
Pocas trayectorias reflejan con tanta fuerza la afición por el aprendizaje como la de Francisco Tamayo Collins, quien el pasado miércoles 2 de julio recibió “Cum Laude” en el título de Magíster en Historia. Este reconocimiento honra no solo su excelencia académica, sino también, el compromiso inquebrantable con la educación, la ética y la cultura que lo han definido por más de dos décadas.
Egresado de la Licenciatura en Filosofía y Humanidades de esta casa de estudios, ha recorrido cada pasillo con la convicción de que enseñar el humanismo integral cristiano es una forma de transformar el mundo. Desde su labor en el área de Filosofía y Humanidades, ha sabido combinar su mirada humanista con su formación como publicista, filósofo y gestor académico, lo que le ha permitido impulsar procesos de internacionalización, liderar estrategias de comunicación y, ante todo, acompañar generaciones de estudiantes con cercanía y visión formativa, aportando con ello al corazón mismo de la Escuela de Humanidades y Ciencias Sociales.
A esa labor incansable, se suma el vínculo cercano con quienes han aprendido a su lado. No es casualidad que quienes pasaron por sus clases lo recuerdan por su calidez, su profundidad, su pasión por la palabra y su capacidad para invitar a pensar. Es por lo que, Literatura, Historia, Ética, Religión, Lectura y Escritura Académica han sido más que asignaturas: se transformado en espacios de encuentro con la conciencia crítica, la sensibilidad cultural y el pensamiento libre.
Este impacto humano y académico no pasa desapercibido. En 2019, su camino fue reconocido por La Sergio con el Premio a la Excelencia Académica, un testimonio del legado formativo que ha dejado en cientos de estudiantes.
Hoy, con la obtención de su título de Magíster con honores, Francisco Tamayo abre un nuevo capítulo. Más que una meta cumplida, este logro representa una promesa renovada: la de seguir sembrando conocimiento con humildad, pasión y entrega.
Desde la Universidad Sergio Arboleda, celebramos con profundo orgullo esta página en la historia del profesor Tamayo, sabiendo que su caminar seguirá inspirando a nuestra comunidad con la misma coherencia y generosidad con la que siempre ha enseñado.

