Este sitio está siendo establecido en este momento.
Algunos de sus enlaces pueden estar aún inactivos.
Para mayor información:


InicioLa Universidad y el TLC | Enlaces | Contactos |


17.08.04

Es necesario liberar el sector de los cereales
Entrevista con el Presidente de la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales y Leguminosas (Fenalce), Luis Eduardo Quintero, sobre el impacto del TLC en su sector .
F
uente: Diario La República (Colombia)
Paola Ramirez Leaño


Como dramática calificó el nuevo presidente de la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales y Leguminosas (Fenalce), Luis Eduardo Quintero, la liberación comercial para los cereales en el marco de la negociación de un TLC.

En entrevista exclusiva con
LA REPUBLICA, el dirigente gremial sostuvo que el comportamiento de las importaciones del sector es avasallador. La coyuntura para el renglón de cara al TLC es de alto riesgo, dijo de forma categórica.

¿Cuáles son sus retos como nuevo presidente del gremio?
El reto para el sector cerealista en general es aprovechar las oportunidades que el mercado le da. Así mismo, el objetivo es mejorar la competitividad de la producción de maíz y sorgo y suplir parte de la demanda del mercado sustituyendo importaciones, por supuesto esto debe hacerse con más eficiencia en la producción. En trigo, en tanto, el propósito es sostener en el corto plazo los niveles de producción y luego crecer. Estamos convencidos de que es posible desarrollar mercados específicos para el trigo nacional. En fríjol, por su parte, queremos estabilizar la producción nacional y sobre todo aprovechar la oportunidad que nos brinde el mercado internacional. En arveja, buscamos fomentar el consumo de arveja fresca donde está nuestra gran fortaleza y mirar nuevas variedades y formas de producción que nos permitan sustituir parte de las importaciones.

¿Cuál es la posición del sector frente al TLC?
En líneas generales, vemos amenazado el sector cerealista por la agresividad de Estados Unidos en la negociación hacia mejores condiciones para productos en los cuales ellos son muy vendedores. En este sentido, la coyuntura para el sector cerealista de cara al TLC es de alto riesgo, porque en Colombia la producción de cereales ha sido desprotegida sistemáticamente. El sólo comportamiento de la producción de cebada lo dice todo. Antes el país producía cerca de 180.000 toneladas anuales y ahora estamos apenas en 5.500. En sorgo la producción está alrededor del 25 por ciento respecto a lo que hubo a comienzos de la década. Todo esto muestra que efectivamente la liberación comercial para los cereales fue dramática. El maíz es el único cultivo que ha sostenido relativamente su producción, pero el comportamiento de las importaciones es avasallador, pasamos de importaciones marginales de 50.000 toneladas anuales a 1.900.000 toneladas anuales en el término de diez años.
Por todo esto, el riesgo es muy alto, porque Estados Unidos es el principal exportador mundial. Con una protección natural relativamente pequeña, estamos muy cerca del país del Norte y los costos de transporte son bajos. Además dicho país ha hecho mucho énfasis en que Colombia termine de liberar la importación de cereales.

¿Qué otros aspectos le preocupan?
Nos preocupa el hecho de que se haya negociado trigo y cebada con Mercosur para liberar totalmente a seis años. Esto crea un precedente funesto. Uno lo que debe entender es que cada negociación tiene unas particularidades diferentes y uno negocia y es generoso porque por ejemplo Mercosur no es una gran amenaza, ya que nunca ha sido un gran exportador de trigo o cebada hacia Colombia. En ese sentido, entendemos que esa negociación se dio en un escenario en el cual uno reconoce que el enemigo es muy poco competitivo. No es lo que está pasando con Estados Unidos que es el gran exportador mundial de estos cereales.
Uno no puede pregonar, como ha manifestado abiertamente la industria, que el trigo deba liberarse inmediatamente, puesto que hay que negociar con los Estados Unidos una condición mejor que la que se negoció con Mercosur, porque estamos hablando de dos amenazas y mercados diferentes.

¿Qué hay de bueno?
A pesar de los temores, vemos grandes oportunidades de la mano con el gobierno, para sostener la producción de algunos cultivos y para crecer mucho especialmente en maíz, de tal forma que a la vuelta de 15 años Colombia tenga una menor dependencia del mercado internacional para abastecer su consumo.
Por fortuna tenemos aliados y creo que el principal es el gobierno. En primer lugar, el programa de producción de maíz es de interés nacional, el Presidente de la República y el Ministro de Agricultura son unos convencidos de las oportunidades que tiene el país. En segundo lugar, hay, desde el punto de vista de la política comercial, algunos principios que han sido pregonados por el alto gobierno que son apenas justos y que favorecen la producción de maíz. Por ejemplo, las manifestaciones sobre la necesidad de impedir que los subsidios que reciben los productores de Estados Unidos se trasladen plenamente al mercado nacional y hagan competencia desleal para nuestros productores. Ahí entran la defensa del sistema de franjas de precios y la necesidad de mantener salvaguardias o mecanismos que impidan la entrada plena de esos subsidios. Todas estas son políticas que vemos con muy buenos ojos, porque nuestros costos de producción no están lejos de los de Estados Unidos. Nuestra debilidad es que allá reciben grandes subsidios del gobierno para vender barato en el mercado internacional y nosotros solo tenemos como único apoyo la protección en frontera.

