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Introducción:
La participación política entendida como la intervención de los ciudadanos a
través de partidos políticos, elecciones y órganos de representación o
actividades en las que participan los ciudadanos para la formulación de la
política gubernamental, será la base sobre la que sustentaremos nuestro estudio
de caso acerca del panorama y futuro de las elecciones locales de octubre de
2007 en Colombia.
En tanto la participación política es un término que va unido al de democracia,
la cual para ser legitima, necesariamente se constituye de acuerdo a la
participación política. Es por esta razón que bajo dicha lógica analizaremos el
proceso electoral anteriormente mencionado con el fin de entender la coyuntura
propia de nuestro país; los enfoques y las variables que determinan posiblemente
el comportamiento electoral en procesos tan complejos como estos; la influencia
decisiva de los medios de comunicación en tanto constructores de opinión pública
y generadores de una “personalización política”; por ultimo se retomaran de la
misma forma las cuatro áreas o elementos propios de los sistemas electorales
basados en los planteamientos de Dieter Nohlen, para así poder explicar y
comprender de manera óptima y efectiva el desarrollo y los posibles cursos de
acción que podrán efectuarse durante la realización de las elecciones locales de
este año.
¿Qué está en juego?
Las elecciones locales que se realizaran el 28 de octubre de 2007, permitirán no
solo que los colombianos elijan gobernadores, diputados, concejales, alcaldes y
ediles, sino también constituirá la oportunidad para que modifiquen en la escena
local la composición partidista de quienes ejercen el poder político, con miras
a tener gobiernos y corporaciones públicas cada vez más apartadas de los vicios
que erosionan las estructuras básicas de nuestra democracia.
Referente a la coyuntura a la que asiste un país como Colombia es necesario
hacer énfasis en la grave situación de orden público en la que se encuentra
inmerso. El orden público con carácter apropiado se caracteriza por la
existencia de una situación y estado de legalidad normal en que las autoridades
ejercen sus atribuciones propias y los ciudadanos los respetan y obedecen sin
protestar. Esta categoría ha estado comúnmente ligada al problema de seguridad
del Estado como fuente de estabilidad del sistema político bajo elementos tales
como la preservación del monopolio legitimo de la fuerza.
Pero Colombia es un país que a pesar de poseer una fuerte tradición militarista
en los temas de seguridad nacional y orden público, se ha encontrado frente al
establecimiento legítimo de la fuerza bajo problemas de corte difícil debido a
la aparición desde de mitad del siglo XX de grupos armados ilegales y su aumento
significativo durante los últimos tiempos.
Anclado a los problemas de orden público se generan otros respecto a cierta
inestabilidad política dentro del núcleo de las instituciones políticas, lo que
para el caso de los procesos electorales puede deberse a los conflictos entre
los principales partidos políticos que repercuten de manera notable en la
estabilidad de poderes estatales y en las instituciones o corporaciones públicas
y políticas. Respecto a este último punto recogeremos los argumentos del
reconocido politólogo a nivel internacional Samuel Huntington, para hacer
hincapié en la importancia de grados de institucionalización política dentro de
las organizaciones, para de esta forma evitar los vicios que fragmenten o
dispersen la autoridad, la legitimidad, la capacidad de mando y de aceptación de
las mismas.
Instituciones y fuerzas políticas
En una primera instancia es necesario entender que el nivel de comunidad
política que alcanza una sociedad refleja en alguna medida la relación existente
entre las instituciones políticas y las fuerzas sociales que la integran. Y en
tanto más compleja y heterogénea sea dicha sociedad, el logro y el mantenimiento
de la comunidad política dependen en mayor medida del funcionamiento de las
instituciones específicas. Lo que en Colombia no es del todo claro, debido a que
no es evidente aún la existencia de grados de institucionalización fuerte que
permitan aglutinar a sociedades tan complejas como la nuestra. Se hace entonces
bajo las instituciones necesario reconocer:
PRIMERO: A pesar que las instituciones políticas en nuestro país son
históricamente estables, por el contrario de ser adaptables se caracterizan por
su rigidez en donde los procedimientos no son configurables.
