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Ayuda a las Pymes exportadoras..
Desafíos semejantes en escenarios diferentes.

Oscar Salcedo Castillo
Ingeniero Comercial
Socio fundador de "Latin America – Business Center"
Bruselas – BELGICA
( http://www.la-bc.com  )


Las Pymes exportadoras han sido por largo tiempo dejadas de lado y no han tenido un verdadero y adecuado apoyo en su aventura internacional, pero los tiempos están cambiando y nuevas orientaciones y cambios de rumbo en las políticas gubernamentales están permitiendo que estas empresas puedan cumplir con el rol clave que les corresponde como estimuladoras de empleo y generadoras de crecimiento económico.

En materia de comercio exterior el desafío actual es el mismo para todos los gobiernos… fortalecer el ingreso de las Pymes al proceso exportador. Este sector de la economía es el que proporcionalmente genera la mayor cantidad de empleos, pero participa minoritariamente de los montos totales exportados. Esta realidad se verifica tanto en las estructuras de economías desarrolladas como en las estructuras de las economías emergentes.


Algunas referencias interesantes

En el caso de Francia, que cuenta con cerca de 115.000 empresas exportadoras (5% del total de las empresas en territorio francés), se constata que cerca del 80% de sus exportaciones son realizadas por el 10% de los exportadores.

Mientras que las principales ayudas gubernamentales van destinadas a las Pymes, su contribución al comercio exterior permanece mínimo.

La preocupación del gobierno francés apunta a una mejor coordinación de los actores regionales de su comercio exterior. Sus redes de apoyo cuentan con las "células export" de las 160 Cámaras de Comercio y de Industria, 85 Cámaras de Comercio e Industria Francesas implantadas en el exterior, las 23 direcciones regionales del comercio exterior (DRCE), además de otros servicios del estado como las direcciones regionales de la industria, la investigación y el ambiente (DRIRE), las 22 direcciones regionales de la COFACE, los consejeros de comercio exterior en Francia y en el extranjero, los servicios de las colectividades territoriales encargadas del apoyo al desarrollo internacional de las empresas locales, el Centro Francés de Comercio Exterior que proporciona la información necesaria para el desarrollo internacional de las Pymes, y por último, la Agencia para la promoción internacional de las tecnologías y las empresas francesas (CFME ACTIM), especializada en la participación en los salones y grandes ferias internacionales.

Al mismo tiempo de conseguir una mejor coordinación de toda esta gran red de apoyo al comercio exterior, también está en los planes la adaptación de las ayudas financieras a las necesidades reales de las Pymes. Está claro que los actuales dispositivos de apoyo financiero no bastan para incitar a las pequeñas y medianas empresas a desarrollar su actividad en el extranjero y a crear una estructura dedicada al desarrollo internacional.

Lo esencial de la propuesta va dirigida a la evolución del sistema actual de ayuda a la exportación hacia un dispositivo completo de acompañamiento de las Pymes cubriendo la totalidad de sus necesidades financieras, para lo cual se proponen dos medidas principales para incrementar la capacidad financiera de las empresas que desean desarrollarse internacionalmente. Primero, facilitar el proceso de la amortización de los gastos comprometidos en la implantación en el extranjero y las inversiones efectuadas, y segundo, la instauración durante cinco años de una exención de las cargas sociales sobre el primer empleo consagrado enteramente a la actividad de exportación. De la misma manera, se propone estudiar la posibilidad de poner a disposición de las Pymes exportadoras a voluntarios internacionales en empresas para asegurar las misiones ligadas a las exportaciones a partir de Francia.

El objetivo del gobierno francés apunta a tener 50.000 nuevas empresas exportadoras de aquí a tres años.

Por su parte, España cerró 2004 como uno de los peores años registrados en la balanza comercial. Con un aumento de las importaciones del 11,5% mientras que las exportaciones crecieron tan sólo un 6,3%, el déficit comercial español registró un incremento del 31,1%

El ministerio de Industria, Turismo y Comercio español presentó en abril de este año la agenda de iniciativas que componen el programa Internacionalización Empresarial para mejorar la posición de las empresas nacionales en mercados potenciales y aumentar las exportaciones. Entre las medidas tomadas para impulsar la internacionalización de España destacan un mayor apoyo logístico, una nueva línea de financiación del ICO, la reforma de la póliza de inversiones de CESCE (Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación) y la flexibilización de las condiciones de acceso a los fondos COFIDES (Compañía Española de Financiación del Desarrollo)

Pero son las Pymes, las que se enfrentan a mayores barreras al desarrollar su negocio fuera de las fronteras. Por ello, para allanar el camino hacia el comercio internacional a este sector de la economía, el Ministerio de Industria acaba también de poner en marcha el plan "Aprendiendo a exportar".

