05.01.05
“La revaluación es una
amenaza para el campo”
Fuente:
El País
Carlos Gustavo Cano dice que después
del terrorismo la caída del dólar es un obstáculo para el crecimiento
de la economía. Sostiene que la cobertura cambiaria a exportadores no
ha atizado la recuperación del peso, cuyos ingresos se han mermado en
$500.000 millones.
El
ministro de Agricultura, Carlos Gustavo Cano, señaló que la revaluación es
un riesgo grave no sólo para el campo colombiano, sino también para la
economía nacional, ya que cada vez que se debilita al agro se fortalecen
las actividades ilícitas y el terrorismo.
En diálogo con El Pais el funcionario señaló que confía en el buen juicio
del Banco de la República y que las tasas de interés deben bajar de una
sola vez y de manera sensible, ya que de persistir el desplome del dólar
puede borrarse la recuperación del sector rural.
Dice que no es cierto que el auxilio a los exportadores por $200 para
mitigar los efectos de la caída del dólar esté causando más revaluación,
porque ni siquiera esta medida ha entrado en vigencia.
¿Cómo afecta la revaluación al sector agropecuario?
La revaluación representa el más duro castigo contra las exportaciones y
es un premio inmerecido a las importaciones legales e ilegales. De suerte
que lo que se compromete en materia grave es la competitividad del sector
real de la economía, en especial de la agricultura nacional.
Así las cosas, después del terrorismo, la caída del dólar se constituye en
la amenaza más grande para el campo colombiano, ya que estamos en un
proceso de búsqueda de la paz y esa consolidación tiene que depender de la
generación del empleo rural, y este es el asfalto social que necesita
Colombia. Este fenómeno es un peligro para la seguridad nacional.
¿Qué tanto han sido golpeados los exportadores por un dólar más barato?
La debilidad de la moneda extranjera no solamente castiga las
exportaciones, sino que afecta gravemente la producción interna de
productos exportables como el algodón, el maíz y la soya, cuyas
cotizaciones internas se derivan de las internacionales, multiplicadas por
la tasa de cambio. De modo que está comprometido el empleo rural y hay que
defenderlo a toda costa.
Cada vez que se debilita la agricultura lícita se fortalece la ilícita y
el terrorismo.
Hoy los carteles de la droga no son los de antaño, sino que están
incrustados en la guerrilla y el paramilitarismo. Luego, la lucha contra
el terrorismo pasa por la defensa del trabajo rural, y para ello se
necesita una tasa de cambio competitiva que hoy no tenemos.
¿Qué ha hecho el Gobierno para ayudar al agro en esta difícil coyuntura
cambiaria?
Hemos adoptado acciones que no son medidas para resolver la revaluación,
sino paliativos para evitar el desempleo originado por este factor.
La caficultura, por ejemplo, cuenta con una ayuda gubernamental que por
fortuna ha sido acompañada por unos precios internacionales firmes.
No obstante, “la moneda ladrona”, como solía llamarla Aquilino Villegas,
cada vez que se desplomaba el dólar, le ha quitado a los cafeteros buena
parte de los ingresos adicionales, pero los precios internacionales se han
defendido.
Ese no es el caso del sector bananero ni del floricultor, por lo cual se
creó un incentivo a la cobertura cambiaria de $200 por cada divisa,
siempre y cuando los exportadores adopten estas coberturas. La medida se
tomó por considerar que estos sectores están en verdadera crisis y que el
empleo que generan para 150.000 familias hay que preservarlo.
¿Por qué las medidas que adoptó el Gobierno no han tenido los efectos
para frenar la revaluación?
Este es un fenómeno que tiene que ser atacado por todos los frentes. El
Gobierno tiene en sus manos el control de capitales y debe perseverar en
esta medida, pero el Banco de la República tiene la otra responsabilidad
sobre la tasa de interés, que es, sin duda, la variable más determinante
para los flujos de dólares.
Una tasa tan alta como la colombiana, en comparación con la de otros
países vecinos, sigue atrayendo los capitales ‘golondrina’. Por ello, la
reducción de los intereses es necesaria, pero de manera sensible y no a
cuenta gotas, como ha ocurrido hasta ahora. Con ello se puede revertir la
entrada de la moneda extranjera.
¿Es decir que el Banco de la República tiene que ser más agresivo en
bajar los intereses?
Por una sola vez y de manera sensible no tengo duda de que lo hará. El
nuevo gerente del Banco de la República, José Darío Uribe, es una de las
personas más idóneas en materia económica y monetaria. Es, además, muy
sensible frente al ámbito social de la Nación y consciente de que la
responsabilidad del Emisor no solamente se circunscribe a la variable de
la inflación, sino del empleo.
¿Es verdad que el remedio salió peor que la enfermedad y
que la cobertura cambiaria a los exportadores atizó la revaluación?