SEGUNDO: En tanto es más compleja una organización más elevado es su
nivel institucional. Lo que le puede significar la multiplicación de subunidades
organizativas. Para el caso colombiano es evidente que las instituciones
políticas por el contrario se determinan por su simplicidad ya que no hay una
clara separación del poder en subunidades sino por el contrario se centraliza en
una sola figura disminuyendo así la complejidad.
TERCERO: La institucionalización puede ser evaluada también por la medida
en que las organizaciones y procedimientos políticos existen con independencia
de otros agrupamientos y métodos de conducta sociales. La autonomía es protegida
por mecanismos que reducen y moderan el impacto de nuevos grupos. Lo que en
Colombia encuentra una relación totalmente diferente debido a la perdida común
de posiciones ideológicas, temáticas o de accionar de las diferentes
organizaciones políticas que componen un todo y la injerencia de otros actores
en todos los ámbitos políticos, como los grupos armados ilegales que le restan
autonomía a las instituciones y por el contrario les generan subordinación.
CUARTO: Debido a que una organización efectiva requiere por lo menos un
consenso sustancial en cuanto a los límites funcionales del grupo y acerca de
los procedimientos para resolver las disputas que se suscitan dentro de ellos.
El consenso debe extenderse a todos los que desarrollan una actividad en el
sistema y generar así una coherencia institucional, pero si ello se suma al poco
nivel de autonomía de las instituciones en nuestro país entonces se entenderá
que el grado de coherencia también queda entredicho.
El papel de los actores políticos legales e ilegales
Retomando y devolviéndonos a los temas de orden público es importante
profundizar más en el papel que juegan los actores armados ilegales dentro de
los procesos electorales. Los actores del conflicto ilegal han logrado escalar
rápidamente en las distintas esferas públicas, hasta infiltrase en las más altas
como es la intervención y alianzas con representantes y políticos dentro de las
cámaras, lo que comúnmente denominados y hoy esta en boga bajo el lema de la
para-política
Tales escándalos mediáticos en los cuales una serie de congresistas son
señalados de alianzas con el paramilitarismo, desataron una avalancha de opinión
pública que contribuyó a hacer visible una situación que a nivel de las regiones
más que conocerse, se vive cotidianamente. Así es evidente un panorama aún más
complejo para los futuros procesos electorales en tanto si se puede afirmar que
un 70% de los partidos políticos presentes en el congreso actual tienen algún
congresista acusado de vinculaciones con grupos paramilitares o con votaciones
atípicas en las regiones. No es posible entonces suponer que tales tendencias
desaparezcan y se genere un nuevo mapa político que se caracterice por la
transparencia dentro del proceso.
Es de esta forma como ante la continuidad del fenómeno paramilitar, las
elecciones locales y departamentales del 2007 se debatirán entre la
consolidación o normalización de la generación de paramilitares y
narcotraficantes que lograron copar la mayor parte de instituciones públicas y
la posibilidad de ascenso de propuestas alternativas desde el fortalecimiento de
los partidos políticos y su blindaje frente a las mafias. Lo que se constituye
de una forma aun más grave es el debilitamiento de las estructuras
institucionales que genere un clima de opinión basado en la ingobernabilidad,
deslegitimación y hasta en la posible apatía de votantes a futuras elecciones
quienes verán que su voto no contribuye ni modifica la escena política.
En las elecciones del 2007 el temor reside principalmente en cómo actuarán las
FARC, el ELN y las AUC. Por un lado como se presentó ya en los comicios
presidenciales que eligieron a Andrés Pastrana Arango (1998-2002) y Álvaro Uribe
Vélez (2002-2006) y su reelección por cuatro años, se cree que posiblemente para
estas nuevas elecciones locales de la misma forma las guerrillas presionarán
para que los votantes no acudan a las urnas. Es por esto que dentro del futuro
acontecer las elecciones deberán disponer de serios dispositivos que le
garanticen al ciudadano la posibilidad y libertad de elegir los representantes
de su preferencia, y que además se respete el derecho universal al sufragio del
que gozan.
