
liliana.gamba@usa.edu.co
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La Escuela de
Postgrados, creada en 1997, es a la vez una dependencia autónoma e
interdependiente, que forma parte de la Universidad a través de la
preparación de profesionales integrales, con base en una formación
humanística y científica, que propende por el fortalecimiento de la
investigación y creación de una generación de líderes comprometidos
con el desarrollo económico, social y cultural del país.
Se define a sí
misma como autónoma, toda vez que está en capacidad de desarrollar
procesos de autorreflexión e investigación, que le permite
determinar los parámetros de cambio de los ambientes profesionales y
empresariales del país, con el objeto de establecer flexiblemente
las estrategias más acordes con las necesidades del entorno, con el
fin de ofrecer programas de postgrado pertinentes y oportunos, que
satisfagan las expectativas de sus estudiantes. Y a la vez
interdependiente, en la medida en que sus actividades tienen como
marco general las políticas, filosofía, principios y valores
institucionales para diseñar, aplicar y evaluar programas académicos
de acuerdo con el objetivo, misión y visión de la Universidad, como
una organización integrada.
Actualmente,
en la Escuela de Postgrados hay vigentes 3 Maestrías y 29
especializaciones dentro de las cuales 1 programa se
desarrolla en la ciudad de Cartagena y 8 programas se desarrollan en la ciudad de Santa Marta.
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La Escuela de
Postgrados está comprometida con la permanente formación avanzada e
integral de los profesionales y de la comunidad académica en
general, basada en los principios de la filosofía cristiana, el
desarrollo cultural y la estructura ética, que les permita
participar con un alto nivel de excelencia en el proceso productivo,
con proyección nacional e internacional. |
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La formación
integral del estudiante, por medio de un proyecto educativo
coherente con los principios que inspiran a la Universidad y que se
concreta en los siguientes aspectos:
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Una formación avanzada,
humanística y científica rigurosa, que le permita enfrentar la
competencia de la vida profesional, con miras a satisfacer las
necesidades de la empresa pública y la privada de la sociedad en
general, en el ámbito nacional e internacional.
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Una formación que fomente la
investigación, como hábito académico que conduzca al desarrollo
y la aplicación de los conocimientos adquiridos para propender
por la multiplicación de este proceso, a través de la “formación
de formadores”.
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Una formación que desarrolle el
hábito reflexivo del estudiante, con un espíritu crítico para
dotarlo de los elementos necesarios que le permitan discernir
entre las distintas opciones económicas, políticas y sociales.
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Una participación activa de la comunidad
académica (directivos, profesores y estudiantes), en la
formación del conocimiento.
La estructuración de un modelo de
desarrollo profesional y personal útil al individuo y de amplio
espectro social, que propugne por los más altos valores cívicos y
comunitarios. |
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