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ADIÓS A UNO DE LOS PIONEROS DE LAS CIENCIAS ADMINISTRATIVAS EN COLOMBIA ¡HASTA SIEMPRE, DR. IGNACIO AGUILAR ZULUAGA!

Vinculado a la Universidad Sergio Arboleda desde 1996, Ignacio Aguilar Zuluaga fue uno de los académicos más distinguidos de la EIAM y contribuyó a la investigación económica del país, con importantes obras, como ‘Principios de Desarrollo Económico’.

Ignacio Aguilar Zuluaga Universidad Sergio Arboleda

Emprendedor desde su adolescencia, docente desde su juventud, fundador de algunas de las Universidades y facultades de administración más importantes de Colombia, directivo de las más sobresalientes empresas y premio Portafolio a mejor profesor del país. Estas son solo algunas de las credenciales que hicieron de Ignacio Aguilar Zuluaga un hombre distinguido, un colombiano ejemplar.

Nació un martes 18 de marzo de 1930 en Antioquia, en el seno de una familia que le inculcó la excelencia. De su padre siempre recordó la insistencia para que se convirtiera en el mejor estudiante y lo logró, tanto así que parte de sus estudios universitarios fueron financiados por la ANDI, como reconocimiento por ser el mejor bachiller de Antioquia.

En la Universidad de los Andes también se convirtió en el mejor estudiante, lo que le permitió abrirse camino en la docencia con tan solo 19 años. “La universidad abrió un concurso para un profesor auxiliar de Matemáticas Financieras. Fui hasta donde el decano de la facultad de economía y le pedí autorización para participar. Me dijo: ‘Ignacio, esto no es para alumnos, es para profesores’, pero replicó: ‘Está bien, lo voy a dejar por aventado’. Éramos 16 aspirantes y el único estudiante era yo. Fui el único que saqué 100 sobre 100, así que me dieron la clase”, recordó Ignacio Aguilar en una entrevista publicada en la revista Arbolea.

Y casi 70 años después, aún recordaba con nitidez su primera clase como profesor. “Ese día, un alumnos costeño me dijo: ‘Eche, ¿tú también te matriculaste en esta vaina?’. Luego me confesó, ‘ese día, quise que me tragara la tierra cuando supe que eras el profesor’”, rememoró.

El sello humanista

Pero lo suyo no fue enseñar únicamente los temas relacionados con desarrollo, historia del pensamiento económico, gerencia, pobreza, desigualdad… La ética también ocupó un lugar preponderante en sus cátedras, más aún después de conocer y charlar por largas horas con Rodrigo Noguera Laborde, fundador de la Universidad que lo acogería desde agosto de 1996.

“Cuando llegaba a mis clases de 7 de la mañana –a las 6:30 a.m.- Rodrigo Noguera Laborde siempre me invitaba a su oficina, me ofrecía tinto y comentábamos las noticias del día y la situación económica general del país. Tuvimos una empatía muy grande. Las conversaciones con él me llevaron a profundizar mis conocimientos en ética y en responsabilidad social. Esa fue una de las materias en las cuales me especialicé, además de la economía colombiana, la macroeconomía y demás”, recordó.

Tanto así que dedicó uno de los siete libros que ha escrito con el Fondo de Publicaciones de la Universidad a la ética y al cultivo de los valores al interior de las organizaciones. En ‘Ética y Responsabilidad Social. Conocimiento para una formación en Valores’, Aguilar Zuluaga hizo un recuento histórico de las relaciones entre lo que denomina como “la ciencia que estudia la moral y la economía”. Asimismo, aborda la ética del entorno, de los empresarios y las empresas, del trabajo y del ahorro y la responsabilidad social desde su definición hasta su vínculo con el emprendedor social.

“La ética para las empresas es una fortaleza en el mediano y largo plazo. Es la seguridad de contar con una organización sana, honesta y transparente. Además, la ética empresarial significa disfrutar de la verdad en el cumplimiento de sus compromisos y ser reconocida como íntegra y honrada, sin lo cual no es sostenible ni manejable”, escribió Zuluaga en una columna publicada en el diario económico Portafolio, en octubre de 2011.

Precisamente, fue la importancia concedida a la ética y al humanismo el factor determinante para que Aguilar Zuluaga eligiera pasar las últimas décadas de su labor docente en la Universidad, fundada por Rodrigo Noguera Laborde y Álvaro Gómez Hurtado.

“Yo me quedé en La Sergio porque desde el principio sus fundadores le imprimieron un sello humanista a la universidad, pues era evidente que se estaban perdiendo los valores en la sociedad colombiana y que no había una cátedra dedicada fundamentalmente a enseñar qué es la ética, la moral y la importancia de estas no solo para las personas naturales, sino también para las personas jurídicas y las empresas; en últimas para que la sociedad actúe siempre con rectitud, honestidad, veracidad y respeto”, aseguró.

En el transcurso de su trayectoria académica en La Sergio publicó importantes investigaciones como ‘Lecciones sobre doctrinas y sistemas económicos’, ‘Gestión Gerencial en el Sector Agropecuario Tradicional Colombiano’ -en coautoría con el docente Sergista, Luis Ángel Madrid-, ‘Un análisis del desarrollo, la pobreza y la desigualdad’ y ‘Principios de Desarrollo Económico’.

El consejo que dejó a los estudiantes Sergistas lo resumió así: “Que se fijen como meta ser los mejores porque para ser los mejores hay que prepararse, profundizar cada vez más en los estudios”.

Ahora, tras su partida a los 90 años, que entristece profundamente a la Universidad Sergio Arboleda, su legado será un apostolado para todos los Sergistas. Ser los mejores, porque Ignacio Aguilar Zuluaga fue el mejor.

¡Adiós, querido Dr. Aguilar!


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