Un fenómeno contrario puede ocurrir con las autodefensas unidas de Colombia
quienes al contrario en elecciones anteriores han presionado para que se vote
por quienes ellos indiquen en defensa de sus intereses. A pesar de la existencia
de formas de actuar tan diferentes (FARC, ELN, AUC) Los analistas y políticos
coinciden en que es posible la presencia de grupos armados en las elecciones
ejerciendo todo tipo de intimidación.
Pero además a la preocupación por la incidencia que tendrán los grupos armados
en las próximas elecciones se suman la incertidumbre por el control efectivo a
la financiación de las campañas. La financiación por grupos armados ilegales es
otro tipo de presión y un tema crítico que introduce mucho ruido en los comicios
ante el costo de las campañas y la capacidad económica de muchas fuerzas
ilegales. Tal y como lo han estipulado las leyes colombianas, la financiación de
campañas electorales podrán ser realizadas con dineros públicos, es decir
patrocinados por el Estado; privados, patrocinados por los individuos o
agrupaciones privadas o una financiación de carácter mixta que depende del
Estado y sectores privados. De esta forma no se contemplan las financiaciones
con corte ilegal puesto entre otras cosas por la expresa prohibición
gubernamental de que los miembros de grupos armados participen en política hasta
que se desmovilicen todos los integrantes y estructuras de la organización. La
fuerte preocupación de tal financiación se debe a que en las condiciones
actuales no se puede garantizar un pleno control para evitar el ingreso de
dineros ilícitos.
Por otro lado las nuevas reglas de juego electoral y los partidos políticos a
pesar de ya haberse puesto en marcha en otras elecciones luego de la reforma
política del 2003 (AL. 01/2003) y de la ley de garantías electorales promulgada
en Junio de 2005, durante las elecciones a realizarse en Octubre de año en curso
medirán de una u otra forma la transparencia de las elecciones y la legitimidad
además de la correspondencia de las leyes ejecutadas promovidas por las cámaras
y el Estado. Así con la introducción del voto preferente, las nuevas
determinaciones para los umbrales, el establecimiento de una cifra repartidora,
la creación de listas y candidatos únicos, las disposiciones sobre la
financiación de campañas, entre otras, los procesos electorales se rigen por su
capacidad de adaptación frente al nuevo mapa constitucional que busca el
establecimiento de uno político e institucional eficaz.
Bajo la coyuntura del conflicto armado es necesario entender el importante
desafío para los procesos electorales a realizarse. Y es un desafió precisamente
porque estarán en juego múltiples factores como por ejemplo la posibilidad de la
independencia y transparencia de las candidaturas, y la búsqueda por parte del
Estado de quien como ya se dijo debe poseer totalmente el uso legitimo de la
fuerza para la disminución de la incidencia de grupos armados sobre las
elecciones. Igualmente es importante una mayor pedagogía electoral, en donde se
tomen medidas para asegurar la transparencia en las actuaciones de la
Registraduría Nacional, y que la Fiscalía refuerce su labor investigativa. Pero,
principalmente, se requiere que haya un real compromiso político para aislar las
campañas de cualquier presencia ilegal y que haya una mayor disposición para
asimilar las nuevas reglas de juego proclamadas.
Respecto a la incidencia de los medios de comunicación en los procesos
electorales y en la política hay una influencia determinada no solo en nuestro
país. Asistimos a una mundialización de la masmediatización de las campañas en
donde los medios se han convertido en el escenario ideal y único para la
proyección política. En el proceso de socialización política los medios masivos
de comunicación tienen el deber de generara una reflexión critica en los
votantes a la hora de ejercer el voto, lo que se constituye en una de sus
funciones además de informar y entretener.
Bajo esta lógica el efecto que pueden tener los medios en las campañas se
caracteriza por reforzar la decisión de voto por parte del elector en mayor
medida o por el contrario poco o nada influyen en un efecto de conversión, es
decir, en cambiar o alterar la decisión del votante. En nuestro país anclado a
los problemas de orden público, los medios de comunicación han jugado un papel
importante frente a la persuasión realizada en el elector porque en gran medida
la sociedad colombiana emplea los medios de comunicación como generador de
información a fin de evitar caer por ejemplo en teorías como la espiral del
silencio. Otro de las consecuencias de la relación entre la comunicación y la
política, es la generación de personalización política.
