
Recientemente, el alcalde de la ciudad de Bogotá, Carlos Fernando Galán, afirmó que la ciudad cuenta con agua potable garantizada para los próximos 33 años, gracias a la optimización de la Planta de tratamiento de agua potable, Tibitoc, cuya capacidad de tratamiento aumentó de 3.6 a 10.5 m³/s, con una inversión realizada de $429 mil millones de pesos.
Augusto Lizcano, docente del programa de Ingeniería Ambiental de la Universidad Sergio Arboleda explica que actualmente, Bogotá consume cerca de 16 m³/s de agua, según datos de la alcaldía y el Acueducto, lo que se traduce en un consumo de 1382400 m³ al día correspondiente aproximadamente al volumen que ocuparía 10.88 Torres Colpatria (648 m2 de base aproximada *196 m de altura= 127008 m³).
| PLANTA | PRODUCCIÓN (M/³S) | SISTEMA |
| Francisco Wiesner | 10.5 | Chingaza |
| Yomasa | 0.025 | Sur |
| Vitelma | 1.2 | Sur |
| El Dorado | 0.36 | Sur |
| La Laguna | 0.45 | Sur |
| Tibotic | 3.5 | Norte |
| *Total | 16.035 |
El agua consumida en Bogotá y sus cercanías, proviene de diferentes fuentes de abastecimiento agrupadas en tres sistemas: el Sistema Norte, el Sistema Chingaza y el Sistema Sur. Históricamente el sistema Chingaza compuesto por los embalses de Chuza y San Rafael ha proporcionado cerca del 70% del agua potable consumida en la Capital y municipios aledaños. Sin embargo, debido a la vulnerabilidad de estas fuentes de agua frente al cambio climático, incendios, deforestación y a cambios de intensidad y duración de eventos de variabilidad climática como El Niño (en su fase cálida), la capacidad de la planta Francisco Wiesner (encargada de tratar el agua del sistema chingaza) puede reducir su capacidad de producción, tal como se evidencio el año pasado e inicios del 2025 como consecuencia de las sequías.
Aunque, la calidad del agua cruda (en términos fisicoquímicos y biológicos) proveniente del Sistema Norte es menor que la del sistema Chingaza, este tiene mayor capacidad en términos de volumen (60% mayor) para abastecer la demanda de agua de los capitalinos. La noticia brindada por el alcalde da garantía que actualmente la PTAP Tibitoc cuenta con la tecnología para proporcionar un agua potable de buena calidad y la participación de los diferentes actores (como la CAR y el Grupo de Energía de Bogotá) que administran los embalses Neusa, Sisga y Tominé.
Al aumentar la capacidad del sistema Tibitoc a 10.5 m³/s, las potabilizadoras anteriormente reportadas podrían aportar cerca de 23 m³/s (1987200 m³/d o 1291680 m³/d si se considerará un 35% de pérdidas). Esto se traduce en incremento 604800 m³/d o 18144000 m³/mes, volumen de agua que le estaríamos ahorrando a nuestros embalses, ya que Tibitoc toma sus aguas del Río Bogotá, y por esto se estaría garantizando el agua a los Bogotanos en los próximos años.
¿Son estas cifras positivas para la ciudadanía?
Sí, las cifras reportadas por el alcalde son viables y positivas, sin embargo, Lizcano expone que hay varios aspectos para tener en cuenta. En primera instancia, las cifras reportadas en esta nota son aproximaciones de lo que realmente se estaría consumiendo en la ciudad y los volúmenes reportados podrían estar por encima o por debajo de la referencia brindada; al incrementar la producción de agua potable se podrían mitigar los riesgos durante sequías o emergencias en Chingaza, como se evidenció recientemente con cortes de agua.
También, es importante tener en cuenta que la ampliación de la planta de tratamiento podrá implicar en los próximos años un incremento en la tarifa del servicio, lo que indirectamente podría implicar un cambio de conciencia y de costumbres de la ciudadanía frente al uso de este recurso.
Por otra parte, es necesario seguir impulsando estrategias para un uso racional del agua y conservación del recurso hídrico, debido a que la población para Bogotá seguirá aumentando en las próximas 3 décadas, al cambio climático y al incremento en la frecuencia y duración de los eventos de sequía extrema.

