A través del programa Universidad Sergio Arboleda por la Inclusión (USAPI), La Sergio cree y apoya el talento de cada estudiante, sin importar su diversidad funcional. Así es como Diana Paola Moreno encontró en la Universidad un segundo hogar en el que pudo formarse como abogada, sin dejar que su condición visual fuera un obstáculo en su camino.

A sus 39 años, Diana obtuvo su título en Derecho, demostrándole a todos que su fuerza y su valor son más grandes que cualquier adversidad y hoy alienta a los Sergistas a luchar por sus sueños.

¿Cuál es la historia de Diana Moreno?

Estudié Derecho, me gusta salir a caminar, estar con mis amigos, con mi familia, con mi pareja, ahora estoy incursionando en lo que son las películas con audio descripción. Actualmente vivo con mis padres y con mi hermano, soy una persona invidente, pero debo resaltar que siempre he tenido limitación visual y mi carrera la hice teniendo baja visión. Yo nací a los seis meses y la incubadora me quemó la retina del ojo izquierdo y la del derecho quedó recogida. Hasta marzo del 2022 tenía baja visión, pero la perdí por COVID, que me ocasionó un glaucoma por una fiebre alta que me dio, entonces al finalizar mi carrera tuve que reinventarme nuevamente porque había hecho una rehabilitación inicial y retomé con muchas cosas.

¿Qué fue lo que más le gustó y lo que más destaca de La Sergio?

Lo que más me encanta y lo que más resalto es esa humanidad de La Sergio, que no es solo del lema, que es humanista, sino que lo es realmente. Resalto esa calidad humana de todo su personal, tanto de la escuela como de admisiones, como en todo, porque realmente yo me siento en mi casa. Tienen ese proceso de inclusión en el que uno se siente bien, se siente respaldado y eso es lo que más me gusta de la Universidad.

¿Por qué eligió la Universidad Sergio Arboleda como casa de estudios?

Porque yo venía de presentarme en una universidad pública en la que el nivel académico es muy bueno, pero no tiene realmente esa inclusión como sí la hay en La Sergio, entonces mi madre tuvo que tocar muchas puertas hasta que encontró La Sergio a través también de una fundación con la que me ofrecieron una beca del 70% de descuento y me dieron la posibilidad de pagar el restante financiado con ICETEX. En vista de esas oportunidades se pudo lograr el inicio de mi carrera y esa fue la razón por la que decidí estudiar aquí.

¿Qué enseñanza le dejó La Sergio?

La enseñanza que me deja es ese carácter humanista que siempre destaca, que realmente la universidad sí es incluyente y que es posible, pese a las dificultades, cumplir los sueños para quien cree en ellos, que siempre hay una hermandad, una fraternidad, porque, aunque hubo dificultades, nunca me dejaron rendirme. Entonces la enseñanza más grande que me llevo es siempre luchar y trabajar por cumplir mis sueños.

¿Qué sigue para Diana después de graduarse?

Ahora viene un reto grande que es buscar trabajo, y aunque ya se habla de inclusión, veremos en qué entidades me abren las puertas para ejercer, porque como sabemos la teoría es muy diferente a la práctica, y en la práctica uno tiene que aprender otra vez. Entonces la idea es poder ejercer y poder hacer una especialización o un doctorado, ojalá aquí mismo en La Sergio.

¿Qué consejo les da a los futuros egresados?

Que luchen, que tengan disciplina, que no dejen de soñar ni dejen sus ideales de lado, que hay que trabajar para lo que uno se propone porque para todo debe haber constancia para lograrlo