Enfoques teóricos para entender el proceso electoral
A continuación algunos enfoques y teorías que pueden explicar el comportamiento
electoral para una análisis más global del proceso y del respectivo caso:
PRIMERO: Sí tomamos cada una de las teorías que analizan y dan razón del
comportamiento electoral, podremos entender o predecir algunos de los
comportamientos que se presentarían o se han presentado a la hora de llevarse
acabo un proceso electoral como este.
SEGUNDO: Es importante tener en cuenta estas que al no ser fácil explicar
una elección específica por parte del elector, es necesario establecer y buscar
respuestas a través de este tipo de enfoques que analizan el comportamiento
electoral, las cuales suponen una grado de estabilidad del entorno, un sistema
democrático institucionalizado, que incluye reglas claras, transparentes y
legítimas del sistema electoral, y un sistema de partidos más o menos sólido.
Razón esta para decir que a pesar de que Colombia no se encuentra dentro del
rango total de estas características, es posible explicar el comportamiento que
pueden tener los votantes a través de esta tipología.
TERCERO: Teniendo en cuenta que estas teorías son importante e influyen
dentro del sistema electoral a la hora de analizar el comportamiento, se habrá
de decir que estas son importantes en tal estudio y análisis de la coyuntura que
se dará en el momento de las elecciones, pues siendo este un estudio a priori,
serán estos enfoques los que nos ayudarán en su momento a analizar el tipo de
comportamiento que tendrá el elector a la hora de votar o después de haberlo
hecho.
CUARTO: Al referirnos directamente a cada una de estas teorías que en su
momento nos ayudarán a dar respuesta al comportamiento electoral que se presente
para la fecha convocada a dichas elecciones locales, podremos aludir brevemente
a cada una de ellas para de este modo entender, el motivo de que estas son parte
importante a la hora de analizar que pasará o que pasó durante las futuras
elecciones. Encontramos entonces la Teoría Psicológica, siendo esta la que
analiza el comportamiento de los votantes por medio de su pertenencia a grupos
de referencia y de la afiliación política que se tenga dentro de estos, es decir
que una persona votara de acuerdo a lo que se establezca dentro del grupo al que
pertenezca. Si tomamos el caso Colombiano, hoy en día aún existen las personas
que votan teniendo en cuenta su grupo de referencia, es decir su familia ya sea
por tradición o obligación, su religión, su partido político, y demás; lo cual
muestra que no existe una plena conciencia individual a la hora de votar lo que
no significa mayor autonomía sino dependencia, sin embargo esto no puede ser
generalizado, pero sí haría parte a la hora de explicar el comportamiento
electoral.
Seguido de este encontramos otro enfoque como lo es el Psicosocial, según el
cual el comportamiento electoral es posible de explicar por medio de las fuerzas
psicológicas, las actitudes, la percepción y el campo de fuerzas que tengan los
individuos frente a un candidato o campaña electoral, para lo cual es posible
decir que en nuestro país podría evaluarse el futuro proceso electoral en la
medida en que si bien sabemos está relacionado con variables como la afiliación
partidista (es decir que cada candidato es de un partido y por ende cada elector
siente una identificación hacia alguno, hecho este para que por el sentimiento
de pertenencia vote por el candidato propuesto por el partido) la percepción u
opinión que se tenga depende en parte de la coyuntura política que desarrollará
un candidato, para lo cual cada elector tendrá su opinión respecto y de este
modo efectuará su voto . En este enfoque es posible decir que el comportamiento
electoral también podrá ser analizado a través del aspecto sociodemográfico,
pues este contribuye a explicar las características de la votación el día de las
elecciones, siendo ejemplo de esto como cada localidad tendrá cierta afiliación
partidista que se verá reflejada a la hora de elegir edil y/o alcalde.
