Todo está dicho:
¡Dios existe! Tan sólo falta
que tú lo dejes actuar por ti.
18 de mayo de 2007
Del libro Canto de Mar
Autor: Alfonso Noguera Aarón.
De la venturosa lluvia del cielo
la montaña aprisiona el rocío,
cantarino y en su tímido brío
del pedregal brota el riachuelo.
Entre los verdes valles merodea,
tumultuoso despéñase en cataratas,
su bramido se aplaca en lontananzas
mientras la azul llanura serpentea.
Mil riadas le tributan turbulentas,
rumoroso, se pincela en el palmar,
más, el gran río al mar alimenta
y entre sus crespas esconde su caudal;
así, al final de nuestra existencia…
¡A Dios volvemos como el río al mar!
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