Cuando Laura Fernanda Chávez Ovies ingresó a estudiar Música en la Universidad Sergio Arboleda, soñaba con vivir del arte. Años después, ese sueño no solo se convirtió en una carrera profesional, sino también en una oportunidad para impulsar a otros artistas que buscan abrirse camino en la industria cultural.

Conocida artísticamente como Chazz, esta egresada Sergista es la creadora de Bohemia, una iniciativa que busca brindar espacios reales para músicos que, como ella, han enfrentado las dificultades de abrirse camino en la industria cultural.

“La idea siempre ha sido conseguir ventanas para que artistas independientes puedan mostrar su música y su arte”, explica Laura al recordar el origen del proyecto.

Lo que comenzó como una respuesta a las limitaciones que enfrentaban muchos artistas durante la pandemia, hoy se ha transformado en una comunidad que organiza encuentros, escenarios abiertos, producciones audiovisuales y sesiones en vivo para visibilizar nuevos talentos.

Una comunidad construida desde la empatía

Para Laura, Bohemia nació también de una necesidad personal. Después de vivir de cerca las dificultades que enfrentan los artistas para encontrar espacios dignos, oportunidades de circulación y condiciones justas para su trabajo, decidió crear un lugar donde la colaboración estuviera por encima de la competencia.

“Queremos que los artistas sientan que pueden contar con nosotros. No todo tiene que ser cobrar por todo; a veces también se trata de acompañar, orientar y construir juntos”, afirma.

Esa filosofía ha permitido que Bohemia apoye proyectos emergentes adaptándose a las posibilidades de cada artista. Uno de esos casos fue el de Jaccobo, un joven músico que conocieron en un micrófono abierto y al que ayudaron a desarrollar parte de su proyecto musical ajustándose a sus recursos y necesidades.

Más que una productora o una plataforma, Laura define a Bohemia como una red de apoyo para quienes buscan abrirse camino en las industrias creativas.

Una idea que comenzó en La Sergio

Mucho antes de que Bohemia reuniera a artistas independientes de distintas disciplinas, la idea ya comenzaba a tomar forma en las aulas de la Universidad Sergio Arboleda. Fue allí donde Laura entendió que la música podía trascender los escenarios y convertirse en una herramienta para generar comunidad, crear oportunidades y transformar vidas.

“La Sergio me enseñó que el arte no solo se trata de interpretar o crear, sino también de gestionar, conectar personas y construir proyectos con propósito”, señala.

Esa visión, sumada a la formación integral recibida durante su paso por la Universidad, la llevó a desarrollar una iniciativa que hoy beneficia a otros artistas y que mantiene vivo uno de los valores que más destaca de su experiencia como estudiante: el trabajo colaborativo.

Más allá de la música

Aunque la música es el corazón de la iniciativa, Bohemia nunca ha limitado su alcance a una sola disciplina artística.

En sus espacios han participado poetas, comediantes, narradores y artistas de diferentes expresiones creativas. Para Laura, esa diversidad es precisamente lo que le da sentido al proyecto.

“No quería que fuera solamente un espacio para músicos. Queríamos que las artes se encontraran, que existiera una comunidad donde todos pudieran apoyarse y recomendarse entre sí”.

Ese espíritu colaborativo también refleja una convicción que ha guiado su carrera: el arte crece cuando se comparte.

Hoy, mientras continúa fortaleciendo a Bohemia y desarrollando su carrera artística como Chazz, Laura Chávez representa a una generación de egresados Sergistas que entiende el liderazgo desde la colaboración y el servicio.

Su historia demuestra que el verdadero impacto no siempre se mide por los escenarios que se conquistan, sino por las puertas que se abren para que otros también puedan llegar a ellos.


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