Encontramos también el Enfoque Racional, que toma al individuo como un elector
racional, donde elige analizando costos y beneficios buscando maximizar sus
utilidades, razón para decir que los individuos votan de acuerdo a su utilidad,
beneficio e interés. Habrá de decirse que con este enfoque también se busca que
se continúen las políticas públicas de las cuales el individuo se ha
beneficiado. Bajo esta teoría también es posible analizar el comportamiento
electoral de los individuos en las elecciones de octubre, pues debido a que son
locales, los votantes deberán analizar como actores racionales qué será lo mejor
para su localidad, para el espacio en que habitan, siendo esto beneficioso para
él mismo y de esta manera elegir lo que les convenga.
Finalmente encontramos el Enfoque Clientelista siendo más marcado en nuestro
país. Será uno de los aspectos más relevantes que se darán en el proceso
electoral. Esta teoría analiza el comportamiento debido a la relación que se da
patrón y cliente, es decir busca entender el comportamiento del votante a través
de la relación directa que envuelve intereses personales entre personas, en el
cual uno de ellos siempre será de naturaleza política (patrón), lo que significa
que el votante retribuirá el beneficio obtenido por medio del voto.
Desde la perspectiva colombiana nos lleva a
decir que las elecciones claramente han estado influenciadas por el
clientelismo, en donde el cliente no han sido únicamente los políticos sino los
grupos armados ilegales, aunque no solo otorgando algún beneficio sino también
amenazas. Aún así el clientelismo ha estado anclado en cada uno de nuestros
procesos electorales, y desde la financiación de las campañas se ha hecho
evidente esta clase de comportamiento, por lo cual dudamos que esta vez sea la
excepción. Colombia a pesar de ser una sociedad “democrática”, no ha tenido las
elecciones competitivas que habría de tener en todo el territorio, pues el voto
además de opinión y participación política sigue siendo en buena medida
resultado de intercambio de favores y beneficios personalistas.
QUINTO: Lo anterior entonces da paso para entender que estos enfoques
ayudan a explicar el comportamiento electoral colombiano, y que es una
posibilidad que siga como va. Teniendo en cuenta que el país se ha caracterizado
por tener partidos tradicionales con los que la mayoría de la población se
identifica, situación en la que compiten nuevas fuerzas electorales no
completamente institucionalizadas. Es posible decir que el proceso electoral,
desde las campañas hasta la hora de votar, ha estado anclado a virajes como la
búsqueda de beneficios, el bienestar propio unido a la falta de transparencia
que no sólo lleva a crear una sociedad menos competitiva sino que también
acrecienta el conflicto y genera una falta de legitimidad del sistema de
gobierno presente.
Otras Variables
Estas están dentro del contexto colombiano, y son parte efectiva dentro del
análisis coyuntural, pues influyen de manera significativa en todo proceso
electoral. Son: las características sociodemográficas, el clima de opinión,
percepción de candidatos, filiación partidista, sofisticación, factores
ideológicos y tema de campaña. Estas variables juegan un papel importante, pues
ofrecen claves para entender los factores que tienen en cuenta los colombianos a
la hora de votar . Se puede apreciar así:
PRIMERO: Características Sociodemográficas, las cuales incluyen factores
sociales y económicos tales como nivel educativo, estado civil, religión,
religiosidad, edad, género, la condición laboral y económica de los individuos y
por último lo relacionado con el entorno y el contexto. A través de las cuales
es posible ver si dichas características influyen a la hora de votar.
SEGUNDO: Clima de Opinión, junto con la Percepción de Candidatos (favorabilidad),
son variables que explican cómo a través de la percepción que tienen las
personas de la situación futura del país con el nuevo gobierno, de la opinión y
percepción que tengan sobre cada uno de los candidatos, teniendo en cuenta desde
su personalidad hasta su capacidad para lograr proyectos efectivos, se generan a
partir de las campañas y de lo proyectado por cada candidato.
TERCERO: Filiación Partidista junto con los Factores Ideológicos , son
otros de los aspectos que influyen en los votantes a la hora de llevarse acabo
el proceso electoral, pues en cierta medida cada individuo elige dependiendo de
su postura ideológica y al partido al que pertenezca, siendo esto potentes
anticipadores del voto.
CUARTO: Sofisticación, la cual alude al proceso de equilibrio en el que
pueden incluirse aspectos como las simpatías partidistas, la evaluación de los
candidatos, plataformas políticas y evaluaciones retrospectivas de
administraciones previas, que serán consecuencia del proceso de socialización
política que hagan los individuos dentro de una actividad organizacional,
política o laboral, para de este modo escoger por quién votar.
