Julián Triana, egresado de la Escuela Mayor de Derecho de La Sergio y edil de la localidad de Fontibón

Como un joven soñador que cree en la política alternativa y que cada día trabaja por gestar cambios para ofrecerle un mejor futuro a las personas, así se describe Julián Triana Vargas, un egresado Sergista de 28 años que lleva consigo los aprendizajes adquiridos durante su formación como abogado en la Escuela Mayor de Derecho de la Universidad Sergio Arboleda. Actualmente, trabaja como Edil de la localidad de Fontibón, en Bogotá.

La Sergio marcó mi vida porque me permitió desarrollar una de mis pasiones: el debate. Haber sido partícipe del inicio de la Sociedad de Debate de la Institución, abrió mi mente a nuevas ideas”, destacó el Sergista, quien, además, es activista por la participación de los jóvenes en escenarios políticos, por el medio ambiente, y por romper las brechas de acceso a la lectura.

“Recuerdo que después de clases nos reuníamos con mis compañeros y docentes, y debatíamos sobre diferentes temas. Gracias a eso, considero que tengo unas bases sólidas para debatir en escenarios de mi localidad, de la ciudad y ojalá algún día del país” agregó Julián.

En su paso por la Universidad Sergio Arboleda las enseñanzas y los viajes fueron protagonistas, pues el abogado Sergista tuvo la oportunidad de participar en escenarios a nivel internacional representando la Institución.

“No tengo duda de que las mejores experiencias de La Sergio pasaron afuera, pero en su nombre. Con la Sociedad de Debate pudimos competir, fuimos campeones en concursos que se desarrollaron en diferentes países. Fui al modelo de Naciones Unidas más grandes que se realiza en la Universidad de Harvard y en el que se tratan temas de interés mundial”, resaltó el activista.

Gracias al apoyo recibido por la Institución, Julián no solo viajó por primera vez al exterior, también consolidó su perfil profesional para ocupar el cargo de elección popular que desempeña hoy en día.

La Sergio fue una de las pocas universidades en el país que se aventuró a creer en sus estudiantes y a enviarlos a debatir al exterior. Esos escenarios me formaron, me permitieron llegar a lo público y, por supuesto, a no tener miedo a debatir con personas que tienen más experiencia que yo, porque ya había debatido con representantes de las universidades más prestigiosas del mundo”, dijo con orgullo el Sergista.

La Sociedad de Debate de La Sergio le dejó a Julián recuerdos y experiencias positivas, pero, además de eso, en su mente también prevalece el componente humanista que aprendió en la Institución.

La Casita es uno de los lugares físicos que más tengo presente de la Universidad, pues allí entraba con alguna inquietud y siempre salía con la duda resuelta. En materia humana, lo que más recuerdo fue haber compartido con mis compañeros que veían el mundo de una manera diferente a la mía y me ayudaron a romper ese centralismo que tenía”, rememoró Julián.

De otro lado, el Sergista también tiene presente aquellos conocimientos impartidos por los docentes de la Escuela Mayor de Derecho. “Una de las académicas que me marcó fue María Adelaida Palacio, es una mujer a la que admiro profundamente y que me hizo cuestionar muchos temas de género. Con ella empecé a repensar gran parte del camino que luego defendería en la vida pública”, enfatizó el joven de 28 años.

Otra de las pasiones y causas por las que Julián ha venido trabajando a lo largo de los años, ha sido la lectura. Así las cosas, este bogotano ha liderado iniciativas para romper las brechas de acceso a la lectura en diferentes zonas de la capital del país.

Siempre he entendido los libros como escenarios de transformación y, por eso, empecé a hacer activismo por la lectura. Con orgullo puedo decir que soy el único político en Bogotá que hace debates sobre este tema y seguimiento a la política pública en esta área en la ciudad”, mencionó el egresado Sergista.

De otro lado, Julián ha sido consciente de los cambios que trae la transformación digital y, por eso, ha incursionado en redes sociales como Instagram y Tik Tok, en las que activamente comparte contenido en el que aborda temáticas relacionadas con la agenda política del país. Asimismo, a través de estas plataformas el Sergista intercambia saberes en los ‘lunes de lectura en vivo’.

“Desde hace dos años tengo un programa de lectura que se realiza los lunes. En este espacio las personas leen, escriben y comparten sus experiencias. Son más de 300 personas las que nos conectamos y participamos de este encuentro que se realiza semanalmente”, enfatizó Triana.

Finalmente, el Sergista considera que existen dos elementos fundamentales en la formación personal y profesional de los futuros abogados de La Sergio, que, sin duda alguna, permitirán que cumplan las metas trazadas.

“La impronta que todo abogado Sergista debe tener es reconocer y respetar la palabra del otro. Y, quienes estén en las aulas de clase deben saber que la Universidad va mucho más allá de sacar buenas notas, también tiene que ver con cómo nos incomodamos y repensamos la forma de entender la vida”, puntualizó.


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