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UN ACERCAMIENTO A LA LEY DE VÍCTIMAS Y RESTITUCIÓN DE TIERRAS

Destacados conferencistas hablaron sobre este tema de gran actualidad y trascendencia para Colombia.
Como lanzamiento del “Centro de Estudios sobre Justicia Transicional, Víctimas y Restitución de Tierras”, la Universidad Sergio Arboleda realizó el foro “Un acercamiento a la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras”, que contó con la participación de los doctores Bernadette Atuahene, Jorge Enrique Vélez García y Orlando Gallo Suárez.
En la apertura el Rector, Dr. Rodrigo Noguera Calderón, des- tacó la importancia de conocer la historia para servir a la sociedad y entender a fondo el conflicto permanente vivido en Colombia desde los días de la Independencia. Añadió que “hay que conocer las reglas y aportar soluciones… ¿Cuáles soluciones?, las que se esperan en materia de posconflicto, una etapa que comenzó en el gobierno anterior”.
Tras señalar que hoy el Gobierno avanza en justicia transicional y en temas como la restitución de tierras y apoyo a las víctimas, hizo el anuncio de la creación del Centro de Estudios para ventilar esta problemática no sólo entre los estudiantes, sino entre todas las personas interesadas, incluyendo funcionarios gubernamentales, interesados en entender los procedimientos jurídicos complejos, relacionados con la indemnización y la restitución de tierras, que se añaden a la numerosa legislación de tierras con que cuenta el país. Agregó que hoy, por la Ley de Víctimas y Tierras, se han creado nuevos jueces con funciones judiciales especiales y todos los procedimientos hay que en- tenderlos al amparo de los Derechos Humanos.
“Me es muy honroso” dijo “instalar este foro y agradecer muy particularmente a quienes participaron en el diseño del Centro. Al Dr. Orlando Gallo Suárez, su director, así como a quienes desde las Escuelas de Derecho y de Política y Relaciones Internacionales, se encargaron de los trazados requeridos”. Dio la bienvenida a la profesora Bernadette Atuahene, especialista internacional en Justicia Transicional y Restitución de Tierras y al Dr. Jorge Enrique Vélez García, Superintendente de Notariado y Registro, quien, aseguró, ha encarado el tema con gran valor.