QUINTO: Tema de Campaña por medio del cual el voto del ciudadano se
orientará hacia aquel candidato cuyas ideas o plataformas partidistas se
acerquen más a las preferencias del elector. El elector podrá identificar las
opciones que se le presenten y se acerquen más a su posición personal, para de
esta manera elegir por el candidato de su preferencia.
Conclusiones
El contexto en el que se encuentra Colombia se hace necesario contrastarlo con
las teorías mencionadas para hacer un análisis del comportamiento electoral
completo. Por ejemplo la metodología racional de los individuos frente a
factores como la influencia del conflicto armado. Los resultados electorales
deben ser examinados en el grado de interacción de variables que nos permitirán
ver que tan competitivas y transparentes serán las elecciones locales.
En las elecciones locales de Octubre de 2007, como se ha venido presentando en
diferentes procesos electorales, cada vez es más común la afinidad ideológica de
los candidatos con el presidente de turno, y que los votos de los aspirantes
pueden pensarse serán resultado de su cercanía y afinidad con ideologías hacia
los integrantes de cuerpos colegiados. En otras palabras, que el presidente, los
congresistas o los senadores les pueden endosar a los candidatos su popularidad
en forma de votos. Asistiríamos entonces a un fenómeno nada novedoso en
Colombia.
Este tipo de votaciones como lo son las locales, es decir votaciones
individuales, reforzarán una creciente personalización política, y una posible
atomización partidista que lleva a que la elección del alcalde o ediles no
dependa de un partido especifico o un movimiento político sino en su propio
esfuerzo para conseguir recursos y proyectar su imagen, con lo cual se
deterioraría la estructura partidista.
Se mantendrá la proliferación de listas inscritas y la aparición en la escena
política de nuevos partidos y movimientos inscritos, lo que ha venido
contribuyendo en vez de una mejor representación a una profunda inestabilidad
política que no contribuye a la gobernabilidad.
Colombia, basándonos en los planteamientos de Elizabeth Ungar, tiene uno de los
sistemas de partidos más singulares del mundo. Por una parte, los partidos se
encuentran entre los más personalizados y atomizados; y por otra parte la
multiplicación de listas y la dispersión del voto de los electores refleja de la
misma manera una representación fragmentada, lo que para unas elecciones como
las locales seria inaceptable.
Teniendo en cuento las cuatro áreas fundamentales de los sistemas electorales
propuestos por Dieter Nohlen respecto al diseño de las circunscripciones
electorales, el tipo de candidatura, la estructura del voto, y la conversión de
votos en escaños, podemos afirmar que Colombia es un caso un tanto divergente,
por cuanto una mirada a la política nacional revela que la distribución
territorial tanto de las instituciones, como de las prácticas y los procesos
institucionales son profundamente desiguales, incluso al interior del mismo
Estado. En cuanto al tipo de candidatura se espera que al igual que en
elecciones anteriores y tal y como lo dispuso la reforma política del 2003, se
someta a prueba el carácter uninominal personal e individuales para las
elecciones locales. De acuerdo al tipo de voto en Colombia y siguiendo las
reglas constitucionales, el voto empleado tiende a ser de tipo preferente. Por
último la formula electoral mediante la cual se transformaran los votos en
escaños se dispondrá a través de la cifra repartidora y el establecimiento del
método d´Hondt.
Además de la existencia de múltiples factores (alteración orden público,
violencia, aumento de los grupos armados ilegales) que pueden alterar el proceso
electoral y la incidencia en el voto de los electores (como el papel desempeñado
por los medios de comunicación en el proceso de socialización política),
encontramos la explicación de un posible comportamiento electoral por medio del
estudio de variables, enfoques o teorías que en alguna medida actúan como
estrategia metodológica para el análisis de futuras elecciones. En las
elecciones de Octubre, se verá qué tanto la personalización política de los
candidatos, una superación de la fragmentación de los partidos políticos es
posible.
*Estudiantes de la facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de
la Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá.
Derechos Reservados
© 2006 |