¿Cómo quedó la lista de ofertas y demandas del sector a Estados Unidos?
Fenalce presentó una serie de propuestas al gobierno directamente y a través de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), en las cuales pedíamos que los principales cereales y las leguminosas, fundamentalmente fríjol y arveja, se fueran a la más lenta desgravación, es decir a la Canasta D, pero además que se preservara el sistema de franjas de precios o un sistema equivalente que impida la entrada plena de los subsidios de Estados Unidos.
Creemos que el gobierno acogió razonablemente nuestras solicitudes puesto que maíz y sorgo quedaron en la Canasta D y trigo y cebada quedaron en la C, es decir, hasta diez años.
Estados Unidos pidió Canasta A, desgravación inmediata, para todos estos cereales, excepto para maíz blanco donde la oferta fue Canasta C. En leguminosas logramos que fríjol y arveja fueran a la más lenta.
Cabe destacar que la respuesta de Estados Unidos es continuar muy agresivo pidiendo liberación inmediata de todos los cereales, excepto maíz blanco.
Ahora, en lo que respecta a la discusión sobre el mejoramiento de la oferta, esperamos que el gobierno continúe con la claridad que ha tenido hasta ahora, defendiendo la oferta colombiana y sosteniendo las canastas que fueron presentadas por los cereales.
En solicitudes, nosotros no hicimos demandas porque Colombia no tiene una gran capacidad exportadora en este momento. Creemos que tenemos potencialidad en arveja fresca o refrigerada, sin embargo la disponibilidad de producción para atender esta demanda no es inmediata.

¿Cómo observa el tema de la agenda interna?
Vemos con mucho interés la voluntad del gobierno de construir una agenda de transición y adecuación de la producción agropecuaria nacional hacia el escenario de liberación comercial con el TLC. No obstante, hace falta mucha investigación. “Mientras que en países altamente desarrollados en producción de maíz como Estados Unidos pueden salir más de 1.000 híbridos anuales, en Colombia escasamente producimos media o una variedad anual, es decir, las asimetrías en términos de inversión pública y privada en investigación es aterradora. En transferencia de tecnología también tenemos varias dificultades y en infraestructura vial. Colombia muestra gran potencial de producción de cereales en la Orinoquía, pero esta región no cuenta con carreteras. La otra zona de alto potencial, que es Córdoba Sucre tampoco hay buenas carreteras. Esas deficiencias de infraestructura vial y de comunicación, hacen que nuestro desarrollo sea lento y no comparable con las potencialidades de países como Estados Unidos.
Creemos que una agenda bien construida por parte del gobierno con una decisión política de invertir en el desarrollo del sector y con mucho énfasis en investigación y transferencia de tecnología, es fundamental.

Más conceptos
Industria molinera
Según la Federación Nacional de Molineros de Trigo (Fedemol), en el acuerdo bilateral de comercio con Estados Unidos, la industria molinera de trigo colombiana se juega una oportunidad de crecimiento. El reto hacia el futuro, de acuerdo con el gremio, es proyectar la ventaja competitiva que genera la importación de materias primas sin restricciones, hacia un mayor estímulo al consumo de harinas, pastas y productos de la panadería y pastelería. No obstante, según Fedemol, las posibles amenazas podrían ocurrir por las importaciones de productos finales como pastas e incluso galletería. “Por todo esto es importante que la desgravación para estos productos corresponda a la canasta más amplia posible”.

Trigo
Datos de interés
La producción de derivados del trigo en Colombia vale doce veces las importaciones del cereal (178 millones de dólares) y representa 2 por ciento del PIB total y más de 15 por ciento del PIB industrial del país.
En Colombia la producción de trigo ha venido decreciendo con los años hasta convertirse en insuficiente para las necesidades de la industria de sus derivados. Por ello, las importaciones (1,1 millones de toneladas) representan hoy más de 98 por ciento de los requerimientos nacionales. En el año 2003, la cosecha triguera nacional totalizó 40.000 toneladas.

 

Volver


Este espacio es un ejercicio académico de estudiantes de la Universidad Sergio Arboleda en Bogotá Colombia. Es una recopilación histórica de noticias de prensa de importantes fuentes nacionales e internacionales. Respetamos profundamente los derechos de autor de las fuentes, por esa razón se establece el respectivo enlace al origen, y se citan sus autores.
Si desea que alguno de los contenidos sean removidos de este lugar envíe un mensaje a:
grupointernet@usa.edu.co