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¿QUÉ ES EL POPULISMO?

Por Alberto Schelesinger

“Con humanidad y democracia nunca han sido liberados los pueblos” Adolf Hitler.

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Reconozco que es políticamente incorrecto poner un epígrafe pronunciado por un individuo que por su liderazgo oscuro le causó tanto daño a la humanidad a principios del siglo XX. No obstante, su contundencia y mensaje repleto de ambigüedades, es útil para el desarrollo del presente artículo.

Si analizamos esta afirmación parte por parte, encontraremos los puntos esenciales que develan los efectos e impactos del populismo para la sociedad. La libertad, como concepto, se entiende como la posibilidad que tienen los individuos y las comunidades de tomar de manera espontánea y autodeterminada las decisiones que los conduzcan al bienestar, es decir, la plena satisfacción de sus necesidades. Pero en sí misma, la libertad es una de las necesidades que todo individuo y sociedad buscan de manera constante, la lucha por la libertad es el motivo que ha servido de estandarte para todas las manifestaciones políticas, económicas, espirituales y culturales en la historia de la humanidad. Sin embargo, la manera como se interpreta el concepto no influye en el camino que se decida tomar hacia él. Aparece aquí de nuevo la lección de El Príncipe de Nicolás de Maquiavelo, convirtiéndose la búsqueda de la libertad en la justificación para todo tipo de acciones y decisiones cuyo resultado inmediato es la pérdida de su objetivo. Luego tenemos el concepto de democracia, el poder ostentado por el pueblo, depositando su confianza en el liderazgo de los poderes políticos, las instituciones y el ordenamiento jurídico, pero nuevamente, aparecen las múltiples interpretaciones que justifican las erradas acciones con impactos negativos no esperados. Entonces, el problema no son los conceptos sino la manera como se aplican para favorecer los intereses comunes, cuando estas acciones son gestionadas por individuos que pretenden concentrar la experticia y la sapiencia de liderar al pueblo solamente en sus propuestas individuales.

Pero entonces, ¿Qué es el populismo? Desde la etimología, el sufijo denota a la vez una doctrina, escuela o movimiento desde lo colectivo y una actitud, desde lo individual. Es entonces el movimiento orientado a favorecer al pueblo, entendiéndolo como la masa densificada, la base de la pirámide social. El origen y características de este movimiento pueden resumirse en la triada inconformidad-carisma-oportunidad, cuando la gran mayoría del pueblo comparte una misma inconformidad, y esta es detectada por un líder carismático que convence con su discurso y promete solucionar de manera inmediata los desequilibrios y, finalmente las condiciones económicas y políticas se muestran como la oportunidad para utilizar el enardecimiento y el inconformismo, es allí cuando surgen los movimientos populistas, sin importar la propuesta económica o política, siempre que sea contraria a lo ya establecido.

Es importante resaltar lo que plantea esta última afirmación, para los movimientos populistas no es relevante si la propuesta económica es más cercana al libre mercado, a la planificación centralizada o al comunismo y mucho menos si la propuesta política es de izquierda o de derecha, cualquier intención es ideal si va en contra del status quo generador del inconformismo popular. En Latinoamérica, sin contar con los movimientos independentistas, —los cuales pueden ser considerados en algunas instancias dentro de la onda populista— se puede situar el origen de estas manifestaciones hacia los años 30, luego de haber empezado a recibir el coletazo de la gran depresión estadounidense, se gestan expresiones que para algunos autores son características de una sociedad que se mueve hacia la industrialización. Ya lo vivió Europa hacia los siglos XVIII-XIX y se replica tardíamente en una Suramérica que a tientas empieza a entender su propia dinámica social.

Cada Estado latinoamericano vivió en el siglo XX su propia forma de populismo, siempre de la mano de un líder carismático que lograba interpretar los gritos de la masa y traducirlos a un discurso enardecedor que se transformaba en la imposición de medidas de efecto inmediato en lugar de políticas de planeación. La concentración del poder en la figura del caudillo o el dictador, la coerción de las libertades individuales y el control absoluto de los servicios de comunicación y defensa son las principales medidas que favorecen la imposición unilateral de unos ideales que tienden a homogenizar el comportamiento social.

Con la llegada del siglo XXI y luego de que Europa viviera la caída del muro de Berlín, lo que significó la inclusión de estados del este a un modelo político económico y social que permitiera la expresión de la libertad, en Latinoamérica se pudo presentir el fin de los gobiernos tiránicos soportados por la estrategia populista. La democracia se perfiló como el debate entre propuestas de origen colectivo, sin embargo, lo que se vivió fue el resurgimiento del liderazgo individual, por medio del golpe de Estado o de la adquisición democrática del poder con la siguiente modificación de las normas para favorecer el establecimiento de la dictadura.

De nuevo el populismo presente en el vecindario, manifestándose con el soporte de una nueva forma de pensamiento socialista o con un discurso de proteccionismo paternal. De esta forma, es necesario un espacio compartido con expertos de cada nación donde se vive este fenómeno para poder entender de manera más profunda los impactos que en el largo plazo puede tener para las naciones este tipo de expresiones de poder, y, así mismo, los costos sociales inmediatos de las medidas de política pública impuestas bajo la pasión del instante. Como academia, la preocupación es multidisciplinar y abordar con experticia crítica el fenómeno del populismo requiere considerar sus efectos sistémicos.

Como siempre, el análisis y la opinión solo se validan con el tiempo. Cuando la sociedad venidera viva las consecuencias de las decisiones de la sociedad actual, entenderá el costo del absolutismo… de todas maneras, la historia se repite cuando se ignora.

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