La Universidad Sergio Arboleda realizó el pasado 20 de marzo el conversatorio Cero Discriminación: Derechos Humanos e Inclusión en el Marco de la Reforma Laboral. El evento, organizado por la Dirección de Inclusión y Equidad Social, con el apoyo del programa de Psicología, tuvo como propósito analizar los alcances de la reforma laboral en temas de inclusión laboral para personas con discapacidad, proceso que entró en vigor en el 2025.
El espacio fue moderado por Daniela Parra, psicóloga de La Sergio, y contó con la participación de Alejandro Jiménez, doctor en bioética; Óscar Urrego, gerente de inclusión y voluntariado en Best Buddies Colombia; y Armando Sánchez, abogado, persona con discapacidad, y jefe de investigación de la Universidad Militar.
La conversación inició con una reflexión sobre los prejuicios que aún persisten en la sociedad frente a las personas con discapacidad y su capacidad para desempeñarse en distintos roles laborales. Alejandro Jiménez planteó un escenario hipotético sobre un docente con síndrome de Down para evidenciar que las barreras no siempre son físicas, sino culturales:
“Miren que un ajuste razonable también es la percepción que tengamos frente a eso. Más allá de lo que dice la norma, son también las consideraciones sociales y personales que nosotros mismos podemos llevar a cabo. Posiblemente un ejercicio netamente de ajuste razonable es al menos reconocer la diferencia; es entender y reconocer netamente la diferencia del otro”.
Durante el diálogo, se destacó que la inclusión efectiva comienza desde los procesos de contratación. Óscar Urrego explicó que es clave analizar cada perfil según las capacidades reales de la persona:
“En los procesos de selección es donde tenemos que empezar a hacer los ajustes; ahí es donde viene el tema de la equidad. Hay que mirar esas características particulares y definir si esta función la puede hacer o no. A veces la discapacidad intelectual se asocia con la física, pero ellos sí pueden hacer fuerza o pueden correr; por eso, el ajuste al perfil debe ser de acuerdo con lo que la empresa necesita para ese cargo”.
Otro de los puntos centrales fue el análisis de las cuotas de contratación planteadas en la reforma laboral y si estas garantizan una inclusión real o se convierten en un requisito más. Armando Sánchez explicó que la norma establece una proporcionalidad mínima, pero advirtió sobre la tendencia al “mínimo esfuerzo”:
“El tema es que la ley nos habla de los mínimos y aquí de pronto puede llegar a tenerse la tendencia de que efectivamente las empresas se mantengan en los mínimos porque nos vamos por el mínimo esfuerzo, hacemos un par de ajustes razonables, lo resolvimos y cumplimos con el detalle y ya está”.
El análisis detallado de estos y otros desafíos para la inclusión, así como las intervenciones completas de los panelistas, se encuentran disponibles en el canal oficial de la Universidad Sergio Arboleda en YouTube. Reviva el encuentro aquí: Cero Discriminación: Derechos Humanos e Inclusión.
Finalmente, el conversatorio reafirmó que la inclusión real debe trascender lo normativo para convertirse en un compromiso ético cotidiano. Se enfatizó que garantizar la igualdad no depende solo de leyes, sino de transformar la cultura organizacional, reconociendo la dignidad humana como el eje central de entornos laborales inclusivos y equitativos.
Bajo esta perspectiva, iniciativas como USAPI – Universidad Sergio Arboleda por la Inclusión se consolidan como escenarios que promueven una comprensión aplicada de la inclusión, articulando la academia con los desafíos sociales contemporáneos y contribuyendo a la construcción de entornos verdaderamente equitativos.





