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“LA FE EN EL SISTEMA PENAL SE HA PERDIDO”, DECANO EJECUTIVO ESCUELA MAYOR DE DERECHO

A propósito del lanzamiento de PRIME Law School, Leonardo Espinosa Quintero, decano ejecutivo de la Escuela Mayor de Derecho de la Universidad Sergio Arboleda, habla de la crisis del Derecho y de la formación ética e intelectual de los profesionales que aspiran administrar la justicia.

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De acuerdo con un estudio publicado por la Corporación Excelencia en la Justicia, en 2019, cerca de dos millones de procesos que ingresaron a la rama judicial están en inventario, mientras que la tasa de jueces continúa muy por debajo de los estándares señalados por organismos como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico – OCDE.

Así, la ausencia de justicia, los problemas de técnica legislativa y la inflación normativa son solo algunos de los factores que evidencian la profunda crisis del Derecho en Colombia. Esta es, precisamente, una problemática que inspiró la creación de PRIME Law School, el nuevo Centro de Altos Estudios en Derecho de la Escuela Mayor de Derecho de La Sergio.

A propósito del lanzamiento de esta nueva iniciativa académica, en la que se analizará la jurisprudencia del país y se contribuirá a la actualización y formación de juristas 4.0, Leonardo Espinosa Quintero, decano ejecutivo de la Escuela Mayor de Derecho, analiza los desafíos de los abogados frente a la crisis y a los retos derivados del mundo 4.0.

¿Cómo visualiza usted la crisis del Derecho?

Hay varios indicadores que sin mucha dificultad la ponen en evidencia. Basta con preguntarle a un ciudadano del común cómo está su grado de confianza en el sistema jurídico y en las decisiones de los jueces para percibir un notable desencanto, basado en múltiples factores que han afectado el principio de seguridad jurídica.

¿Cuáles cree que son esos factores que han dado espacio a ese escenario de ilegalidad penal en Colombia?

Existe una percepción generalizada de impunidad, afincada en el viejo adagio de que la “justicia solo es para los de ruana”. Una gran mayoría de ciudadanos piensa que no vale la pena denunciar, porque al final, nada pasa. Hay una enorme congestión de casos que ocupan los anaqueles de la Fiscalía General de la Nación y en los juzgados penales. Muchos casos, incluso, prescriben y los delincuentes, ante el estupor general, quedan en libertad y la fe en el sistema penal se ha perdido.

¿Cuáles son los otros temas que usted considera deben pensarse desde las ciencias jurídicas?

Sin duda, la preparación, la formación profesional y ética en valores, y principios profundamente humanistas; acciones que garanticen que la dignidad y la investidura del juez estén en manos de los mejores profesionales. Personas que demuestren no solo sus conocimientos sino su experiencia profesional, respaldada por una profunda formación académica, que evidencie permanentemente la actualización en cuanto a retos y desafíos del Derecho, la cual debe ser vista como una ciencia interdisciplinaria, en la que, por ejemplo, la era digital, no le es ajena.

¿Cuáles son los desafíos que les competen a los juristas del siglo XXI?

Además de afianzar sus conocimientos en la ciencia jurídica, deben fortalecer sus competencias en campos que antes parecían lejanos al mundo de los abogados, como lo son las ciencias de la computación y la inteligencia artificial; disciplinas que han llevado a replantear la percepción del rol tradicional de los abogados y que cada vez más alejan de su quehacer acciones rutinarias o repetitivas. El nuevo horizonte exige estar mejor preparados para formar equipos de trabajo, combinar disciplinas y enfocarse en resolver problemas complejos pero con otras herramientas.

¿Por qué la colegiatura debe concebirse como un escenario ideal para promover la excelencia académica?

Es la colegiatura la que facilita y permite la construcción de un cuerpo de profesionales con una imagen de prestigio, reconocimiento y respeto hacia quienes la integran; esto es lo que fortalece su presencia y los proyecta como un ente de gran valor ante la sociedad.

¿Cómo impacta la tecnología el ejercicio del Derecho, qué retos plantea?

Sin duda alguna, en la forma como el abogado profesional organiza y adelanta su trabajo, especialmente cuando se enfrenta a grandes volúmenes de información. Por ejemplo, miles de leyes y de sentencias sobre un aspecto determinado del Derecho, lo cual demanda la creación de bases estructuradas de datos que “hablen por sí mismas” para resolver un caso; también está la “desmaterialización” de muchas relaciones jurídicas, como compras a través de canales virtuales, en las que se interactúa con un computador o un robot. Todos estos son retos que invitan a mantener un margen de acción donde los seres humanos debemos seguir solucionando los problemas esencialmente humanos. La ética de un jurista en los entornos digitales, es clave y determinante para hacerle frente a los grandes desafíos de la cuarta Revolución Industrial.

¿Cómo está la industria legal en Colombia y qué aportes se pueden realizar desde la academia?

Reitero que el ejercicio profesional del abogado ha cambiado drásticamente, aun cuando los fundamentos morales, éticos y humanistas se deben mantener incólumes. La persona humana y su dignidad constituyen el centro de gravedad de lo legal. En cuanto a los aportes que se pueden realizar desde la academia, están la actualización de los planes de estudio, incorporar asignaturas que permitan apropiar resultados de aprendizaje y fortalecer competencias idóneas para afrontar escenarios laborales cambiantes, con enfoque internacional e interdisciplinario. Basta con imaginarse un abogado experto en creación o programación de software jurídico, que atiende amplios volúmenes de casos rutinarios o contratos inteligentes, soportados entre computadores programados para tal efecto.

¿Cuál es la visión de PRIME Law School y cuál es su valor agregado en cuanto a la actualización de los juristas colombianos ?

PRIME Law School es la respuesta de la Universidad Sergio Arboleda para que, desde la academia, se analicen de manera crítica, pausada, respetuosa y objetiva las principales problemáticas, retos y desafíos del amplio espectro jurídico, en temas de especial interés nacional, como, por ejemplo, la crisis del Derecho.

¿Cómo se refleja el humanismo en esta iniciativa de la Escuela Mayor de Derecho?

Teniendo siempre presente que el análisis desde la ciencia jurídica debe hacerse con juristas de las más altas calidades personales y profesionales, con amplia experiencia y en un marco de total respeto por la libertad de cátedra. Sin duda, el humanismo estará continuamente fundamentado en la esencia de nuestro Estado constitucional, esto es, en la persona y en su dignidad.


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