Con este programa se pretende sensibilizar a más de 5.000 Pymes sobre la necesidad de salir al exterior para crecer y ser más competitivas. Esta iniciativa cuenta con un presupuesto superior a los 5 millones de euros hasta el 2006, dotación que será gestionada y financiada por el ICEX y con la colaboración de la DGPYME, el CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial), las Cámaras de Comercio y otros organismos de las Autonomías y de asociaciones empresariales como la Confederación de Jóvenes Empresarios (CEAJE), entre otros. Las Pymes se beneficiarán de servicios como un seguro de cobro durante el primer año, prestación que ofrecerá el ICEX a través de Banesto, agendas a la medida para realizar prospecciones comerciales, asesoramiento personalizado
acerca de la correcta utilización de las nuevas tecnologías, particularmente Internet, para ayudar a mejorar la competitividad, apoyos en las tareas de comunicación y marketing, así como en todos los aspectos de financiación y trámites burocráticos.

Por otro lado, con su Plan de Internacionalización de Sectores con Alto Contenido Tecnológico, que se enmarca dentro del paquete de Medidas de Dinamización de la Economía Española del Gobierno, se pretende beneficiar a 2.900 empresas pertenecientes a estos sectores.

Para poner en funcionamiento este plan a través del Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX), se cuenta con un presupuesto de 100 millones de euros, más 75 millones de euros en facilidades financieras de la Secretaría de Estado de Turismo y Comercio para el período 2005-2007.

Este plan tiene como objetivos mejorar la competitividad exterior de las empresas de los sectores más innovadores, lo cual redundará en un refuerzo de la imagen exterior de España como sinónimo de calidad y desarrollo tecnológico. Existe una preocupación por mejorar la competitividad de las empresas españolas en el exterior e incorporar en este proceso a sus Pymes.

Un poco más lejos, en Oceanía, Australia se invirtió a partir del 2002 en un proyecto ambicioso de duplicar la cantidad de exportadores al 2006, para permanecer competitivos en la escena mundial. La Comisión australiana del comercio (Austrade) es la encargada de ayudar a las empresas australianas a reducir el tiempo, los costos y los riesgos de sus operaciones en el extranjero. Esta comisión definió como orientaciones estratégicas la creación de nuevas herramientas, servicios y sistemas, así como la reorientación de los programas existentes.

Estos esfuerzos nacen de la constatación que si bien los últimos resultados de sus exportaciones son bastante positivos, ellos obedecen al desempeño de un pequeño grupo de compañías. Un estudio de Austrade hecho el 2000 mostró que solamente 25.000 empresas australianas exportaban, lo que representaba un 4% del total de las empresas nacionales.

A raíz de estudios sobre otros organismos similares al suyo en otras economías, Austrade refutó la idea de que los exportadores novatos y potenciales sólo necesitaban información general, y se dedicó a preparar un completo programa que respondiera a las verdaderas necesidades de estas empresas. En 2002 se inició el Programa de Desarrollo del Nuevo Exportador (NEDP)

El NEDP dispone en toda Australia de una red de 125 asesores de exportación, que evalúan las empresas y les ayudan a prepararse para exportar. El programa también les ofrece 20 horas de acceso gratuito a la red internacional de Austrade, que ofrece servicios como la búsqueda de asociados y compradores, estudios de mercado, medios de promoción y ayuda de terreno en mercados extranjeros.

Hasta 2003, Austrade había contribuido a un aumento de 8.431 empresas, elevando su total a 30.788. En 2003-2004, Austrade ayudó a 1.193 nuevos exportadores a hacer una primera venta, y a otros centenares a dar sus primeros pasos en la aventura exportadora. La tasa de satisfacción de los clientes de Austrade en 2003-2004 fue de 88%.

Así como los ejemplos descritos con estos tres países, podemos encontrar situaciones y preocupaciones similares en casi todas las economías desarrolladas o emergentes, y que podrían servir como elementos de reflexión a la hora de estructurar políticas de apoyo al sector exportador.

Un elemento que se repite en los diferentes análisis recientes de esta problemática, es la necesidad de impulsar (¿motivar?) la agrupación de las Pymes exportadoras para enfrentar con más fuerza ciertos aspectos de su comercio internacional. Para describir mejor este punto, tomemos como ejemplo el caso del crédito fiscal en Francia para las empresas que contraten personal para la función "export", que es de 40.000 euros para una empresa individual, pero que se eleva a 80.000 euros si la contratación es realizada por un consorcio de empresas. Igual filosofía se aplica en Bélgica, con la subvención del 50% de los gastos de instalar una oficina de prospección comercial en el extranjero a grupos de tres empresas.

Las Pymes exportadoras han sido por largo tiempo dejadas de lado y no han tenido un verdadero y adecuado apoyo en su aventura internacional, pero los tiempos están cambiando y nuevas orientaciones y cambios de rumbo en las políticas gubernamentales están permitiendo que estas empresas puedan cumplir con el rol clave que les corresponde como estimuladoras de empleo y generadoras de crecimiento económico.


Oscar Salcedo Castillo
Ingeniero Comercial
Socio fundador de "Latin America – Business Center"
Bruselas – BELGICA
( http://www.la-bc.com  )