Share On Facebook
Share On Twitter
Share On Linkdin

Ingresa a

Sergiovirtual

INGRESA A MOODLE

Haz Clic Aquí

INGRESA A BLACKBOARD

haz clic
Incorrecto

Ingresa a

SergioNET

Comunidad Sergista en línea



Olvidé mi contraseña
¿Cuál es mi usuario?

Ingresa a

Tucorreo

Si eres estudiante


Si eres FUNCIONARIO

haz clic aquí

Menu

SERGISTA SE GRADÚA DE LA ESCUELA DE PERIODISMO MULTIMEDIA DE EL TIEMPO

Javier_Forero_nota

Javier Forero, estudiante del programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad Sergio Arboleda, se graduó de la Escuela de Periodismo Multimedia de El Tiempo, a la que se postularon centenares de aspirantes de todo el país y solo 14 obtuvieron un cupo.

Fueron seis meses en los que Javier tuvo la posibilidad de realizar sus prácticas profesionales en el diario de mayor tiraje del país y, de paso, aprovechó para tomar talleres y asistir a charlas con ‘las plumas’ más destacadas del periodismo nacional. Ahora, es parte del equipo de redactores de este importante medio de comunicación.

¿Por qué escogiste la comunicación social y periodismo como profesión?

Quería unir tres abismos: el cine, la literatura y las historias del ciudadano de a pie. Lo que ocurre a diario en las plazas, cafés y avenidas de este país es increíble, para bien o para mal. Detrás de todo está la idea de hablar poco y escuchar mucho.

¿Cómo fue el proceso para lograr una plaza en la Escuela de Periodismo?

Las postulaciones deben hacerlas directamente las universidades. Afortunadamente logré ser uno de los seleccionados al interior de La Sergio para presentarme a la Escuela de El Tiempo. Luego vinieron algunas pruebas que medían sobre todo las habilidades periodísticas, el manejo de herramientas multimedia y la orientación hacia la innovación.

¿Qué fue lo más difícil y lo más gratificante?

Tanto en la Escuela de Periodismo como en la redacción de El Tiempo –de la cual sigo haciendo parte– comprendí que el periodismo, así como tiene la capacidad de transformar realidades, también puede ser muy destructivo. No se trata de ser ‘madres de la caridad’ sino de preguntarse sobre los distintos fenómenos que ocurren a diario, pensando siempre en el ser humano; ningún interés debe estar por encima de la dignidad humana. Ese es un reto diario, un reto difícil pero gratificante.

De los talleres y charlas con periodistas ¿cuál fue la que más te impactó y por qué?

El taller de periodismo de datos fue sumamente interesante. Cada día se generan millones de datos que son desaprovechados porque no se encuentra la forma de presentarlos a la audiencia. Las herramientas que se adquieren en este módulo para el manejo de grandes cantidades de información son muy útiles no solo para el periodismo.

¿Cuál consideras que fue el aprendizaje más valioso de esta experiencia?

Entrar a la Escuela de El Tiempo ya es una experiencia valiosa. Es una formación hacia el futuro, un código de supervivencia para ejercer el oficio y no morir en el intento. Como todo, hay que dejar atrás los prejuicios y armarse de valor para enfrentar las presiones que exige un periódico como este.

Pero definitivamente el periodismo siempre será más grande que cualquier medio, por más poderoso que sea. A diario cierran revistas y noticieros pero el oficio permanece. Los que están en crisis son los medios no el periodismo.

¿Cuál fue tu artículo o nota que durante este proceso te gustó más?

Un trabajo titulado ‘Los abuelos que dejaron el conflicto’. Implicó recoger y plasmar historias de personas que dedicaron más de la mitad de su vida a la guerra y que decidieron, después de muchos años, dejar florecer un espíritu de paz.

Este tipo de artículos son muy especiales porque no se trata de hablar en términos de buenos y malos sino de comprender todas las complejidades que llevan a una persona al conflicto. Te das cuenta de que narrar la paz es más difícil que registrar la guerra.

¿Cuál es tu sueño como periodista?

Todos en Colombia tenemos aun retumbando en nuestros oídos el sonido de las ametralladoras. Sea en carne propia o por los noticieros, cada individuo de este país lleva marcada la herencia maldita que nos llevó por años a tenerle miedo a vivir. La siguiente generación merece que se le cuente una historia distinta. Hay que narrar lo que pasó pero estar a la altura de lo que vendrá.

¿Qué periodista admiras y por qué?

Tengo gran admiración y respeto por Ernesto McCausland (Q.E.P.D). Logró representarnos todos los matices y complejidades del Caribe colombiano, sus crónicas trascienden el mundo que nos rodea, son un refugio contra la realidad a pesar de que lo narrado provenga de lo que nos ocurre a diario. Más que periodismo, McCausland es literatura. Eso lo hizo grande.

Optimization WordPress Plugins & Solutions by W3 EDGE