El primero de enero de 2005, finalizó el plazo otorgado por el GATT en 1994 para liberalizar el mercado de los textiles y el vestido, regulado por el Acuerdo Multi-Fibras (MFA). Con la adhesión de la R. P. China a la OMC, el comercio mundial FTC ha experimentando un cambio dramático. En los primeros cuatro meses de 2005, las exportaciones Chinas hacia los Estados Unidos crecieron más de 1,500%. La Alianza Global para el Comercio Justo de Textiles (GAFTT), calculó que se podrían perder cerca de 30 millones de empleos en el mundo producto de la participación de china en el mercado.
En la Unión Europa durante el primer trimestre de 2005 las importaciones de camisetas crecieron un 157%, y las de yerseys y pantalones masculinos en más de un 400%. EURATEX, afirma que las importaciones de textiles chinos ponen en peligro a más de 2,5 millones de empleos en Europa. Colombia no es ajena al problema; los gremios de la cadena FTC, presionaron al Ejecutivo paraadoptar medidas de salvaguardia de conformidad con los acuerdos internacionales, consignadas en el Decreto 1480 del 11 de mayo de 2005. No obstante, el problema estructural del la CFTC persiste.
En consecuencia, el desplazamiento de las exportaciones colombianas en los Estados Unidos y la competencia en el mercado colombiano, pueden causar daños significativos: quiebras o cierres de empresas; disminución del empleo, de la formación interna bruta de capital, de la inversión extranjera directa (IED) en el sector, del ritmo de crecimiento del PIB, y de la generación de divisas, que es necesario tratar de identificar y anticipar.