Eso es inexacto porque la medida no ha entrando en vigencia. Apenas la
estamos reglamentando y vamos a tener la semana entrante una reunión con
los exportadores para definir la parte normativa de la misma. Luego, decir
que la ayuda a los exportadores está contribuyendo a abaratar el dólar no
es cierto.
Hemos consultado con las tesorerías de los exportadores y no ha habido
nadie buscando coberturas cambiarias aún.
Ese es un procedimiento que tomará tiempo, de modo que es demasiado
temprano y a mi juicio bastante equivocado atribuirle la revaluación a ese
mecanismo.
Se recuperó empleo rural
Según el titular de la cartera agrícola, el sector ha generado 371.000
empleos directos en los dos últimos años gracias a las políticas del
Gobierno.
¿Cuál es el balance del sector agropecuario?
En estos últimos dos años hemos crecido 490.000 hectáreas cultivadas. Es
decir, un poco más de la mitad de lo que se perdió durante la década de
los 90.
Hemos generado 371.000 empleos directos en la agricultura, más 303.000 en
oficios derivados y conexos en el sector rural. Ese avance bien puede
borrarse de persistir la revaluación.
¿Qué se puede esperar para el 2005 con un TLC casi encima?
Las expectativas en materia de dólar para esta época se habían proyectado
hace un año. De suerte que la divisa debería tener hoy un valor superior a
$3.000. Esa diferencia, cercana a $700 por dólar, le ha significado a los
exportadores una merma de ingresos por más de $500.000 millones. Esto es
delicado.
Las medidas del Gobierno no están orientadas a mejorar el balance de las
empresas, sino el aspecto social. No tengo duda de que el Emisor y el
equipo económico tienen la obligación de enfrentar esta coyuntura
cambiaria.
El dólar escaló ayer otros $42,22
A pesar de que en la jornada de ayer el volumen de operaciones fue bajo (US$353
millones) respecto a otros días, el dólar registró alta volatalidad y ganó
$42,22 en el mercado cambiario.
En efecto, la Tasa Representativa del Mercado, TRM, es hoy de $2.386,67,
tras las nuevas compras masivas de divisas hechas por el Banco de la
República.
La moneda norteamericana había iniciado la presente semana con un
retroceso de $74, coyuntura que comenzó a revertirse desde el miércoles
pasado.
En el último año el Emisor ha destinado unos US$2.800 millones en la
compra de dólares con el ánimo de frenar la revaluación a través del
mecanismo de intervenciones.
La víspera la divisa en el mercado interbancario se negoció a una tasa
mínima de $2.370 y una máxima de $2.405.
A pesar de la recuperación de la moneda norteamericana los analistas
siguen estimando que la misma es temporal, ya que la revaluación del peso
se mantendrá durante el primer trimestre de 2005.
CRECEN LOS FONDOS
De otro lado, se conoció que un mes antes de que el presidente Álvaro
Uribe Vélez, con la intención de frenar la revaluación del peso, anunciara
que los capitales foráneos no podían permanecer por menos de un año en
Colombia, los fondos de inversión extranjera incrementaron en 45% su
participación en el mercado de valores nacional respecto a noviembre de
2003, ubicándose en cerca de $2,3 billones (US$925 millones).
En esta ocasión el activo que presentó mayor atractivo para el capital
foráneo fue la deuda, representada en títulos de tesorería (TES) y en
bonos, según el más reciente informe entregado por la Superintendencia de
Valores.
“La rentabilidad de los TES en Colombia, descontando inflación, alcanza
los 6,16%, mientras que la de los bonos del Tesoro norteamericano se
aproxima al 1%, lo cual explica lo que motivó el aumento a finales del
ejercicio pasado”, aseguró Alexander Cárdenas, analista de la firma
Acciones y Valores.
CRECEN LAS ACCIONES
Asimismo, la dinámica de inversión extranjera en el mercado de valores de
Colombia viene en aumento desde cuando la Reserva Federal de Estados
Unidos redujo sus tasas a partir de mediados de 2003, y de seguir
consolidándose, a pesar de las medidas que el Gobierno tomó en diciembre
de 2004, puede acercarse a la cifra de inversión reportada en julio de
1997, cuando el saldo total de fondos foráneos llegó a US$1.366 millones.
La inversión en acciones (renta variable) también presentó un considerable
aumento en noviembre de 2004, lo cual se vio reflejado en la tasa de
crecimiento que alcanzó un 23% en comparación con la cifra reportada un
mes atrás y de 121% frente a noviembre de 2003.
En total la inversión que registraron los fondos extranjeros en acciones
colombianas sumó más de $1,3 billones.
La mayor parte, $877.462 millones, colocada en papeles de programas DRS (ADR
y GDR), es decir, de acciones colombianas que se cotizan en los mercados
de Estados Unidos y Europa.
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