
Wilmer López, en sus dos años de permanencia en La Sergio ha aprendido a comunicarse de manera efectiva y asertiva, a tener paciencia y a ser perseverante. Actualmente, trabaja en un proyecto de Inteligencia Artificial de la mano de esta casa de estudios.
• Un recuerdo de su infancia:
Cuando era muy pequeño, un paseo que hicimos una finca de mi tía, fue algo muy familiar y de muchas aventuras.
• El mejor consejo que le han dado:
Todos los problemas se solucionan hablando, nunca entrando en modelos de conflicto.
• La anécdota más especial en La Sergio:
El día que presenté una idea nueva sobre Inteligencia Artifical y La Sergio empezó a aprobarla. Ese es un tema muy bonito porque demuestra las ganas de evolucionar.
• El objeto que siempre lleva consigo:
Un Mala tibetano
• La persona que más admira:
Mi mamá.
• Su mejor amigo en La Sergio:
Óscar Núñez, subdirector de la Dirección de Comunicaciones y Relaciones Institucionales.
• El plato que más le gusta:
El pollo picante peruano.
• Lo que más le gusta de su trabajo:
Saber que todo lo que se está construyendo en Inteligencia Artificial impacta en la educación de cientos de personas.
• ¿Qué le ha enseñado La Sergio?
La manera de comunicarme. He aprendido mucho de comunicación real y efectiva.
• Un objeto imprescindible en su mesa de noche:
Un libro.
•¿Qué género musical busca siempre por instinto?
Música clásica.
• Lo que no desea que le regalen:
Ropa.
• Si no se hubiera dedicado a este oficio, ¿a qué se hubiera dedicado?
Artista.
• ¿De qué le gustaría morir?
De viejo.
• ¿Cómo quisiera que lo recordaran en La Sergio?
Como una persona que dejó un legado importante para toda la comunidad académica.