Soluciones al conflicto

El Dr. Gallo Suárez, director del Centro de Estudios sobre Justicia Transicional, Víctimas y Restitución de Tierras, señaló que los hechos, las circunstancias sociales, políticas y jurídicas de la Colombia de hoy, han venido motivando y presionando actuaciones jurídicas en la búsqueda de posibles soluciones a una problemática cada vez más arraigada en las entrañas de los colombianos. La situación, dijo más adelante, ha suscitado diferentes intentos en las últimas décadas por lograr hacer sucumbir el conflicto y sus posibles causas. En estos intentos el actual Gobierno promovió la expedición de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, por medio de la cual se dictan, entre otras disposiciones, medidas de atención, asistencia y reparación integral a las víctimas del conflicto armado interno.
En buena hora, expresó, y como contribución académica y jurídica al estudio e investigación de la temática, el Dr. Rodrigo Noguera Calderón, se dio a la tarea de crear el Centro de Estudios sobre Justicia Transicional, Víctimas y Restitución de Tierras y agregó: “Esta contribución está dirigida a mirar con detenimiento la normatividad y desarrollo reglamentario, así como a adelantar el seguimiento a los pronunciamientos jurisprudenciales y doctrinales, y discernir sobre su contexto y significado llevando a la academia al campo de la comprensión de la extensión y expansión de estos contenidos jurídicos para diseminarlos en las aulas por medio de la transmisión del conocimiento, a lo largo de la geografía nacional y en el exterior. Esa mirada no cobraría eficacia si no se alimenta apropiadamente del estudio y la investigación y si no se apoya en la observación contextualizada de los temas y fenómenos que circundan la problemática, dirigidos hacia la percepción del conflicto y el posconflicto”, explicó.
Más adelante se refirió a cómo los desplazados y despojados, buscan la reparación del daño sufrido, producto del conflicto armado interno, con la restitución de sus bienes en forma no sólo jurídica sino material, mientras otros actores del conflicto no están dispuestos a hacer devolución o entrega de las tierras que también consideran suyas. Destacó que nadie puede ser ajeno a la búsqueda del loable objetivo de encontrar la reconciliación nacional y la paz. “Todos tenemos un compromiso ineludible frente a este pro- pósito. Los colombianos en su totalidad, estamos comprometidos en esta búsqueda a sabiendas que, de una u otra forma todos también, podemos declararnos víctimas del conflicto armado interno”, aseguró, y aseveró: “Obviamente que hay víctimas del conflicto arma- do interno, pero también es cierto que existen supuestos victimarios que son víctimas y supuestas víctimas que son victimarios”.
Explicó la ardua tarea que le espera al Centro de Estudios en los análisis de la normatividad específica y por sobre todo en la transmisión objetiva y académica de su contenido. A manera de ejemplo, advirtió un vacío en el panorama institucional nacional cuando la misma legislación ordena crear cargos de relevancia judicial, dentro del marco de una justicia transicional, para ciertos funcionarios, los cuales deben contar con especialización específica, de manera particular y concreta en “restitución de tierras” y tener “idoneidad” para atender e intervenir en los procesos de restitución de tierras ante los jueces y tribunales superiores de Distrito Judicial.
Recordó que la tierra siempre ha sido factor de conflicto en la historia de la humanidad y agregó: “La autoridad de la profesora Bernadette Atuahene, experta internacional en los temas de Justicia Transicional y Restitución de Tierras, de Chicago Kent College of Law, quien engalana con su presencia este foro como nuestra invitada especial, puede confirmar esta aseveración. Su libro We want what ́s ours (Nosotros queremos lo que es nuestro), será consulta obligada en el Centro para la apreciación de las diversas tipologías de despojo y mecanismos de restitución de tierras”.

Cada metro de tierra será registrado

En su intervención, el Dr. Jorge Enrique Vélez García, Superintendente de Notariado y Registro, señaló que el tema a tratar es muy importante para la Universidad y para Colombia, y es la continuidad de una política y de muchos gobiernos, haciendo alusión a las acciones emprendidas por el expresidente Andrés Pastrana Arango, a la Seguridad Democrática del expresidente Álvaro Uribe Vélez y a las tareas desarrolladas por las Fuerzas Armadas y de Policía, a quienes se debe rendir homenaje. Sostuvo que el “país no se puede dividir y en el tema de la restitución de tierras debe haber una sola política”.
Explicó a los asistentes cómo se va a trabajar a futuro el tema, anotando que para su aplicación se cuentan hoy con 192 oficinas de Registro en Colombia, 879 notarías, que cubren 643 municipios del país y próximamente se crearán cinco nuevas para atender las necesidades en Puerto Gaitán, Necoclí, la zona Bananera y Tolú Viejo. Se refirió al tema de la Biometría y agregó que a partir del primero de enero del año entrante cualquier persona que haga en Colombia un trámite de traspaso tendrá que poner su huella, así se evita la suplantación y la estafa.
Señaló que metro por metro del territorio nacional tendrá su registro. Se refirió a la importancia de la Superintendencia a su cargo en la restitución de tierras, debido a que allí se tiene la base de datos de la tierra en Colombia. “Aún no entendemos por qué no se había utilizado la entidad, que posee registros de tierra desde 1780. Ahora servirá de medio probatorio para que los jueces puedan tomar una decisión” anotó.
El Dr. Vélez explicó detenidamente las tipologías del despojo y denunció que en el país existen unas Bacrim más peligrosas, las jurídicas, en las que unos abogados se prestan para despojar las tierras de los campesinos. Otro tema es la suplantación y la falsedad en documentos, como ocurrió en casos de ventas masivas en los Montes de María, donde cayeron grandes empresarios del país.
Finalmente, al reiterar que en Colombia el robo de tierras se hizo jurídicamente, aseguró que “No nos va a temblar la mano para realizar el registro del ciento por ciento de las tierras en Colombia. Son aterradoras las denuncias pero seguiremos trabajando para recuperarlas”.

