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CAMILO NOGUERA PARDO, EGRESADO SERGISTA Y DIRECTOR DE USAHUMANITAS, NUEVO ASESOR PRESIDENCIAL PARA LA PAZ, LA CONVIVENCIA Y LA LEGALIDAD

El egresado de la Escuela Mayor de Derecho y Ph.D. en Bioética, Camilo Noguera Pardo, será el encargado de orientar las políticas públicas en materias fundamentales para el bienestar de la sociedad.

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Camilo Noguera Pardo, actual director del Centro de Formación Continuada en Humanidades (USAHumanitas) y egresado de la Escuela Mayor de Derecho, fue nombrado Asesor Presidencial para la Paz, la Convivencia y la Legalidad, un cargo en el que, asegura, el humanismo integral es un elemento fundamental para contribuir al “florecimiento vital de las nuevas generaciones”.

En entrevista con la Dirección de Comunicaciones y Relaciones Institucionales de La Sergio, Camilo Noguera Pardo, quien recientemente obtuvo un Ph.D en Bioética con distinción summa cum laude, y fue admitido para cursar una Maestría en Estudios Avanzados en Literatura Española e Hispanoamericana de la Universidad de Barcelona, habló sobre sus expectativas en el nuevo cargo en el que se responsabilizará de la proyección y elaboración de documentos de carácter pedagógico de políticas públicas y análisis estratégicos para la paz, la convivencia y la legalidad.

A su cargo también estará la elaboración y sustentación de análisis contextualizados en las temáticas de la paz y la realización de desplazamientos nacionales e internacionales para la consolidación de instrumentos para la convivencia y la legalidad.

¿Cómo recibe este nombramiento como Asesor Presidencial para la Paz, la Convivencia y la Legalidad?

Lo recibo con entusiasmo, lo asumo con responsabilidad y lo llevaré con decencia. Si bien, me siento como pez en el agua en la vida académica -toda mi vida he morado en las bibliotecas y llevo más de 10 años en la cátedra y en la investigación universitaria- considero que este nombramiento, además de ser una oportunidad de aprendizaje y un reto laboral y humano, también es una ocasión de servicio para trabajar por Colombia en pro de aquello que la filosofía del derecho define como los fines del derecho, a saber: justicia, equidad, seguridad y bien común.

¿Cuáles considera que son los retos del país en esta materia?

Muchos. Con todo, podrían resumirse así: consolidar la paz y avanzar en la convivencia y la legalidad. Sería justo decir que la temática paz, convivencia y legalidad es axial para el futuro del país y para el florecimiento vital de las nuevas generaciones, tal y como lo ha observado la comunidad internacional. En eso estamos trabajando, de la mano de un equipo capaz. Además, con el Alto Comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, me une una relación humana de más de 12 años. Fue mi profesor en pregrado, luego mi colega en la academia y en la investigación -ambos dictamos Historia y Filosofía del Derecho, y hemos compartido publicaciones académicas- y ahora estaremos trabajando por el país, con una difícil pero hermosa responsabilidad. Lo conozco y sé de su valía humana.

¿Cómo se puede contribuir desde el humanismo integral a la superación de estos problemas?

Bueno, es necesaria una precisión conceptual. No cualquier humanismo integral. Sucede que hablar de humanismo integral sin apellido, a escuetas, es confuso y podría prestarse para todo tipo de boberías. Me gusta precisarlo y llamarlo con nombre y apellido: Humanismo integral de Jaques Maritain, que es un tipo de humanismo específico, de rostro cristiano, y que es el modelo que la Sergio Arboleda -y los Sergistas- hemos desarrollado y actualizado, en correspondencia con el precepto fundador que nos caracteriza y que nos caracterizará: el humanismo cristiano.

¿En qué consiste la propuesta de humanismo integral de Maritain?

El humanismo integral de Jaques Maritain enseña que el ser humano es persona, con todo lo que este concepto implica, y no una simple unión celular, enlace neuronal o amalgama de energías. Rehúye, por lo tanto, de toda concepción materialista y fisicalista del hombre y, precisamente por eso, forma para observar al hombre en toda su dimensión.

En términos concretos, el humanismo cristiano aporta a la acción política una preceptiva inteligente. En el capítulo VII del “Humanismo integral” Jaques Maritain trata de la acción política. Muestra, por ejemplo, la importancia de concertar la acción política hacia un ideal histórico concreto, y no hacia una utopía inmediatista. Preferir la acción política de largo alcance, en tanto que proyecto que se realiza cuidadosamente, y evitar las revoluciones abruptas, propias de la ignorancia y de los hombres hambrientos de vanidades que inventan cualquier cosa si eso les representa éxito, es estructurar la acción de manera responsable y solidaria. La paz es crucial para Colombia. Por eso mismo no puede pensarse a la ligera, sino que debe revisarse e instaurarse en la conciencia común de la ciudadanía, mediante acciones sistemáticas rigurosas en las que estamos trabajando.

¿Cuál considera que es la impronta de los egresados sergistas?

Debería ser la cultura humanística, siempre la cultura humanística. El hombre culto se diferencia de la masa, no es un “hombre hecho de prisa”, como bien lo escribió José Ortega y Gasset, sino un hombre esculpido en la calma y, precisamente por eso, poseedor de la tradición occidental en su memoria.

Finalmente, ¿seguiremos contando con usted en la universidad?

Por supuesto que sí. Seguiré en lo mismo que he estado todos estos años -cátedra e investigación- pero ahora enriquecida con una experiencia interesante que podré interrelacionar con la vida académica y poner a servicio de esta, haciendo eco de las tendencias educativas contemporáneas denominadas interdisciplinariedad, transdisciplinariedad y multidisciplinariedad. De hecho, justamente en días pasados propuse al decano de la Escuela Mayor de Derecho, Dr. Leonardo Espinosa, reactivar una iniciativa que había presentado años atrás: la creación del preparatorio en Teoría jurídica. Fue muy bien recibida por él. Estuvimos de acuerdo en que debemos rehuir de los técnicos jurídicos, en pro de humanistas del derecho, capaces de teorizar sobre los fenómenos jurídicos.

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