Ingresa a

Sergiovirtual

INGRESA A MOODLE

Haz Clic Aquí

Incorrecto

Ingresa a

SergioNET

Comunidad Sergista en línea



Olvidé mi contraseña
¿Cuál es mi usuario?

Ingresa a

Tucorreo

Si eres estudiante


Si eres FUNCIONARIO

haz clic aquí

Menu

“ENSEÑAR ES UN ACTO DE AMOR Y DE ENTREGA, EN EL QUE EL DOCENTE ES QUIEN MÁS APRENDE”, JUAN CARLOS PÉREZ

En más de 34 años de trayectoria, este docente del programa de Comunicación Social y Periodismo de La Sergio también fue director del noticiero de Todelar y reconocido como el mejor profesor de radio del país.

Juan Carlos Pérez Escuela de Comunicación Universidad Sergio Arboleda

“Yo les creo a los que dicen que el periodista nace y luego se hace”, dice señala Juan Carlos Pérez, destacado periodista y actual docente del programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad Sergio Arboleda. En sus 24 años como profesor, aún hoy sigue vibrando en cada una de sus clases como si fuera la primera, aquella que impartió en la Uniminuto en 1996, en la que, para sorpresa de sus estudiantes, dijo que no iba a comportarse como un docente.

“En ese momento no tenía idea de cómo dictar una clase y así se lo dije a los alumnos. Les propuse que se olvidaran de eso y que recordaran que soy periodista y que, mejor, hiciéramos del salón de clase una sala de redacción”, recordó el profesor.

El exdirector del noticiero de Todelar nació en 1963 en Villarrica, un pequeño municipio del Tolima que hoy apenas supera los 6000 habitantes. Allí, durante su niñez, escuchó un sinfín de veces a su madre preguntarle ‘Y a usted, ¿qué le pasa?’. “En ese pueblo no entraba la televisión, la que nunca nos abandonó fue la radio. Yo me maravillaba mucho con eso, a tal punto que mi mamá, algo extrañada, me preguntaba que por qué me quedaba mirando fijamente el radio, yo le decía que estaba encontrando a las personas que estaban hablando ahí adentro”.

Su sueño de convertirse en periodista se afianzó cuando su mamá le regaló una grabadora para compartir con sus tres hermanos. Por supuesto, Juan Carlos fue quien le dio el mejor uso, pues la convertiría en su compañera de vida y en una herramienta fundamental para materializar tantos logros, como su obra ‘¿Cómo escribir para radio?: El periodismo radial del siglo XXI’.

“La grabadora tenía un micrófono externo y pude hacer entrevistas aquí y allá. Además, fundé la emisora de mi casa, Radio Villa Amparo, en honor a mi madre. También tuve la vocación por la música, pues me acuerdo que perdí un año por estar escuchando radio y por aprender a tocar guitarra”, puntualizó Juan Carlos.

Así las cosas, el fiel oyente de Radio Sutatenza, llegó a Bogotá para culminar su bachillerato, después de estar cientos de horas ‘al aire’ en su natal Villarrica. Ya en la capital, se convenció de que, además de buscar la información, debía enseñar en un salón de clases. Instituciones como la Universidad de La Sabana y la Uniminuto son algunas por las que pasó como docente, no necesariamente impartiendo clases de radio, pues ha estado cargo de materias como Periodismo Informativo.

“Recuerdo mucho al profesor Héctor Gantiva, quien impregnó en mí ese amor tan grande por la literatura. Era admirable la pasión con la que nos enseñaba. Esa forma de contar historias me hizo pensar en querer ser como él”, rememoró.

Hoy, este periodista y docente se siente orgulloso de haber cumplido esos sueños. Su amor por las historias, la enseñanza y las temáticas rurales lo llevaron a ser reconocido como el mejor docente de radio del país, un nombramiento que, al ser hecho por los por los mismos colegas, lo hace más especial.

“Cuando me llamaron a decirme que estaba nominado me sorprendí bastante. En el momento de la entrega, una de las organizadoras me dijo que estos premios van más allá de que los mejores sean los ganadores, porque se premia la entrega”, advirtió el docente Sergista, quien dejó claro que más allá de ser el mejor o no, la pasión le sobra.

Juan Carlos Pérez es consciente del equilibrio que debe tener como docente de radio para evitar la saturación. En estos tiempos de virtualidad, este Ph.D. en Comunicación de la Universidad Nacional de la Plata, Argentina, cree fielmente en que el diálogo continuo con sus estudiantes es el mejor remedio para olvidar el cansancio y continuar.

Su familia también es una pieza clave para que las ganas no expiren. El amor y la pasión que tienen sus dos hijas es un motivo de orgullo. Además, el hecho de que una de ellas esté vinculada al ejercicio periodístico seguro hace que ese sentimiento sea mayor y, por supuesto, abre las puertas a la creación de proyectos familiares.

“Mi hija mayor ama la radio. Hoy tenemos el sueño de fundar una emisora online, estoy seguro de que lo lograremos con la ayuda de Dios. Ese es el premio de la vida, los hijos. No les di mucha cantaleta, les dije que hicieran lo que sintieran que era lo correcto para ser felices”, precisó el docente.

Qué recuerda de la primera clase que impartió

Fue hace 24 o 25 años, Periodismo Informativo en la Uniminuto. Una clase inolvidable. Cuando me presenté y hablé sobre mi trayectoria, una estudiante, Marta Castaño, dijo ¡profe! Y yo miré para todos lados para encontrar al profesor. Allí me di cuenta de la gran responsabilidad que tenía. Fue un hermoso punto de partida.

Qué le ha enseñado la docencia

Que esto es un acto de amor, de entrega y que, incluso, el que más aprende, es el mismo docente.

Qué tema disfruta enseñar

La radio, mi gran pasión. Me gusta mucho compartir con mis estudiantes en vivo y en directo para corregir, ahí mismo, las posibles equivicaciones que se presenten.

Qué cualidad aprecia más en un estudiante

La calidad humana, esta no tiene precio.

En una palabra, cómo define el impacto de la tecnología en el ejercicio de su labor docente

Apoyo.

En una palabra, cómo se define como docente

Apasionado.

Qué personaje de la historia admira

Hay personajes que no son tan conocidos pero me han marcado mucho en mi vida. En este caso, no es un extraño para los medios de comunicación, el maestro Jorge Consuegra.

Qué libro cambió su manera de pensar

Desde muy pequeño, tuve la vocación de la lectura, pues veía a mi papá leer todo el tiempo. Entonces pensé que algo bueno debería tener eso. Al inicio, estaba en medio del fragor de la cotinianidad del periodismo, después me acomodé y pude empezar a leer más seguido. La que más me impactó fue Antología de Grandes Reportajes Colombianos, de Daniel Samper Pizano.

Cómo quiere que lo recuerden

Como profesor y persona quisiera dejar un legado en mis estudiantes. Cuando estamos en el estudio de radio, espero transmitirles algo para la vida, mientras busco la excelencia. A veces, los percibos angustiados por su nota y les digo que ese no es mi tema, pues yo quiero que lo califiquen a usted en la vida.


LEA TAMBIÉN

Comparte este contenido