
“Un profesional de cualquier disciplina debe formarse integralmente”
Luego de cincuenta años de dedicarse a la formación de profesionales, Ignacio Aguilar ha sido elegido como el mejor docente universitario en el premio PORTAFOLIO 2005. Arbolea habló con él acerca de su trayectoria en la docencia y de los retos que implica la educación en Colombia.
Ignacio Aguilar: Un alumno es un ser que se convierte en un motivo de inspiración, dedicación y superación para quien es su maestro, quien espera que su maestro o profesor contribuya a su formación y crecimiento intelectual.
I.A.: Esa diferencia podría encontrarse cuan- do al docente se le señala como un transmisor de conocimientos y al maestro como un formador de juventudes.
I.A.: Enseñar es generar las oportunidades a los alumnos para que aprendan y capten con claridad y comprensión conocimientos nuevos para ellos. Es, además, motivar a los estudiantes para que demuestren su interés y sus anhelos por participar con el maestro, como actores principales del proceso enseñanza- aprendizaje.
I.A.: Contribuir activa y permanentemente al desarrollo económico, social y cultural de la sociedad. En otras palabras participar en la construcción de la nación.
I.A.: El papel que desempeña la universidad en Colombia es precisamente el de contribuir a la formación y capacitación de los futuros profesionales y futuros líderes del país.
I.A.: Las dificultades que he encontrado en mi larga experiencia como profesor universitario no han sido relevantes. Algunas fueron de carácter académico y otras de tipo administrativo; pero las he podido superar.
I.A.: Porque un profesional de cualquier disciplina debe formarse integralmente. Es decir, no limitarse a una preparación técnica o exclusivamente teórica en la disciplina que ha escogido. Sabemos que las humanidades contribuyen a complementar la formación y a ofrecer un aporte muy valioso para los conocimientos y las competencias que todo profesional debe tener.
I.A.: Destacar y hacer conocer a la sociedad colombiana los méritos y logros de quien ha contribuido a formar a su juventud y a sus futuros dirigentes.
I.A.: El haber dedicado un largo tiempo a la cátedra con responsabilidad y con mística; a la enseñanza de las ciencias económicas y a mi preocupación y mi afán por contribuir a una formación ética de mis alumnos, para así formarlos no sólo como excelentes profesionales sino también como excelentes ciudadanos.
I.A.: Con una metodología que contribuye
a despertar en ellos su iniciativa y su creatividad. Convenciéndolos de que para ser empresarios lo más importante es tener ganas de serlo.

