el impacto que ha tenido sobre las economías alrededor del mundo dista de ser el mismo.

En el caso de los Estados Unidos, el mayor consumidor de petróleo del mundo, las diferencias son notorias. La mayor flexibilidad en los mercados laborales, la menor dependencia de este energético y el entorno de inflación baja y estable que caracteriza la última década hacen parte de la explicación (Blanchard, 2007; De Gregorio, Landerreche y Neilson; 2007).

En el caso colombiano, al igual que en muchos países de Latinoamérica, este ciclo ascendente de precios del petróleo ha coincidido con un proceso de des-inflación generalizado, Gráfico 1 . No es solamente el nivel sino la variabilidad de la inflación lo que se ha reducido.

Gráfico1
Choques petroleros e inflación en Colombia



Fuente: FED St. Louis y Banco de la República

Con el objeto de saber si ha cambiado la respuesta de la inflación a los choques petroleros se estimó un VAR compuesto por la inflación, el precio del petróleo en dólares, WTI, y una medida de brecha del producto obtenida a partir de la aplicación del filtro de Hodrick y Prescott. De esta manera el aumento en los precios del petróleo impacta a la inflación directamente y a través de la mayor demanda agregada (brecha positiva) que suponen los mejores términos de intercambio.

La estimación se realizó para el período completo 1980-2007 y en submuestras, todo con datos trimestrales.

Como se observa, Gráfico 2 , el grado de respuesta de los precios en cada uno de los periodos cambia significativamente. Para la década de 1980 la magnitud es inferior a la de la década posterior, sin embargo tiene una persistencia mayor a lo largo del tiempo. La menor apertura comercial y a su vez una participación menor del petróleo en el total exportado por el país en aquel entonces y un entorno de inflación alta en una economía con un alto grado de indexación a los precios, explican porque el impacto es moderado pero duradero.

Gráfico 2
Traspaso precio del petróleo-inflación (Respuesta acumulada a un choque de una desviación estándar)

Fuente: FED St. Louis y Banco de la República

Durante la década de los 90 se observa en cambio un mayor traspaso hacia la inflación. Los hallazgos petrolíferos de aquel entonces llevaron a que Colombia pasara de producir alrededor de 390 mbd a finales de los 80  a más de 600 mbpd desde 1995 hasta alcanzar un pico de 830 mbpd en 1999. Además, como porcentaje del total exportado se pasó de 13% en promedio durante los 80 a 23% durante los 90. Lo anterior, sumado a un proceso de des-inflación gradual pero con tasas todavía altas explica la diferencia.

A diferencia de estos periodos, en la última década el impacto ha sido insignificante. Así, a pesar de que la importancia del petróleo es la misma o incluso superior que durante los 90, y que los precios de este mineral han aumentado sostenidamente, su incidencia en la inflación no ha sido notable.

¿Qué diferencia este último periodo de los anteriores? A nivel de política macroeconómica el cambio hacia el esquema de inflación objetivo, la tasa de cambio flexible y un gobierno que aún cuando mantiene un gasto elevado este no crece al ritmo que lo hacia en la década pasada. Ha esto habría que agregarle que el sector privado ha realizado cambios en el proceso productivo y la gerencia que se han traducido en niveles de productividad históricamente altos(1).

Los cambios en política económica, especialmente en la conducción de la política monetaria, han permitido primero un menor grado de indexación y segundo se ha ganado en credibilidad, contribuyendo al anclaje de los precios.

La flexibilidad de la tasa de cambio tiene también un efecto importante al hacer que la apreciación que acompaña el ascenso en los precios del petróleo haga contrapeso a las presiones de inflación.

Por último, la prospectiva a favor de un proceso de avance en productividad implica que desde el lado productivo las firmas tendrían durante esta década una mayor capacidad de manejar los márgenes sin transmitir completamente los incrementos en los costos hacia el consumidor.

Ahora, en relación a la tasa de cambio habría de esperarse una relación negativa, aumentos en los precios del petróleo correspondidos con apreciación de la moneda, aunque esto no es la regla pues depende de los diferentes choques que enfrente la economía, mediados de 2006 es un ejemplo, Gráfico 3.

El canal acá opera a través de los incentivos a la IED en petróleo, atrayendo capitales a esta actividad, por el aumento en las exportaciones y en términos reales a través de términos de intercambio y mayor gasto público, mitigado parcialmente por el fondo de estabilización petrolera.

Sin embargo, aunque estos canales operan hace ya algún tiempo, en los años que vienen puede empezar a observarse con mayor fuerza un canal financiero que hasta ahora no ha sido prominente, como lo atestigua la baja correlación entre las volatilidades de la TRM y el WTI. Esto se daría a través de la posibilidad de exponer las inversiones a los precios del petróleo, vía la acción de ECOPETROL y posteriormente a través del uso de derivados. Este proceso llevaría a que el peso recibiera la denominación de commodity currency, como lo hace el peso chileno.

 

Gráfico 3
 Precios del petróleo y tasa de cambio (Volatilidad y Niveles)


Fuente: Banco de la República. Volatilidad medida con un GARCH(1,1)

Los resultados presentados acá son relevantes para las decisiones de política económica en la coyuntura que vivimos. En primer lugar, el hecho de que el traspaso hacia la inflación sea menor podría servir de argumento para quienes abogan por la normalización de la política monetaria (bajar tasas), aduciendo que es un choque de oferta que no está teniendo impactos significativos en los precios.

Sin embargo, hay que recalcar que una de las razones principales por las cuales el traspaso ha sido menor, tanto en Colombia como en el ámbito mundial, es el ambiente de inflación baja y estable que se ha alcanzado, lo que implica no sólo una mayor duración de los precios antes de ser ajustados por las firmas sino también una menor indexación de la economía al IPC. Lo anterior indica que tratar el choque como uno transitorio y cambiar el rumbo de la política monetaria, cuando aún persisten presiones por el lado de la demanda haría que el traspaso fuera mayor hasta el ahora observado.

 

Referencias

  • Blanchard y Gali; 2007, The Macroeconmic Effects of Oil Shock´s: Why are the 2000s so Different from the 1970s, NBER Working Paper 13368
  • De Gregorio, Landerretche y Neilson; 2007, Another Pass-Through Bites the Dust? Oil Prices and Inflation, Documentos de Trabajo Banco Central de Chile

 

 

(1) Medido a través de la PTF, la productividad media laboral en la industria o usando medidas como el ROE y el ROA se encuentra un patrón similar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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