Por: Myriam Alvarez Gari
Trayendo a colación el fin ultimo del hombre, es posible saber que continuamente nos enfrentamos al reto de disfrutar lo que hacemos, si lo único seguro que tiene un ser humano es la muerte y el mayor tiempo de su existencia se la pasa trabajando que bueno sería que la pasión en nuestro actuar diario, fuera imperativo predominante, dándole una verdadera significación a la vida misma.
El ser humano tiene el poder absoluto de hacer de si, el resultado de lo que se proponga y de volver las dificultades en verdaderas oportunidades de mejoramiento personal y profesional; frente a todas las situaciones de la vida está en la absoluta capacidad de decidir, y si el tipo de decisiones que se toman, están regidas por una actitud positiva, siempre se obtendrán los mejores resultados.
Cada vez una puerta se cierra, diez mas se abren, o estamos en la posibilidad de verlas, por esta razón no debemos lamentarnos por lo negativo que sucede si no todo lo contrario agradecer, por que es una forma de estar mas atento descubrir grandes oportunidades que están en la capacidad de transformar nuestra existencia.
Todo los que podamos aprender hoy, tarde o temprano nos servirá para algo, hay que permanecer en una constante búsqueda de ser mejor, de aprender cosas nuevas de evolucionar, por que las persona que no están en ese ritmo definitivamente se vuelven obsoletos, pero la idea de ser mejor es para servir mejor, ser los protagonistas del acontecer de nuestro entorno, para trascender a través de la mejor obra de una vida, servir a la humanidad.
Como una vez me dijo un personaje reconocido “la suerte solo existe para las personas preparadas, que perciben oportunidades y están en la capacidad de aprovecharlas”, por tanto hay que estar en formación constante y muy atento a lo que sucede a nuestro a alrededor a diario y tal vez en lo que consideramos cotidiano se encuentra eso que siempre hemos buscado.
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