Experiencia sudafricana

Después de agradecer a la Universidad por la invitación, la profesora Bernadette Atuahene inició su intervención anotando que es una verdadera innovación tener en forma permanente un Centro de Estudios sobre estos temas.“ Mi meta” dijo “es compartir la experiencia sudafricana, que aunque con fallas tuvo muchos éxitos”.
Hizo un recuento histórico de los padecimientos de Sudáfrica desde 1652 con la llegada de los europeos al Cabo de la Buena Esperanza. En 1948 se da comienzo al Apartheid, y el gobierno funda una ciudad donde vivían en zonas delimitadas los africanos, los mestizos, los blancos y los asiáticos. En 1994 comienza la democracia, pero la situación era difícil ya que los blancos con un 10% de población poseían el 87% de la tierra. Tras hablar de la creación de la organización para la liberación y el papel de Nelson Mandela, entró a explicar aspectos relacionados con la sección 25 de la Constitución de Sudáfrica en la que se especifica que ninguna ley puede permitir la privación arbitraria de la propiedad.
Habló de su proyecto basado en 150 entrevistas realizadas a personas que les robaron sus tierras durante el colonialismo. Se refirió a su experiencia sobre este tema en Sudáfrica destacando tres aspectos fundamentales: cuando se les apartó no sólo se destruyeron las casas y las pertenencias, sino a la comunidad ya que tenían fuertes vínculos entre los vecinos; al quitarles sus tierras les arrebataron su independencia económica pues no tenían cómo cultivar en los nuevos sitios y por último, les quitaron la identidad al ser su casa la piedra angular de todo. Cuando se habla de desplazamiento no sólo se niega el sentido de propiedad, sino el de identidad que está atado a la tierra. Agregó que “fueron los sueños, aspiraciones y esperanzas destruidas. El daño causado por la expulsión es emocional, psicológico, social y económico”.
Para la profesora Atuahene, Colombia debe formular su política hablando con las víctimas. Hay que tratar a la gente con dignidad y con respeto, mantener abiertas las líneas de comunicación, para que estén al tanto de lo que ocurre y capacitar a las personas que están implementando el proceso de restitución de tierras. Señaló que en Colombia se están haciendo las cosas bien. Las personas tienen una fecha límite de diez años para hacer reclamos y es natural pues la justicia transicional no puede durar de manera indefinida. Mencionó, sin embargo, que es mejor no hacer un proceso de restitución si en su momento las personas tienen un sentido de desesperanza, el mismo que sintieron cuando fueron desplazadas. Afirmó: “No puede haber un proceso que no sea claro, legítimo, justo, que no excluya a nadie”.
Aseveró que lo que se necesita es la restauración más que la reparación. En Sudáfrica se estableció una comisión que definía lo que recibiría la gente. La compensación en su momento fue simbólica puesto que no guardaba proporción con la situación económica actual. Como la mayoría de víctimas ya habían fallecido, la irrisoria cifra otorgada (entre 25 mil y 85 mil dólares) se dividió entre hijos, nietos y demás sobrevivientes. La mayoría recibió compensación en dinero y no en tierras. Otro problema que se presentó fue la duración de los procesos.
A manera de conclusiones mencionó cuatro puntos: la selección por parte de las personas sobre lo que quieren recibir; asegurar la buena comunicación con las víctimas de manera que sepan qué esperar; centrarse en el viaje y no en el destino, porque los gobiernos suelen concentrarse en los resultados estadísticos, y finalmente se debe evitar que se genere en los desplazados un sentimiento de desesperanza.
Luego de su intervención, respondió las preguntas de los asistentes, una de ellas sobre la Ley de Víctimas, señalando que Colombia es un caso único pues se está adelantando el proceso dentro del conflicto y así lo consideró después de haber estudiado aspectos de la restitución de tierras en Europa Oriental. “Ustedes están haciendo un programa antes de que termine el conflicto, lo cual es un logro sorprendente. La ley enfrenta muchos problemas y ese es el desafío para ustedes. La ley es excelente y va a vivir o morir dependiendo de cómo la apliquen”, manifestó.

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